Su cuenta de Instagram suma más de 60k seguidores. Ha llegado al océano Ártico desde Utah y está dispuesto a recorrer el mundo viviendo día a día, todo esto sin salir de su casa. Parece algo imposible, pero cuando tu hogar es un Porsche Cayenne cumplir los sueños está asegurado.
Porsche
Ferdinand Porsche soñó con la electrificación antes incluso de que la marca Porsche naciera. En el año 1898 el llamado P1 se convertía en semilla de la electromovilidad, pero no fue hasta que el prototipo del Mission-E nacía cuando ese sueño se convertía en realidad.
Si buscáramos una experiencia de conducción única podríamos imaginarnos conduciendo un descapotable en alguna carretera sinuosa de la costa mientras cae la tarde. El sol acariciando la piel, el viento en la cara. Una imagen bucólica en la que las sensaciones se incrementan en cada curva.
Los datos cada vez están más en la mente de todos y cada vez se perciben más como un recurso clave. Sin embargo, antes de que su valor pueda ser demostrado, necesita ser procesado, refinado y analizado.
Celebrar el pasado, vivir el presente y soñar con el futuro es posible en un único espacio. La exposición Porsche Boxes consigue ser evocadora, nostálgica e innovadora, todo a la vez, gracias a que ha reunido en un mismo lugar deportivos icónicos y versiones únicas nunca antes vistas.
Perseguir los sueños es algo que Ferry Porsche hizo durante toda su vida. De hecho, suya es la mítica frase asociada al primer Porsche, el 356, que dice “miré a mi alrededor y no encontré el deportivo de mis sueños, así que decidí construirlo yo mismo”.
Cada una de las curvas bajo tus manos, sobre el volante. La tensión de un trazado complicado. La deportividad de una carrera. La adrenalina. El deseo de ganar.
William Gilbert, filósofo y médico inglés pionero en el estudio científico del magnetismo, introdujo el término electricidad por primera vez en uno de sus libros en el año 1600.
La vibración de los neumáticos que se calientan con cada una de las curvas del trazado. La mirada fija en el siguiente punto donde el coche dejará su estela. Las manos sobre el volante. La adrenalina de la velocidad. Y todo sin moverte de casa.
Dicen que las musas eran las inspiradoras de las artes. Las hijas de Zeus y de Mnemósine, según la mitología griega, se encargaban de bajar a la tierra y susurrar ideas para inspirar a los mortales que las invocaran. Pero no todas las musas bajan del cielo.
Los 1,5 millones de abejas melíferas en Porsche Leipzig han finalizado su primera temporada habiendo producido alrededor de 400 kilogramos de miel de tilo.
No te vamos a descubrir que Mallorca es una maravilla, lo sabemos nosotros y los turistas que cada año visitan la Isla, pero no todos tienen la oportunidad de recorrer sus carreteras con un sonido delicioso, abordo de dos 911 SC 3.0 del 82.