Se fundó en Stuttgart en 1931, pero fue en 1948 cuando Ferry soñó con el coche de sus sueños y al no encontrarlo, lo fabricó. El 356 aparecía como el primero de muchos en la prolífica historia de Porsche.
Porsche Classic
Si buscáramos una experiencia de conducción única podríamos imaginarnos conduciendo un descapotable en alguna carretera sinuosa de la costa mientras cae la tarde. El sol acariciando la piel, el viento en la cara. Una imagen bucólica en la que las sensaciones se incrementan en cada curva.
El lugar donde nacen los sueños. Así podría definirse de una forma bucólica el Centro de Desarrollo de Weissach en el que Porsche insufla vida a todos sus vehículos.
El Porsche 928 no solo es el famoso doble de sonido del Delorean de “Regreso al futuro”, o el coche de Al Pacino en “El precio del poder”, es también la semilla que dió lugar al Panamera más de treinta años después.
A finales del año 1975, Porsche presentaba el nuevo Porsche 924, producto de una estrecha colaboración con Volkswagen y ensamblado en la vieja fábrica de NSU. El deportivo, que aunaba aerodinámica, ligereza y un extraordinario rendimiento, tuvo una gran demanda en el mercado.
Pepita no es solo un nombre de mujer. Es el apodo que recibió el tapizado de uno de los modelos de Porsche más codiciados de su historia, el 911 más antiguo del Museo Porsche, un 901 con el número de chasis 57.
Son las 8 de la mañana y me dirijo hacia el circuito de Calafat, voy por la autopista, solo.
Septiembre de 1973. Habían pasado 10 años desde que Ferdinand Porsche diseñó y presentó en el Salón de Frankfurt el primer 911. Una década más tarde llegaba una de las generaciones más longevas, la segunda. La gran serie G llegó para quedarse.
En la velocidad y el manejo de un coche influyen muchos aspectos. La ingeniería. El motor. La aerodinámica de su diseño.
Cuando Ferdinand Alexander Porsche creó el 911 lo hizo siguiendo el legado de su abuelo, fundador de la marca. El deportivo pronto se convirtió en el modelo más reconocido, icónico y representativo de Porsche.
En un coche la exclusividad es una cualidad que resulta especialmente atractiva. Sentarte donde pocos pueden y conducir un deportivo que está al alcance solo de algunos afortunados es una experiencia única.