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Porsche 911 de 1966

Rally de Montecarlo de 1966: Un cuarteto que hizo historia

1966 fue la antesala a una serie de victorias de Porsche en el Campeonato de Europa de Rally. Ese año, las cuatro primeras plazas en la categoría GT fueron para cuatro Porsche 911 formados por dos parejas de pilotos alemanes y otras dos parejas francesas.

El 911 fue el campeón indiscutible de rally GT (grupo 3) aquella temporada. Con su primer título, Porsche daba un golpe de autoridad que confirmaría su hegemonía en los años venideros haciéndose con los títulos absolutos con diferentes reglamentos.

El Rally de Montecarlo de 1966 fue la 35ª edición y la primera ronda del Campeonato de Europa. Se celebró en el frío mes de enero y fue una de las ediciones más polémicas de la historia del rally por el incumplimiento de una de sus tediosas normativas.

Los 192 participantes de la competición recorrerían los caminos más peligrosos de hasta 9 ciudades diferentes  a lo largo y ancho del viejo continente: Lisboa, Londres, Bad Homburg, Reims, Oslo, Varsovia, Minsk, Atenas y la propia Montecarlo.

El Porsche 911 de antaño ya aunaba todo lo necesario para superar el escabroso desafío, en ambos sentidos, que planteaba este campeonato. Potencia, tracción, agilidad y fiabilidad siguen siendo los atributos que caracterizan al 911 hasta el día de hoy. Los cimientos, en Porsche, nunca han cambiado.

En aquel entonces, dieron forma a su talento como un verdadero coche de rally; un auténtico campeón en cualquier superficie se estaba gestando a la espera de que levantasen, poco a poco, determinadas limitaciones de la normativa, que quedó en clara evidencia ese curso.

En cuanto lo hicieron, Porsche se sumó a la contienda en el grupo 1 y sumó dos títulos absolutos en la mejor competición deportiva del momento. Siempre con el 911 como bandera. En Montecarlo, el evento más prestigioso de todos los rallies del mundo, el 911 doblegó a sus rivales en cuatro ocasiones consecutivas.

El rally tenía, desde entonces, una importancia mundial a pesar de que las complejas regulaciones con coeficientes y ventajas para ciertos tipos de vehículos distorsionaron mucho la competición hasta finales de los años sesenta. Porsche se fue incorporando según los organizadores abandonaban estas reglas que impedían ganar a los más rápidos.

Uno de los mayores escándalos de la historia

La mayor evidencia de lo que estaba pasando sucedió al final de aquel Rally de Montecarlo de 1966. Supuso uno de los mayores escándalos de la historia de los rallies. Los tres Mini Cooper S que habían vencido junto al Ford Cortina, que había finalizado cuarto, fueron descalificados por una irregularidad en los faros.

A la conclusión de la carrera, los comisarios descubrieron que los faros de los Mini eran de yodo con bombillas de un solo filamento y que la luz que emitían era de carretera. Cuando se encendían las luces de cruce, los faros principales se apagaban y se encendían los auxiliares situados en la parrilla.

Según la legislación francesa, las bombillas de un solo filamento estaban prohibidas y los faros principales debían tener dos filamentos para dar luz larga y de cruce. Por este motivo, los tres Mini fueron descalificados, junto a varios Ford Cortina, incluido el del ‘porschista’ Vic Elford. Hasta 8 corredores británicos fueron descalificados por este motivo.

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