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Porsche
Porsche Classic

Los secretos de una marca legendaria

Se fundó en Stuttgart en 1931, pero fue en 1948 cuando Ferry soñó con el coche de sus sueños y al no encontrarlo, lo fabricó. El 356 aparecía como el primero de muchos en la prolífica historia de Porsche.

Han pasado muchos años desde entonces, más de setenta, y en todo ese tiempo Porsche ha estado rodeado de mitos e historias. Algunas son pura ficción pero otras, aunque parezcan obra de algún ingenioso novelista, son reales y forman parte de la obra viva de una marca de motor única en el mundo, como estas cinco.

Siempre a la izquierda

El arranque al lado izquierdo del volante es una característica que acompaña a Porsche y que supone un maravilloso homenaje al motorsport. Concretamente al estilo de salida en las carreras que se realizaba hasta 1969. Llamada “salida Le Mans”, los coches se aparcaban en la recta de meta y los pilotos se situaban en el lado contrario. Cuando se daba el pistoletazo de salida, el piloto corría hasta el coche, arrancaba y comenzaba la carrera. 

Así, los ingenieros de Porsche idearon algo pensando que si la llave del contacto se colocaba en el lado izquierdo del volante, no hacía falta que el piloto estuviese sentado para arrancar el motor. El conductor podía meter la llave en el contacto con su mano izquierda mientras entraban al vehículo, y quitar el freno de mano y meter primera con la derecha, ganando así un par de segundos vitales durante cualquier carrera.

Ahora que ya no se necesita, es uno de los homenajes al motorsport con más valor que siguen realizándose. Una demostración más de la esencia deportiva de Porsche.

Un escudo mítico

Cuando en 1947 el austriaco Max Hoffman abrió en Nueva York su concesionario, no imaginaba lo importante que sería para el futuro de Porsche. En 1952 se reuniría junto a Ferry Porsche para sugerirle un cambio que haría que sus coches triunfarán al otro lado del charco. Los deportivos necesitaban tener algo distintivo más allá del nombre. Así, de improviso y sobre una servilleta, Ferry dibujó el boceto del que sería el logotipo de Porsche.

Combinando dos escudos superpuestos, el de la ciudad de Stuttgart y el de la región de Baden Württemberg, Herrmann Lapper y Franz Xaver Reimspieß completaban un logotipo que incluía un caballo encabritado que terminaría apareciendo también en Ferrari.

En el caso de la marca italiana el origen está en la Primera Guerra Mundial y en el piloto Francesco Baracca. Se dice que volaba con un caballo rojo sobre una nube blanca pintado en el lateral de sus aviones. ¿El motivo? Unos afirman que era un símbolo familiar y otros muchos, un trofeo de guerra ya que el primer avión que derribó llevaba el escudo de la ciudad de Stuttgart que incluía un caballo. Años después el símbolo llegó a manos de Enzo Ferrari que lo utilizó en su logotipo después de que la madre de Baracca le asegurara que le traería suerte.

Los “secretary cars” de Porsche

Por todos es conocido que el 917 es uno de los coches de competición más míticos de la historia, pero su origen esconde una anécdota de la que no todos saben. Durante la homologación para competir la organización exigía que se hubiesen fabricado al menos 25 unidades del coche. 

La fecha se acercaba peligrosamente y solo había suficientes fabricados, pero si algo caracteriza a Porsche como marca es el entusiasmo de cada uno de sus trabajadores. Por eso cuando se necesito ayuda, todos -absolutamente todos- aportaron su granito de arena en la fabricación. De los mecánicos a las secretarias de la oficina. Así, el 917 pasó a conocerse cariñosamente como el “Secretary Car”.

El Porsche 928, una estrella de cine

En el año 1977 nacía el Porsche 928. Un deportivo para cuatro personas que se hizo con el título de Coche del Año en Europa en el año 1978, pero que tiene una historia menos conocida escondida en su interior.

Fue el coche que conducía Tom Cruise en la película 'Risky Business' de 1983, y el que conducía Tony Montana en 'El precio del poder’, pero para conocer su papel más oculto tenemos que afinar el oído. Usando un DeLorean DMC-12, Robert Zemeckis daba vida al coche de ‘Regreso al futuro’, pero necesitaba un sonido a la altura: el del motor V8 del Porsche 928. 

La leyenda del 911 GT3

En 1999 Porsche presentaba uno de los vehículos más salvajes de su historia, el 911 GT3. Pero lo más curioso de este coche no es su motor M96/72 "Mezger", ni su larga trayectoria en competición. Es su velocidad y su inesperada conexión con Honda.

En 2015, el Porsche 911 GT3 tenía varios competidores y la mejor forma que estos tenían para valorar si sus vehículos eran o no mejores, era compararlos en vivo. Por eso Honda se hizo a través de un tercero con un Porsche 911 GT3 que terminó, casualidades del destino, regresando al taller para revisar un fallo del motor.

Los ingenieros de Porsche descubrieron entonces algo inusual: el motor había superado el límite de velocidad oficial establecido, alcanzando los 328 km/h. El secreto de las pruebas que Honda estaba haciendo con el Porsche quedaba así al descubierto, pero cuando el coche regresó a manos de la marca japonesa lo hizo con un mensaje oculto.

El capó del Porsche 911 GT3 escondía una declaración de intenciones: “Buena suerte Honda, de parte de Porsche. Nos vemos en el otro lado”. Si es que podéis atraparnos, claro.

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