En 1978, exactamente diez años después de la primera victoria del 911 en los Alpes, el fabricante alemán volvió a subir al podio.
Porsche 911
Hablar de la generación 993 es hacerlo de uno de los clásicos más deseados. La cuarta generación de la leyenda vino a tomar el relevo al Porsche 964 pero terminó convertido en una huella en la historia porque fue el último de los 911 refrigerado por aire.
El Campeonato de Europa de Montaña es una competición automovilística de montaña, organizada actualmente por la FIA, que se desarrolla en varias etapas que recorren diferentes países de Europa.
El 911 GT2 es radical. Un vehículo para puristas y perfeccionistas, como el fundador de WhatsApp, Jan Koum, el campeón del mundo de rallyes Walter Röhrl y el coleccionista de Porsche Frank Troche.
Pegados al asiento, con las manos sujetando el volante como si fuera una extensión misma de los dedos. Las curvas medidas, cada centímetro calculado. Nada se deja al azar y cada movimiento está estudiado con mimo.
Aaron Vidal es un artista contemporáneo español con un marcado estilo presente en todas sus obras, las cuales incluyen decenas de guiños al mundo Porsche Classic.
Este Porsche 911 tocó por primera vez el suelo americano en Florida, donde ahora se exhibe en un museo. También hizo historia en ese estado como el primer 911 en ganar una carrera de circuito internacional importante: la clase GT en la carrera de 1966 de las 24 Horas de Daytona.
La isla de Norfolk se encuentra a 1.400 kilómetros al este de Australia. Su área de 35 km² fue creada por procesos volcánicos, y hoy alberga a 1,800 habitantes, un conjunto de semáforos, alrededor de 150 vacas y un solo Porsche.
El Porsche 356 fue el primer automóvil de serie fabricado por la marca automovilística alemana entre 1948 y 1965.
Aunque Rayo McQueen era el protagonista de la película de animación Cars, de Pixar, hay un personaje sin el que el ambicioso deportivo no hubiera podido perseguir su sueño de ganar la Copa Pistón. Sally Carrera, un Porsche 911 de color azul, se convertía en la compañera perfecta de McQueen.
Manfred Huber ha cumplido el sueño de su vida de conducir un Porsche. A primera vista, eso no es nada fuera de lo normal. Pero si abres las puertas de su 911 y miras los pedales, puedes cambiar de opinión.