A primera vista parece un coche post-apocalíptico, pero no. No se trata del tipo de vehículo que conduciría Tom Hardy en la película Mad Max: Road Fury.
Porsche Classic
A finales de los años 40, Europa se encontraba en fase de recuperación tras el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945. Francia fue uno de los países más afectados debido a su situación geográfica.
Encontrar un Porsche 550 auténtico puede parecer una tarea fácil solo supeditada al elevado precio del mismo, pero la realidad es que no es tan sencillo como uno podría llegar a imaginar.
La familia Klein tiene una relación especial con Porsche: Lea Klein ha hecho carrera en el automovilismo de competición, su hijo Julian se ha convertido en mecánico de Porsche, su hija Isabelle está entusiasmada con los rallies históricos.
Lo mejor de esta marca es su pasión, no hablo de su pasión por las carreras, ni por la del diseño de coches, hablo de la pasión que sienten los propietarios de los vehículos. Aquí, la historia de Jordi, claro reflejo de ello.
El primer deportivo de competición fabricado en exclusiva por Porsche fue el legendario Porsche 550 Spyder. Este no fue lanzado hasta el año 1953 y marcó un antes y un después en la historia de la marca desde el punto de vista competitivo a nivel internacional.
En el año 1995 Porsche lanzaba su primer 911 GT2, un deportivo absolutamente salvaje solo apto para valientes. Se diseñaba bajo la premisa de que pudiera competir en GT2, para lo que era necesario que también pudiera circular por carretera.
Del latín inspiratĭo, la inspiración no es otra cosa que un estímulo creativo que nace de manera espontánea, como una pequeña planta silvestre en mitad del campo.
Aunque Porsche se fundó en 1931 en Stuttgart, no fue hasta la década de los 50 cuando surgió el escudo y lejos de la ciudad alemana. Cruzó el charco y llegó hasta Nueva York, cuando Ferry Porsche se reunió con Max Hoffman, uno de los mayores importadores de coches que operaban en esa época.
Comediante, actor, guionista y uno de los coleccionistas de coches más afamados del mundo. Jerry Seinfeld guarda en su garaje auténticas joyas de cuatro ruedas: deportivos, caravanas o coches militares, cuentan con un hueco en su repertorio.
Que la pasión por Porsche Classic es un movimiento que crece, no lo podemos poner en duda. El sábado 7 de octubre acababa en el circuito de Barcelona-Cataluña un año de carreras, alcanzando un éxito rotundo de participantes y con una afluencia de visitantes no vista hasta el momento.