A finales de los años 40, Europa se encontraba en fase de recuperación tras el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945. Francia fue uno de los países más afectados debido a su situación geográfica.
Porsche Classic
Cuando se habla de exclusividad se hace de artículos únicos como el Salvator Mundi de Leonardo da Vinci, la pintura más cara que se ha vendido en una subasta pública con un valor de 450 millones de dólares.
El primer deportivo de competición fabricado en exclusiva por Porsche fue el legendario Porsche 550 Spyder. Este no fue lanzado hasta el año 1953 y marcó un antes y un después en la historia de la marca desde el punto de vista competitivo a nivel internacional.
Durante el período en que Porsche dejó su hogar en Stuttgart para trasladarse a Gmünd, un pequeño pueblo al lado del parque natural Blockheide en Austria, fueron muchos los hitos históricos que marcaron un antes y un después en Porsche.
El Taycan es el primer deportivo 100% eléctrico de Porsche.
Ottomar Domnick recibió su 356 en color plata cuando tenía 43 años, y el destino quiso que Florian Böhme, la persona a quien le entregaron el primer deportivo eléctrico de Porsche en Zuffenhausen 70 años después, lo hiciera el mismo día de su 43 cumpleaños.
Si buscáramos una experiencia de conducción única podríamos imaginarnos conduciendo un descapotable en alguna carretera sinuosa de la costa mientras cae la tarde. El sol acariciando la piel, el viento en la cara. Una imagen bucólica en la que las sensaciones se incrementan en cada curva.
Después de que Porsche marcará un antes y un después en 2002 presentando su primer SUV, llegaba la segunda generación del Cayenne en 2010, ocho años después de ese nuevo concepto dispuesto a revolucionarlo todo. Pero la segunda generación comenzaba a fraguarse mucho antes.
Las 24 Horas de Le Mans siempre han sido una competición que ha dejado huella dentro de la historia de Porsche. Esta famosa carrera de resistencia lleva celebrándose año tras año desde 1923 y Porsche comenzó su andadura en ella en el año 1951.
Cuando el Porsche 928 fue presentado en 1977 y comenzó a fabricarse en serie en el año 1978, lo hizo con la idea original de su presidente Ernst Fuhrmann: sustituir al 911.
Del latín inspiratĭo, la inspiración no es otra cosa que un estímulo creativo que nace de manera espontánea, como una pequeña planta silvestre en mitad del campo.
El lugar donde nacen los sueños. Así podría definirse de una forma bucólica el Centro de Desarrollo de Weissach en el que Porsche insufla vida a todos sus vehículos.