La movilidad eléctrica no es un concepto futurista. No solo por la importancia que tiene en la sostenibilidad de la industria del automóvil, sino porque a día de hoy ya es el presente y futuro de la automoción.
Del primer Porsche 356 fabricado en Gmünd al nuevo Cayenne Electric de 2025, la evolución ha seguido un rumbo coherente. Más potencia, más tecnología y la misma filosofía de ingeniería que ha guiado siete décadas de innovación.
El lujo se define por la capacidad de crear algo que nadie más tiene. En Porsche, la personalización adquiere un nivel donde diseño, artesanía e ingeniería se integran para dar forma a un deportivo que expresa la identidad de su propietario con absoluta precisión.
La electrificación de Porsche se entiende mejor observando sus dos SUV eléctricos. El Cayenne Electric representa el punto tecnológico más alto, mientras que el Macan Electric ofrece eficiencia, versatilidad y agilidad. Dos enfoques distintos que avanzan en la misma dirección.
La llegada del Cayenne Electric reúne tres momentos clave de Porsche: 75 años de diseño, más de 60 años de la silueta del 911 y 23 años de evolución del Cayenne. Un nuevo capítulo que conserva la identidad visual de siempre.
Tres talentos, tres disciplinas y un mismo impulso creativo que encuentra en el Taycan su mejor aliado. Así viven la movilidad eléctrica quienes convierten su pasión en forma de vida.