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El nacimiento del GTS, un sueño de competición

El Porsche 904 Carrera GTS, el primero de la historia con esas siglas, nació de la necesidad. Potencia, velocidad, fiabilidad y confort para soportar las largas carreras de los años 60 y su alta exigencia. Estas características eran imprescindibles para el equipo de desarrollo que trató de conseguir el coche de carreras por excelencia. Uno pensado para competir cuyo verdadero destino sería transformarse de un coche de carreras a un deportivo de calle de máximas prestaciones.

Se lanzó al mercado en 1963 y para conseguir la homologación para competir en los campeonatos GT de la FIA se comercializaron 120 ejemplares. El Porsche 904 Carrera GTS estaba pensado para ganar y todo su diseño rezumaba confianza.

El ingeniero Butzi Porsche, nieto e hijo de Ferdinan y Ferry Porsche, fue el encargado de idear este modelo que llamó simplemente Carrera GTS. Lo ideó más bajo, para aprovechar al máximo sus formas, y prestó especial atención a su coeficiente aerodinámico y su extraordinaria ligereza, sin duda lo mejor de este deportivo. Con una carrocería de fibra de vidrio y un chasis de barras de acero huecas, el Porsche 904 Carrera GTS no llegaba ni a los 700 kilos de peso. 

Gracias a un motor bóxer atmosférico de cuatro cilindros, 2.0 litros y una potencia de 180 CV, y por supuesto a su ligerísimo peso, se convertía en un deportivo diseñado para competir y dejar atrás a cualquier rival.

Su verdadera historia comenzaba en 1964 en la Targa Florio de Sicilia, en las polvorientas curvas del clásico italiano. El barón Antonio Pucci y Colin Davis fueron los primeros en experimentar lo que suponía conducir un GTS hacia la victoria ya que en 1964, y tras siete horas y diez minutos, se hicieron con la victoria en la mítica Targa Florio. 

Durante ese año 1964 mágico el Porsche 904 Carrera GTS se hizo, además de con el primer y segundo puesto de la Targa Florio, con la victoria en las 12 Horas de Sebring, los 1000 km de Monza y consiguió la tercera posición en los 1000 km de Nürburgring. Un año más tarde ganaba el Rally de España y quedaba segundo de nuevo en la Targa Florio y en el Rally de Monte Carlo. 

Tras ese primer GTS, llegaba el Porsche 924 Carrera GTS de los 80 y el Porsche 928 GTS de los 90, pero no fue hasta el año 2007 que el GTS se convertía en uno más de la familia de una forma permanente. El Cayenne GTS con motor V8 atmosférico fue el primero de muchos, porque ahora las siglas del Gran Turismo Sport están presentes en todos los modelos de Porsche -excepto en el más nuevo de la familia, el Taycan.

En la actualidad los modelos GTS cuentan con detalles en su diseño que resultan tan característicos como su flamante rojo, un tono elegido por el equipo de diseño en Zuffenhausen que se encuentra representado en el cuentarrevoluciones, en las costuras en los reposacabezas de los asientos deportivos, o en cada pinza de freno.

Ya no son vehículos pensados para competir sino vehículos pensados para un conductor con alma de competición. Representan el mayor nivel de comodidad en un coche que no renuncia a su deportividad bajo ningún concepto, heredando ese espíritu del original Porsche 904 Carrera GTS. Se adaptan a su conductor a la perfección y a día de hoy le ofrecen todo aquello con lo que sueña, desde suspensión deportiva hasta faldones delanteros adaptados de los modelos Turbo.

Un coche que nació para competir pero que consiguió convertirse en un sello de identidad en sí mismo. Un coche más allá de tres letras. Un sueño de competición que se ha convertido en sinónimo de confort y pasión. Un deportivo en estado puro.

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