La movilidad eléctrica no es un concepto futurista. No solo por la importancia que tiene en la sostenibilidad de la industria del automóvil, sino porque a día de hoy ya es el presente y futuro de la automoción.
Cada frenada es una oportunidad para recuperar energía. En el Cayenne Electric, Porsche combina motores eléctricos y frenos mecánicos mediante un sistema capaz de alcanzar los 600 kW de recuperación, aprovechando la energía del movimiento sin renunciar a una respuesta de frenado precisa.
El Porsche 975 RSE abre una nueva etapa en la Fórmula E.
Hasta 11 kW de potencia sin conectar un cable. Porsche Wireless Charging se estrena en el Cayenne Electric para integrar la carga doméstica en un gesto tan cotidiano como aparcar.
Parte de la respuesta del 911 Carrera GTS nace dentro de su caja de cambios. La PDK incorpora un motor eléctrico que aporta fuerza desde bajas revoluciones y trabaja junto al bóxer y el turbocompresor eléctrico.
La batería del Cayenne Electric empieza su recorrido mucho antes de llegar al coche. Materias primas, producción, reparación y reciclaje forman parte de un ciclo en el que Porsche busca aprovechar mejor cada recurso.