Esto significa algo muy concreto dentro de la gama. Hasta ahora, los deportivos abiertos más representativos han seguido otras líneas, desde los primeros roadster hasta modelos como el Speedster o el propio Targa.
El Porsche 911 GT3 S/C es el último movimiento dentro de una de las líneas más puras del 911. Un cabriolet biplaza que mantiene intacto el núcleo GT3 y lo expone sin intermediarios.
El Porsche 968 Turbo S ocupa un lugar muy concreto dentro de la historia de Porsche. Forma parte de la última etapa de los deportivos transaxle de motor delantero y representa una de sus interpretaciones más extremas.
El Porsche Boxster 986 forma parte de una generación de deportivos que ya se integran dentro del universo Classic de Porsche.
El concepto Speedster apareció por primera vez a mediados de los años cincuenta, en un contexto muy distinto al actual. El objetivo era crear un Porsche aún más esencial, especialmente pensado para el mercado estadounidense, donde se valoraba una conducción abierta, sencilla y accesible.
El Rally de Montecarlo ocupa un lugar único dentro de la historia del automovilismo. Desde su primera edición en 1911, esta prueba ha sido mucho más que una carrera: es un desafío que combina carreteras alpinas estrechas, condiciones meteorológicas imprevisibles y largas noches de conducción.