Cuando pensamos en un coche se nos vienen a la cabeza muchos detalles. El motor. La cilindrada. Los faros. Las ruedas. El volante. El diseño en sí mismo. Pero hay algo que a priori puede parecer secundario y no lo es en absoluto: el color.
Porsche
Podríamos decir que Porsche es una marca de película por muchas razones.
En el año 1977 Porsche presentó su «nuevo gran deportivo» en el Salón de Ginebra, un vehículo rompedor para su época que se convirtió en una leyenda.
Ni siquiera Hannah Montana puede pasar un día sin su Porsche. Miley Cyrus, la que fue protagonista de la serie adolescente, es hoy uno de los grandes iconos pop de Estados Unidos.
Hablar del Porsche 919 Hybrid es hacerlo inevitablemente de Le Mans. Debutó en la LMP1 en el año 2014 pero el proyecto comenzaba dos años antes y desde entonces, es uno de los coches que más alegrías deportivas ha dado a la familia Porsche.
Sin la experiencia de marca de Porsche, proyectos externos como el diseño del motor TAG Turbo para el equipo McLaren en la Fórmula 1 o el desarrollo del primer RS de Audi jamás hubieran salido a la luz.
El cambio climático es una de las cuestiones que más preocupan a la sociedad actual. Los altos niveles de contaminación y el efecto invernadero son problemas a atajar y Porsche está más que dispuesto a sumarse a una lucha que nos afecta a todos.
El Porsche de George Harrison es el Porsche que sobrevivió. Y es que aunque parezca increíble, este clásico absoluto casi desaparece de la historia de los coches míticos. ¿Cómo es posible?
“Yehee, come on over and have some fun with Craaazy Taxi! It’s radical! Let’s have some fun!” Con esta frase empezaba Crazy Taxi, uno de los juegos que hicieron las delicias de los jugadores más aficionados al mundo arcade y que llegó en 1999.
En el año 1931 nació Porsche AG de la mano de Ferdinand Porsche. Lo hizo en Stuttgart, Alemania, un 23 de abril y con el nombre de Dr. Ing. h.c. F. Porsche GmbH, Konstruktionen und Beratungen für Motoren und Fahrzeugbau.
Lo bueno de ser el icono del pop de Estados Unidos es que puedes comprarte lo que quieras. Britney Spears lo tiene muy claro, le gustan los descapotables, los deportivos y el lujo. Por eso tiene una colección de coches con la que pocos pueden soñar.