Porsche Classic

Cuando en 1963 Gerhard Mitter debutó en el campeonato mundial GP de los Países Bajos con un Porsche, no imaginaba que su relación con la marca llegaría a hacer historia.

Pensar en la marca de relojes de lujo TAG Heuer es hacerlo también en automovilismo.

Desde que Ferdinand Porsche estableciera su estudio de ingeniería en Stuttgart en el año 1931 muchos proyectos de desarrollo para otros clientes han visto la luz.

Ottomar Domnick recibió su 356 en color plata cuando tenía 43 años, y el destino quiso que Florian Böhme, la persona a quien le entregaron el primer deportivo eléctrico de Porsche en Zuffenhausen 70 años después, lo hiciera el mismo día de su 43 cumpleaños.

El Porsche 928 no solo es el famoso doble de sonido del Delorean de “Regreso al futuro”, o el coche de Al Pacino en “El precio del poder”, es también la semilla que dió lugar al Panamera más de treinta años después. 

Hablar de la generación 993 es hacerlo de uno de los clásicos más deseados. La cuarta generación de la leyenda vino a tomar el relevo al Porsche 964 pero terminó convertido en una huella en la historia porque fue el último de los 911 refrigerado por aire. 

La exclusividad se define como algo único y hasta como un privilegio al que solo unos pocos tienen acceso. En el mundo de los coches, contar con uno exclusivo es sin lugar a dudas tener un modelo que vale su peso en oro. 

Hay quien afirma que el Cayenne fue un éxito para la historia del automóvil.

En 1965 llegó al mercado un modelo pensado para aquellos enamorados del Porsche 911 que no pudieran permitírselo. Una alternativa más económica y algo menos potente que se encontrara en una horquilla de precio entre el Porsche 356 clásico y el nuevo deportivo 911. 

Porsche, victorioso en la meta desde 1950

A finales de los años 40, Europa se encontraba en fase de recuperación tras el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945. Francia fue uno de los países más afectados debido a su situación geográfica.

Todo empezó con una reunión entre Ferry Porsche y Max Hoffman.

La era transaxle de Porsche fue una demostración más de que la marca alemana estaba a la vanguardia en innovación.