La movilidad eléctrica no es un concepto futurista. No solo por la importancia que tiene en la sostenibilidad de la industria del automóvil, sino porque a día de hoy ya es el presente y futuro de la automoción.
El interior de un Porsche es tan reconocible como su exterior. El tacto, los materiales y cómo responden al uso forman parte de esa identidad, ahora desarrollada dentro de la estrategia de futuro sostenible.
El 975 RSE refleja el desarrollo técnico de Porsche en Fórmula E a lo largo de varias generaciones de superdeportivos monoplaza totalmente eléctricos.
Suspensión, tracción y electrificación evolucionan durante 20 años hasta el Cayenne Electric.
El Taycan introduce una nueva base técnica dentro de Porsche. La arquitectura eléctrica, la gestión de la batería y el control de la energía definen una forma distinta de desarrollar sus deportivos.
La inteligencia artificial forma parte del sistema que gestiona la batería, el consumo y la planificación de rutas en los Porsche eléctricos. Su intervención define el comportamiento del coche en cada trayecto.