50 años después de la primera aparición del Porsche 911 R, las leyendas del automovilismo de Porsche, Vic Elford y Gérard Larrousse, han regresado al Rally de Córcega, causando revuelo en el “Tour de Corse Historique” con dos coches deportivos Porsche 911 SC/RS del Museo Porsche.
Porsche 911
1966 fue la antesala a una serie de victorias de Porsche en el Campeonato de Europa de Rally. Ese año, las cuatro primeras plazas en la categoría GT fueron para cuatro Porsche 911 formados por dos parejas de pilotos alemanes y otras dos parejas francesas.
Hablar de la generación 993 es hacerlo de uno de los clásicos más deseados. La cuarta generación de la leyenda vino a tomar el relevo al Porsche 964 pero terminó convertido en una huella en la historia porque fue el último de los 911 refrigerado por aire.
Septiembre de 1973. Habían pasado 10 años desde que Ferdinand Porsche diseñó y presentó en el Salón de Frankfurt el primer 911. Una década más tarde llegaba una de las generaciones más longevas, la segunda. La gran serie G llegó para quedarse.
250 unidades, ni una más. Cuando Porsche decidió hacer una edición especial de la generación 997 del Porsche 911, no imaginaba que esas únicas 250 unidades que se fabricarían, se venderían antes incluso de que el coche saliera a la venta en enero de 2010.
Aunque Rayo McQueen era el protagonista de la película de animación Cars, de Pixar, hay un personaje sin el que el ambicioso deportivo no hubiera podido perseguir su sueño de ganar la Copa Pistón. Sally Carrera, un Porsche 911 de color azul, se convertía en la compañera perfecta de McQueen.
Aunque el Porsche 911 se daba a conocer al mundo en 1963, el concepto Targa apareció años después. El 911 estaba siendo todo un éxito y el Targa nacía de la necesidad de adaptación a los requisitos de seguridad que se exigían en Estados Unidos para los descapotables.
Parece inocente en su rojo burdeos, pero este 911 S tiene una historia especial - una vez fue un mensajero secreto con sus famosos dueños anteriores.
El Porsche 993 se convirtió en un antes y un después. No solo por su majestuosa potencia y su tremenda velocidad, sino porque marcó un punto histórico para Porsche.
Carpe diem. Una frase que nos recuerda la celeridad de la vida y la importancia de vivir el momento. Con este pensamiento en la cabeza nacía el Porsche 911 GT3 en el año 1999, con la idea de que cada segundo conduciendo contase.
Pegados al asiento, con las manos sujetando el volante como si fuera una extensión misma de los dedos. Las curvas medidas, cada centímetro calculado. Nada se deja al azar y cada movimiento está estudiado con mimo.
En 1978, exactamente diez años después de la primera victoria del 911 en los Alpes, el fabricante alemán volvió a subir al podio.