Lo bueno de ser el icono del pop de Estados Unidos es que puedes comprarte lo que quieras. Britney Spears lo tiene muy claro, le gustan los descapotables, los deportivos y el lujo. Por eso tiene una colección de coches con la que pocos pueden soñar.
Porsche
Cuando el Porsche 928 fue presentado en 1977 y comenzó a fabricarse en serie en el año 1978, lo hizo con la idea original de su presidente Ernst Fuhrmann: sustituir al 911.
Need for Speed, Porsche 2000 o Porsche Unleashed, a diferencia de otros juegos de la serie y como su nombre indica, se centró en los coches deportivos Porsche, con modelos de carreras fabricados entre 1950 y 2000.
Fundada por Thomas Behringer junto a Matthias Kraussen en 1987, TechArt es una marca de homologaciones y preparaciones de coches tuning que lleva vinculada a Porsche desde sus inicios.
Porsche llevó tres derivados a la presentación ante la prensa internacional en el sur de España.
Ni siquiera Hannah Montana puede pasar un día sin su Porsche. Miley Cyrus, la que fue protagonista de la serie adolescente, es hoy uno de los grandes iconos pop de Estados Unidos.
Gotcha! The Sport fue uno de los primeros títulos de Nintendo Entertainment System, lanzado en noviembre de 1987. Como casi todos los juegos de NES, estaba basado en una película, aunque esta era más oscura.
William Gilbert, filósofo y médico inglés pionero en el estudio científico del magnetismo, introdujo el término electricidad por primera vez en uno de sus libros en el año 1600.
Si hablamos de coches de Porsche, podemos enumerar vehículos que han cumplido, cumplen y cumplirán los sueños de miles de aficionados al mundo del motor.
La estadística dice que cuatro de cada cinco Porsche GT han sido conducidos en circuitos alguna vez. La nueva app Porsche Track Precision ha sido diseñada precisamente para aquellos que disfrutan de su Porsche no sólo en la calle, sino también en la pista.
Breve recorrido a los 90 años de historia del legendario autódromo germano de las montañas Eifel, donde Porsche ha estado presente en casi todos sus contextos y dimensiones, dejando a su paso por el asfalto de sus curvas todo tipo de marcas, hitos y leyendas del automovilismo.
Podríamos decir que Porsche es una marca de película por muchas razones.