Es fan de los coches y un gran amante de los deportivos y su cuenta de Instagram con más de 130 millones de seguidores es una muestra de ello. Justin Bieber, nacido en 1994 en Canadá no solo es un joven aficionado a los tatuajes y al mundo del motor.
Porsche
Los años setenta fueron una etapa de transición para Porsche, cuando la empresa pasó a ser sociedad anónima. Con el cambio, la nueva normativa obligó a Ferdinand Alexander Porsche, miembro del Consejo de Administración, a renunciar a su puesto de jefe de diseño.
El 11 de diciembre de 1935 nacía en Stuttgart Ferdinand Alexander Porsche. Hijo de Ferry Porsche y Dorothea, el pequeño vivió su infancia entre coches. Las oficinas de ingeniería y los talleres de desarrollo de su abuelo Ferdinand Porsche le inculcaron desde niño el amor por los automóviles.
Mark Zuckerberg afirma que “en un mundo que cambia realmente rápido, la única estrategia en la que el fracaso está garantizado es no asumir riesgos”.
El Taycan es el primer deportivo 100% eléctrico de Porsche.
El Rallye París-Dakar es la competición off-road más famosa del mundo. Las duras condiciones, el terreno desértico y las numerosas complicaciones que pueden surgir en este rallye son una prueba de fuego para cualquier coche, por muy preparado que esté.
Grid volvió a aterrizar en el mundo de los videojuegos el pasado 2019 con mejoras significativas.
El primer Porsche 911 GT3 se presentó en el Salón del Automóvil de Ginebra en marzo de 1999. Un deportivo que seguía los pasos del legendario 911 Carrera RS 2.7 de los años 70 y que nacía para encarnar todas las cualidades de un coche de competición. Era un coche de calle para circuito.
La vibración de los neumáticos que se calientan con cada una de las curvas del trazado. La mirada fija en el siguiente punto donde el coche dejará su estela. Las manos sobre el volante. La adrenalina de la velocidad. Y todo sin moverte de casa.
Aunque Porsche se fundó en 1931 en Stuttgart, no fue hasta la década de los 50 cuando surgió el escudo y lejos de la ciudad alemana. Cruzó el charco y llegó hasta Nueva York, cuando Ferry Porsche se reunió con Max Hoffman, uno de los mayores importadores de coches que operaban en esa época.