Son muchos los coches que han marcado la historia de Porsche en el mundo de la competición. El “pink pig” con sus cortes de carnicero y su característico color rosa. El Porsche blanco de Martini. El mítico Moby Dick.
Porsche
El Porsche 928 no solo es el famoso doble de sonido del Delorean de “Regreso al futuro”, o el coche de Al Pacino en “El precio del poder”, es también la semilla que dió lugar al Panamera más de treinta años después.
Gotcha! The Sport fue uno de los primeros títulos de Nintendo Entertainment System, lanzado en noviembre de 1987. Como casi todos los juegos de NES, estaba basado en una película, aunque esta era más oscura.
En la velocidad y el manejo de un coche influyen muchos aspectos. La ingeniería. El motor. La aerodinámica de su diseño.
La celebración por primera vez en España de una carrera de la Fórmula E suponía un hito histórico que Porsche no podía perderse.
El Porsche 956 nacía para sustituir al icónico Porsche 936 que ganó tres años en Le Mans con Jacky Ickx como piloto, pero no solo fue un potente coche de carreras. Se encargó de demostrar que el cambio PDK de doble embrague era un adelantado a su tiempo.
Hilary quizás no sea la rubia más famosa de Hollywood, pero es una de las actrices más queridas y con mejor gusto de L.A. Como tantos iconos de la música americana con nociones de coches y estilo, esta milenial elige el Porsche 911 Carrera S cuando está al volante.
Eckhard Schimpf es un periodista, escritor y piloto de carreras alemán que nació en 1938 y cuya vida siempre ha estado vinculada al mundo del motor. Con apenas 17 comenzó a participar en carreras como copiloto hasta finalmente se decidió a dar el salto y tomar el control del volante.
En 1965 llegó al mercado un modelo pensado para aquellos enamorados del Porsche 911 que no pudieran permitírselo. Una alternativa más económica y algo menos potente que se encontrara en una horquilla de precio entre el Porsche 356 clásico y el nuevo deportivo 911.
El primer Porsche 911 GT3 se presentó en el Salón del Automóvil de Ginebra en marzo de 1999. Un deportivo que seguía los pasos del legendario 911 Carrera RS 2.7 de los años 70 y que nacía para encarnar todas las cualidades de un coche de competición. Era un coche de calle para circuito.
Desde que Ferdinand Porsche estableciera su estudio de ingeniería en Stuttgart en el año 1931 muchos proyectos de desarrollo para otros clientes han visto la luz.
A priori, es una evidencia que combinar deportividad y conducción autónoma no tiene mucho sentido.