William Gilbert, filósofo y médico inglés pionero en el estudio científico del magnetismo, introdujo el término electricidad por primera vez en uno de sus libros en el año 1600.
Porsche
Ni siquiera Hannah Montana puede pasar un día sin su Porsche. Miley Cyrus, la que fue protagonista de la serie adolescente, es hoy uno de los grandes iconos pop de Estados Unidos.
En el año 1995 Porsche lanzaba su primer 911 GT2, un deportivo absolutamente salvaje solo apto para valientes. Se diseñaba bajo la premisa de que pudiera competir en GT2, para lo que era necesario que también pudiera circular por carretera.
En 2018, las ventas físicas de videoconsolas, videojuegos y accesorios reportaron a la industria unos ingresos de 850 millones de euros solo en España.
Cuando se habla de exclusividad se hace de artículos únicos como el Salvator Mundi de Leonardo da Vinci, la pintura más cara que se ha vendido en una subasta pública con un valor de 450 millones de dólares.
Pensar en la marca de relojes de lujo TAG Heuer es hacerlo también en automovilismo.
De vez en cuando aparece alguien con una visión en el mundo del motor diferente y necesaria.
Una de esas bocanadas de aire fresco que renueva por completo un panorama algo saturado.
Fundada por Thomas Behringer junto a Matthias Kraussen en 1987, TechArt es una marca de homologaciones y preparaciones de coches tuning que lleva vinculada a Porsche desde sus inicios.
La mítica frase de Ferry Porsche, “no encontré el deportivo de mis sueños, así que decidí construirlo yo mismo”, no es únicamente un momento histórico, es una forma de vida que ha dado forma a la esencia misma de la marca y que ha estado siempre presente.
Porsche lleva mucho tiempo siendo pionera en tecnología e ingeniería y a lo largo de su historia no solo ha desarrollado motores para sus deportivos. La del motor 2623 es también la historia de cómo un motor diseñado por Porsche terminó siendo ganador de 25 Grandes Premios entre 1984 y 1987.
La mayoría de los entusiastas de los coches están familiarizados con las imágenes de una parada en boxes en la legendaria carrera de 24 horas de Le Mans, Francia.
Salir del estudio de Mark Knopfler (Dire Straits) en un mágico Porsche de los Cincuenta rojo brillante. Detrás del volante, es Howard Donald, el mitiquísimo cantante de Take that. Si viviste los noventa es imposible que no te suene esta canción de su grupo: