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El esquí según Porsche

Ingeniería precisa, diseño funcional, espíritu libre. En las laderas nevadas, Porsche ha encontrado una nueva forma de expresión en colaboración con HEAD y Norrøna.

Hay una búsqueda compartida entre los grandes nombres del deporte y los del diseño: la línea perfecta. Ya sea en una carretera de montaña, en un circuito de competición o en una pendiente virgen de nieve polvo, existe una afinidad entre quienes entienden el rendimiento no como un dato, sino como una sensación. Porsche lleva años explorando esos puntos de encuentro entre disciplinas, donde su ADN puede proyectarse más allá de los deportivos. En los Alpes, en Noruega, en cada descenso. En esta historia, el esquí se convierte en un territorio natural para hablar de precisión, velocidad, minimalismo técnico y experiencias que dejan huella.

Desde 2021, Porsche colabora con la firma austríaca HEAD en una colección de esquíes y equipamiento técnico que comparte inspiración con sus deportivos. Lejos de una simple alianza comercial, esta colaboración representa una conversación profunda sobre ingeniería, materiales y sensaciones. El resultado son piezas como los Porsche 7 Series, inspirados en el slalom gigante, o los Porsche 8 Series, más polivalentes y adaptados tanto a pista como fuera de ella. En noviembre de 2023, esa conversación alcanzó un nuevo nivel con el lanzamiento de los Porsche | HEAD 106 Series, diseñados para freeride. Se trata de unos esquís fabricados en Austria con materiales naturales como ratán y lino, visibles a través de una capa superior transparente. Una decisión estética que es también una declaración técnica: estas fibras se utilizan también en elementos del 718 Cayman GT4 Clubsport MR, como las puertas o el alerón trasero. Es un lenguaje compartido entre pista y pista.

La idea no fue únicamente diseñar un esquí. Se trataba de trasladar el pensamiento Porsche al universo del esquí. Lo consiguió el equipo de Style Porsche, liderado por Michael Mauer, en colaboración con Aksel Lund Svindal, embajador de ambas marcas y leyenda del esquí olímpico. Juntos buscaron la línea ideal, aquella que une rendimiento y belleza, agilidad y control. “La creatividad necesita pausas”, decía Mauer. Y esas pausas, en su caso, suceden en las montañas. Allí donde se reconectan las ideas y donde Porsche encuentra una nueva forma de entender el tiempo: sin cronómetro, pero con precisión.

En paralelo, otro proyecto tomaba forma desde Noruega. En noviembre de 2023 se lanzó también la colección Norrøna lofoten Gore-Tex Porsche Edition. Esta línea cápsula representa la fusión entre el outdoor más técnico y la filosofía Porsche de diseño esencial y funcional. Norrøna, fundada en 1929 por Jørgen Jørgensen, lleva casi un siglo fabricando equipamiento para los entornos más extremos del planeta. Desde las primeras mochilas de lona hasta los trajes testados en el Polo Sur, la marca noruega ha elevado el estándar del equipamiento outdoor. La conexión con Porsche surgió de forma orgánica, a través del propio Michael Mauer, apasionado del freeride y usuario de la colección lofoten en St. Moritz. Aquel flechazo técnico se convirtió en una relación creativa con Jørgen Jørgensen, bisnieto del fundador y actual CEO de la compañía.

Ambas marcas comparten más que una estética depurada. La filosofía de “loaded minimalism” de Norrøna, minimalismo cargado de propósito, resuena directamente con los principios de diseño de Porsche. Líneas limpias que esconden una sofisticación técnica extrema. Función como forma. Performance como lenguaje universal. Así se diseñó la colección: prendas que no solo resisten condiciones invernales extremas, sino que traducen la cultura Porsche al terreno de la nieve. Gore-Tex de última generación, patrones pensados para la movilidad en freeride, acabados pulidos y sutiles guiños visuales a los deportivos más emblemáticos.

Este tipo de colaboraciones demuestran que el lujo contemporáneo ya no se mide en centímetros de oro o etiquetas visibles. Hoy se expresa en la capacidad de una prenda para acompañar una experiencia intensa, en la ingeniería detrás de una tabla o en el detalle constructivo de un casco. Tanto HEAD como Norrøna han sido seleccionados no por lo que aparentan, sino por lo que comparten: una obsesión por la calidad, una visión a largo plazo, un respeto profundo por quienes exigen más a cada producto. La colaboración con HEAD, por ejemplo, no se detiene en los esquís: incluye también bastones, cascos visera, bolsas y una línea de ropa diseñada al milímetro. Todo ello desarrollado por el Porsche Lifestyle Group junto a los equipos técnicos de la firma austríaca. Cada elemento, desde el radio de giro hasta la ventilación del casco, responde al mismo rigor que un panel de instrumentos en Zuffenhausen.

Más allá de la técnica, hay también un componente emocional. Las montañas, como las curvas de un circuito, imponen respeto. Exigen control, experiencia y sensibilidad. Para Mauer y Svindal, las escapadas a la nieve son un espacio de reconexión creativa. Para Porsche, son un terreno donde expresar su esencia desde otro ángulo. Donde la línea perfecta puede encontrarse fuera del asfalto, entre la niebla matinal de una cumbre o en la caída libre de un descenso en polvo.

El esquí, entendido así, no es solo un deporte. Es una prolongación del carácter Porsche: exigente, bello, técnico y libre. Es la prueba de que las grandes ideas pueden desplazarse de un universo a otro, sin perder su alma. HEAD y Norrøna no visten al conductor de un deportivo. Visten al mismo espíritu, cuando decide cambiar de medio sin cambiar de ritmo.

En tiempos donde muchas colaboraciones parecen fórmulas vacías, esta historia demuestra que cuando hay coherencia en los valores, el resultado es algo más que una colección. Es una declaración de intenciones compartida. Una línea trazada sobre nieve que arranca mucho antes en un plano de diseño en Weissach o en un taller de test en Oslo. Una forma de entender el mundo donde la belleza nace de la precisión. Donde cada aventura se planifica con la misma dedicación que un motor bóxer. Y donde Porsche no solo va en busca de nuevas rutas, sino de nuevos lenguajes.

En la nieve, Porsche no se aleja de su esencia. Solo cambia de superficie. Y en esa nueva traza, junto a HEAD y Norrøna, dibuja una línea limpia, valiente y fiel a todo lo que representa. Porque el lujo no está en el destino, sino en cómo se recorre el trayecto.