Las 24 Horas de Le Mans siempre han sido una competición que ha dejado huella dentro de la historia de Porsche. Esta famosa carrera de resistencia lleva celebrándose año tras año desde 1923 y Porsche comenzó su andadura en ella en el año 1951.
Porsche Motorsport
La pasión por el motor encuentra en las carreras y los campeonatos a sus compañeros de vida.
Con el 917 haciendo historia parecía imposible que un nuevo coche de carreras pudiera competir con esta fantástica obra de ingeniería que tantas alegrías dio a Porsche.
Hablar del Porsche 919 Hybrid es hacerlo inevitablemente de Le Mans. Debutó en la LMP1 en el año 2014 pero el proyecto comenzaba dos años antes y desde entonces, es uno de los coches que más alegrías deportivas ha dado a la familia Porsche.
Desde que comenzara en mayo de 1923, Le Mans ha sido una competición mítica.
La carrera de resistencia más importante del mundo comenzó en 1923 en el mes de mayo.
La Pikes Peak International Hill Climb es también conocida como la Carrera hacia las nubes. Su recorrido no es otro que la subida a las montañas de Pikes Peak en Colorado Springs, en los Estados Unidos.
El domingo 14 de junio de 1970 el camino de Porsche en las 24 horas de LeMans cambiaba de rumbo.
Porsche lleva mucho tiempo siendo pionera en tecnología e ingeniería y a lo largo de su historia no solo ha desarrollado motores para sus deportivos. La del motor 2623 es también la historia de cómo un motor diseñado por Porsche terminó siendo ganador de 25 Grandes Premios entre 1984 y 1987.
Su vida ha estado ligada al motorsport y de una manera orgánica, a Porsche. Es uno de los mejores pilotos de la historia, algo que dejaron patentes en la FIA al incluirle como piloto destacado en su Salón de la Fama a pesar de no haber participado en ninguna carrera de Fórmula 1.
La carrera de las 24 horas de Daytona es la primera gran cita automovilística del año en América del Norte. Se celebra en el Daytona International Speedway de Daytona Beach, en Florida, y es una de las carreras de resistencia más importantes del mundo.
Muchas grandes historias comienzan con garabatos en una servilleta. El Escudo de Porsche, por ejemplo, comenzó como un boceto que Ferry Porsche dibujó sobre una de ellas, lo primero que tenía a mano en ese momento.