La movilidad eléctrica no es un concepto futurista. No solo por la importancia que tiene en la sostenibilidad de la industria del automóvil, sino porque a día de hoy ya es el presente y futuro de la automoción.
La gestión térmica define cómo rinde un Porsche eléctrico en cualquier condición. Temperatura exterior, uso y demanda energética determinan cómo actúan batería, motores y electrónica en cada momento.
La gestión de la energía en un Porsche eléctrico forma parte del propio recorrido. La planificación, el software y la infraestructura permiten anticipar cada desplazamiento.
Las carreteras de montaña ponen a prueba potencia, estabilidad y control del vehículo.
En los deportivos eléctricos de Porsche, la entrega de potencia se produce en milisegundos.
La producción de deportivos eléctricos en Porsche combina energía renovable, optimización energética y nuevas instalaciones industriales.