Las huellas de los años adornan el metal y lo infunden de carácter. Preservarlos es el objetivo de una "restauración de pátina". Y a veces es posible agregar un mínimo de estilo a estas cicatrices adquiridas durante la vida de un automóvil con un toque de arte.
Porsche 356
Los años 60 supusieron una transformación a nivel mundial. Fue la década de la crisis de los misiles, de los movimientos de protesta contra la guerra de Vietnam, de la carrera espacial entre EEUU y la URSS.
Lo esperábamos, sabíamos que sería uno de esos momentos mágicos. No hay nada como estar presente en el Jarama en su 50 aniversario, rodeado de leyendas del motor en la fiesta de Peter Auto y RACE.
Era Julio de 1947, y en Gmünd un atareado Karl Rabe trabajaba en el diseño de un nuevo deportivo.
En 1948, en la localidad austriaca de Gmünd, se fabricaron de forma artesanal las primeras unidades del Porsche 356. Desde el principio se vió que existía 'algo especial' en este modelo que unía a sus compradores.
Es bien sabido por los porschistas que en el año 1948 se desarrolla y fabrica el primer Porsche de la historia, el ligero 356, el sueño del Dr. Ferdinand Porsche.
Al principio, Alexander Fritz sólo tenía un coche oxidado de origen desconocido delante de él.
La restauración de automóviles clásicos es en algunos momentos la oportunidad de descubrir piezas aún más únicas de lo imaginado en un primer vistazo. Es el caso del Porsche 356 Cabriolet que nos ilustra y que es una de las 394 unidades fabricadas por Porsche en el año 1953.
Era octubre de 1950 cuando, en la capital francesa, se produjo el que sería el encuentro decisivo para la expansión de Porsche hacia el mercado americano. Ferdinand Porsche y el principal importador de automóviles de la costa este de Estados Unidos, Maximilian E.
En el año 1931 nació Porsche AG de la mano de Ferdinand Porsche. Lo hizo en Stuttgart, Alemania, un 23 de abril y con el nombre de Dr. Ing. h.c. F. Porsche GmbH, Konstruktionen und Beratungen für Motoren und Fahrzeugbau.
Porsche es Zuffenhausen. Las raíces de la familia y el legado de vehículos con ADN deportivo que perduran durante la historia, están muy ligados a la ciudad de Stuttgart y en especial, a Zuffenhausen. El primer Porsche se produjo allí y sentó las bases de la historia de nuestra marca.
El Porsche 356 es historia viva de la compañía. Es el vehículo con el que soñaba Ferdinand Porsche, y que tuvo que construir no el mismo, sino su hijo Ferry. Es finalmente el primer modelo en serie que se fabricó en Zuffenhausen.