Porsche Classic

Sin la experiencia de marca de Porsche, proyectos externos como el diseño del motor TAG Turbo para el equipo McLaren en la Fórmula 1 o el desarrollo del primer RS de Audi jamás hubieran salido a la luz.

En el año 1965 Porsche se propuso un objetivo que marcaría la historia del 911.

250 unidades, ni una más. Cuando Porsche decidió hacer una edición especial de la generación 997 del Porsche 911, no imaginaba que esas únicas 250 unidades que se fabricarían, se venderían antes incluso de que el coche saliera a la venta en enero de 2010.

Museo Autobau

“Puede ser que esté un poco obsesionado con los coche…” Viniendo de Freddy Lienhard, posiblemente se queda corto. Incontables Porsches se encuentran exhibidos en su museo Autobau.

Después de que Porsche marcará un antes y un después en 2002 presentando su primer SUV, llegaba la segunda generación del Cayenne en 2010, ocho años después de ese nuevo concepto dispuesto a revolucionarlo todo. Pero la segunda generación comenzaba a fraguarse mucho antes.

A finales del año 1975, Porsche presentaba el nuevo Porsche 924, producto de una estrecha colaboración con Volkswagen y ensamblado en la vieja fábrica de NSU. El deportivo, que aunaba aerodinámica, ligereza y un extraordinario rendimiento, tuvo una gran demanda en el mercado.

Si hablamos de coches de Porsche, podemos enumerar vehículos que han cumplido, cumplen y cumplirán los sueños de miles de aficionados al mundo del motor.

Una de las claves del éxito es recordar siempre de dónde vienes además de a dónde vas. No solo para tener siempre los pies en el suelo, sino porque en el pasado se encuentra en muchas ocasiones la inspiración para el futuro.

Si una marca quiere mantenerse en el tiempo, reinventarse es una palabra que debe estar en su vocabulario. Porsche lo sabe bien y por eso siempre busca crecer y estar a la cabeza en innovación, como con sus modelos de la era transaxle. 

¿Es posible detener el tiempo? Porsche lo ha intentado con uno de sus grandes clásicos. El Bergspyder 910/8 ha encontrado en la conservación a su mejor aliado y esta vez se ha dejado de lado la reconstrucción en pos de la autenticidad.

Todo empezó con una reunión entre Ferry Porsche y Max Hoffman.

Siempre hay una primera chispa que lo enciende todo. Un fuego, un amor y hasta un coche. La chispa que encendió la gama Panamera Sport Turismo se forjaba en los ochenta y se llamaba 928-4.