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Un homenaje histórico cargado de detalles, el Porsche 911 Edición 50º Aniversario

1963. Esas son las unidades que se fabricaron de la edición limitada del 50 aniversario del Porsche 911. Y 1963 es también el año en que comenzaría la magia, el año en que nacería el mito. El deportivo más importante de Porsche hacía su aparición en 1963 y ese mismo número es el mejor homenaje que se le podía hacer al 911. Como un estribillo que se repite en una canción pegadiza. 1963.

Cuando el 911 cumplía el medio siglo, Porsche decidió homenajear a su modelo más icónico haciendo uno de sus deportivos más especiales. Lleno de detalles, esta versión tenía un número limitado y solo se fabricaron 1963, el número con el que empezó todo.

El Porsche 911 Edición 50º Aniversario mantiene todo eso que hace único al 911, la capacidad de unir la tradición de una marca y una vida con la innovación más punterera, la velocidad con el confort y la seguridad, o la deportividad con el estilo elegante de un clásico que difícilmente pasa de moda. 

Basado en el 911 Carrera S, este modelo limitado se presentó en el Salón Internacional del Automóvil de Frankfurt como ya lo hizo el primero de los Porsche 911, solo que esta vez sería en 2013 coincidiendo con su 50 cumpleaños.

Este 911 Edición 50º Aniversario usaba como base un Carrera S coupé con motor trasero de seis cilindros, 3.8 litros y tracción trasera de 400 CV. Con caja de cambios manual de seis velocidades o secuencial de doble embrague PDK, conseguía llegar hasta los hasta los 300 km/h y pasar de 0 a 100 km/h en apenas 4.3 segundos si hablábamos del cambio PDK.

Más allá de esta impresionante motorización, el 911 Edición 50º Aniversario se diseñó repleto de detalles que hacían de él un ejemplar único en su especie y que servían de merecido homenaje a los cincuenta primeros años del 911. Aunque eso sí, sin perder el ADN Porsche en ningún momento.

Detalles como por ejemplo sus llantas de 20 pulgadas con acabado negro mate y el centro pulido, un homenaje a las “Fuchs” originales del 911. O las molduras cromadas en las entradas de aire delanteras, las aletas de la rejilla del compartimiento del motor y las líneas cromadas que unían ambas ópticas traseras y que son también un recuerdo de ese primer Porsche 911. 

Con una deportividad aún más marcada, este modelo contaba con Porsche Active Suspension Management (PASM) con un ajuste pensado para la carrocería especial que tenía. Más ancha en la parte trasera, con más cuerpo. Retrovisores de diseño deportivo, sistema de escape también deportivo y las Porsche Dynamic Light System (PDLS) con faros bixenón y luces dinámicas en curva.

En cuanto al color solo se fabricó en tonos clásicos, un gris grafito más oscuro y un gris “geyser” metálico más claro, además del negro sólido. Todos compartían detalles en el interior que reflejaban lo especial de este modelo, como el bordado 911 50 en los reposacabezas que se repite en la parte trasera del deportivo y en relieve, así como en el cuentarevoluciones y en los umbrales de las puertas.

Otra detalle que rinde homenaje al primer 911 es la tapicería del coche, cuyos asientos de cuero dejaron espacio para que “Pepita” estuviera presente, el tartán con el que se vestían los asientos en la década de los 60 y que se ha convertido en un clásico. 

1963 nunca será solo un año para Porsche porque el mito nacía en esa fecha y más de medio siglo después, sigue tan actual como entonces. Este homenaje que se le hizo en 2013 es solo uno de tantos que vendrán, cargados de detalles y recondándonos que el Porsche 911 siempre será eterno.

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