Porsche

En 2018, las ventas físicas de videoconsolas, videojuegos y accesorios reportaron a la industria unos ingresos de 850 millones de euros solo en España.

Podríamos decir que Porsche es una marca de película por muchas razones.

Más allá de su relación evidente con el motorsport, disciplina deportiva en la que participa de forma activa desde sus comienzos, Porsche siempre ha estado relacionado con el deporte.

Aunque fue en 2002 cuando se presentó de manera oficial el Porsche Cayenne, en 1989 comenzó la gestación del modelo. Ferry Porsche manifestó su insatisfacción con los SUV del mercado y, como ya hizo en su día con el 911, consiguió el deportivo que deseaba.

La electricidad lleva siendo algo inherente a Porsche desde antes incluso de que se creara la marca.

Pepita no es solo un nombre de mujer. Es el apodo que recibió el tapizado de uno de los modelos de Porsche más codiciados de su historia, el 911 más antiguo del Museo Porsche, un 901 con el número de chasis 57.

Un sistema de infotainment que le dice al conductor dónde encontrar una plaza de aparcamiento libre en el aeropuerto. Un display de gamificación que muestra a los conductores el consumo de la gasolina en tiempo real.

El arte andaluz de las curvas

Porsche llevó tres derivados a la presentación ante la prensa internacional en el sur de España.

Chase H.Q era un juego de carreras de arcade de 1988, lanzado por Taito, donde el jugador asumía el papel de un oficial de policía llamado Tony Gibson que junto con su compañero, Raymond Broady, debía imponer justicia al mando de un Porsche 928 negro.

La carrera de resistencia más importante del mundo comenzó en 1923 en el mes de mayo.

Eckhard Schimpf es un periodista, escritor y piloto de carreras alemán que nació en 1938 y cuya vida siempre ha estado vinculada al mundo del motor. Con apenas 17 comenzó a participar en carreras como copiloto hasta finalmente se decidió a dar el salto y tomar el control del volante.

Perseguir los sueños es algo que Ferry Porsche hizo durante toda su vida. De hecho, suya es la mítica frase asociada al primer Porsche, el 356, que dice “miré a mi alrededor y no encontré el deportivo de mis sueños, así que decidí construirlo yo mismo”.