Porsche

Porsche no solo es una marca de automóviles que derrocha deportividad por todos sus costados. Es una marca que apuesta por la sostenibilidad, la electromovilidad y sobre todo, por el sector del lujo.

Ferdinand Porsche dijo que “todo se reduce a no rendirse nunca”. Esta frase, ya mítica, refleja no solo la constancia y perseverancia de Porsche como marca, encierra la esencia de su paso por el mundo del motorsport. 

La primera carrera de la historia del automovilismo se disputaba en París-Rouen, el 22 de julio de 1894. Fue la primera competición de carruajes sin caballos y más de cien conductores se inscribieron.

La restauración de automóviles clásicos es en algunos momentos la oportunidad de descubrir piezas aún más únicas de lo imaginado en un primer vistazo. Es el caso del Porsche 356 Cabriolet que nos ilustra y que es una de las 394 unidades fabricadas por Porsche en el año 1953.

Agilidad y enfoque en el cliente son características que se consideran piedras angulares esenciales para un modelo de negocio exitoso en el mundo digitalizado de hoy.

Ottomar Domnick recibió su 356 en color plata cuando tenía 43 años, y el destino quiso que Florian Böhme, la persona a quien le entregaron el primer deportivo eléctrico de Porsche en Zuffenhausen 70 años después, lo hiciera el mismo día de su 43 cumpleaños.

Porsche regresó, una vez más, a los mandos de Forza Motorsport, en este caso a su cuarto lanzamiento con el Porsche Expansion Pack, imprescindible, tanto si eras un fan de Porsche como si no. 

En la velocidad y el manejo de un coche influyen muchos aspectos. La ingeniería. El motor. La aerodinámica de su diseño.

El Grupo Volkswagen está desarrollando una nueva Plataforma de Producción Digital y Porsche ha estado involucrada en este proceso desde el principio. Pero ¿cómo llegamos hasta allí?

Vienés de nacimiento, Ernst Fuhrmann fue uno de los primeros empleados de Porsche.

Eckhard Schimpf es un periodista, escritor y piloto de carreras alemán que nació en 1938 y cuya vida siempre ha estado vinculada al mundo del motor. Con apenas 17 comenzó a participar en carreras como copiloto hasta finalmente se decidió a dar el salto y tomar el control del volante.

“No estoy seguro de si soy un actor que pilota o un piloto que actúa”, afirmaba Steve McQueen. Se le conocía como “The King of Cool'', y al verle pilotando un Porsche no existen dudas de que lo era.