Menú

Porsche 911 GT3 RS, el coche que voló sobre el Infierno Verde

El 16 de abril de 2018, la pista de Nürburgring ardió. La culpa fue del Porsche 911 GT3 RS, que se convirtió en el tercer modelo de la marca alemana que lograba bajar de los 7 minutos en el circuito de las montañas de Eifel, el Infierno Verde. El nueveonce atmosférico y su motor 4.0 litros bóxer de seis cilindros y 520 CV, hacía historia marcando un tiempo de 6 minutos y 56 segundos en el famoso trazado alemán.

Aunque el rey del Infierno Verde seguiría siendo el Porsche 911 GT2 RS, cuyo tiempo es 10 segundos inferior a la cifra del GT3 RS, el protagonista de esta historia es en realidad esa vuelta récord que obtuvo Porsche antes del mediodía de ese soleado y frío 16 de abril.

Como es habitual, las marcas de coches necesitan poner a prueba sus motores y la fiabilidad de sus coches en circuito y de esta forma averiguar cuál es su velocidad punta máxima o el mejor rendimiento en una pista, además de comprobar su conducción y comportamiento en el asfalto. 

El objetivo cuando Porsche diseñó el nuevo modelo del Porsche 911 GT3 RS era bajar de los 7 minutos en Nürburgring, aunque solo fuera por un segundo. El Porsche 911 GT3 tenía un tiempo de 7 minutos y 12 segundos, y el RS tenía que poder fulminar ese tiempo. Su motor estaba preparado para ello. La fuerza heredada de sus antecesores y la habilidad de los pilotos era lo único que necesitaban para conseguirlo. Aunque si no llega a ser por el equipo de ingenieros de Corvette, es posible que ese récord en pista hubiese tenido que esperar. 

La explicación de por qué Corvette está involucrada en este increíble tiempo es muy sencilla. Para poder hacer las comprobaciones en un circuito es necesario reservar antes dicha pista, y Porsche se vió ese 16 de abril en Nürburgring y sin ninguna hora para correr. El equipo del Corvette ZR1 había reservado el día completo para sus pruebas y en un maravilloso gesto de compañerismo cedieron una de sus horas para que Porsche pudiera rodar, aunque con una condición: se quedarían a mirar.

Lo que no se esperaban es que ya en la primera vuelta el deportivo alemán y sus 1.430 kilos rodaran por el Infierno Verde logrando bajar de los 7 minutos. El objetivo estaba cumplido y en una única vuelta el Porsche 911 GT3 RS equipado con neumáticos Michelin Pilot Sport de última generación, había conseguido alcanzar los 6 minutos 59 segundos. 

Para Andreas Preuninger, el ingeniero jefe detrás de todos los Porsche GT, el objetivo estaba hecho. Podían irse dando las gracias a Corvette y dejando a sus ingenieros con la boca abierta. Pero para un piloto de carreras de Porsche eso no era suficiente. Si en la primera vuelta habían conseguido reducir la marca de los siete minutos, el GT3 RS podía hacer mucho más.

Lars Kern, el piloto que logró ese primer tiempo, y Kévin Estre, lograron en cada uno de sus cuatro tiempos de vuelta estar por debajo del objetivo a cumplir, los siete minutos, y solo a décimas de segundo de diferencia. 

Kévin Estre compite desde 2016 como piloto de carreras con Porsche con el 911 RSR en el FIA World Endurance Championship (WEC) que incluye las 24 horas de Le Mans, y en el ADAC GT Masters con el 911 GT3 R. Pero aunque no era ninguno de sus coches, solo necesitó tres intentos para hacerse con las 9.000 revoluciones del nuevo Porsche 911 GT3 RS. 

A las 11.40 horas, Kévin Estre marcó el crono de 6:56.4 que hizo historia. El tiempo de vuelta del francés fue 24 segundos más rápido que el mejor tiempo logrado con el modelo anterior. Un crono con el que Porsche se convertía en la única marca con tres de sus modelos deportivos de serie que rodaban por debajo de los siete minutos en el Infierno Verde, la pista de carreras más exigente del mundo.

Este récord en Nürburgring-Nordschleife demuestra no solo la potencia sobresaliente del GT3 RS, sino también su extraordinaria capacidad de conducción al límite. El deportivo consigue acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 3,2 segundos y alcanza una velocidad máxima de 312 km/h. Una fuerza inmejorable y única que hace del Porsche 911 GT3 RS un automóvil absolutamente delicioso. Y un deportivo capaz de volar donde pocos logran hacerlo.

Compartir