William Gilbert, filósofo y médico inglés pionero en el estudio científico del magnetismo, introdujo el término electricidad por primera vez en uno de sus libros en el año 1600.
Porsche
Hablar del Porsche 919 Hybrid es hacerlo inevitablemente de Le Mans. Debutó en la LMP1 en el año 2014 pero el proyecto comenzaba dos años antes y desde entonces, es uno de los coches que más alegrías deportivas ha dado a la familia Porsche.
En 2016, el Cloud Computing (‘computación en la nube’ o ‘la nube’) todavía estaba clasificada como una tecnología emergente por Gartner Inc., una de las principales compañías de investigación y asesoramiento del mundo.
Un sistema de infotainment que le dice al conductor dónde encontrar una plaza de aparcamiento libre en el aeropuerto. Un display de gamificación que muestra a los conductores el consumo de la gasolina en tiempo real.
¿Es posible detener el tiempo? Porsche lo ha intentado con uno de sus grandes clásicos. El Bergspyder 910/8 ha encontrado en la conservación a su mejor aliado y esta vez se ha dejado de lado la reconstrucción en pos de la autenticidad.
La historia de Porsche en LMP1 se ha consumado este mes de Noviembre en Baréin, donde la marca de Stuttgart dijo su adiós definitivo a la categoría por todo lo alto. Los seis pilotos que competían con los 919 Hybrid deben ahora buscar nuevos rumbos profesionales.
Cuando pensamos en un coche se nos vienen a la cabeza muchos detalles. El motor. La cilindrada. Los faros. Las ruedas. El volante. El diseño en sí mismo. Pero hay algo que a priori puede parecer secundario y no lo es en absoluto: el color.
El DreamHack se celebró por primera vez en Suecia en el año 1994 y se ha incluido en el libro Guinness de los Récords como el festival digital más grande del mundo en cuanto a visitantes únicos.
Después de que Porsche marcará un antes y un después en 2002 presentando su primer SUV, llegaba la segunda generación del Cayenne en 2010, ocho años después de ese nuevo concepto dispuesto a revolucionarlo todo. Pero la segunda generación comenzaba a fraguarse mucho antes.
Cada una de las curvas bajo tus manos, sobre el volante. La tensión de un trazado complicado. La deportividad de una carrera. La adrenalina. El deseo de ganar.
Recordar los orígenes es una preciosa forma de comenzar un homenaje a toda una vida, y es justo lo que el pasado sábado 22 de octubre se hizo en Lleida.