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GTS. Tres letras sinónimo de deportividad

La primera versión GTS llegaba en el año 1963 cuando Porsche, pensando en conseguir la homologación para competir en los campeonatos GT de la FIA, presentó en el Salón de Frankfurt un deportivo con estas tres letras. El Porsche 904 Carrera GTS pisaba el asfalto con hambre de competición, y ese año se comercializaban los primeros 120 vehículos con esta nomenclatura.

Fue el ingeniero Butzi Porsche, nieto e hijo de Ferdinand y Ferry Porsche, quien diseñó este deportivo más bajo y potente que en 1964 ya demostraba su valía. El barón Antonio Pucci y Colin Davis se hicieron con la victoria en la Targa Florio tras siete horas y diez minutos corriendo con un Carrera plateado, el primer Porsche en tener las ahora legendarias letras GTS. 

Nacido como el más purista de los deportivos, Porsche encendía con esa primera chispa un fuego que aún perdura. La denominación de Gran Turismo Sport (GTS) está presente a día de hoy en todos los modelos de Porsche, a excepción del Taycan, GTS es ahora sinónimo de una dosis extra de deportividad. Es un lobo con piel de cordero que encuentra en la velocidad y potencia su mayor exponente, pero sin perder la comodidad excepcional presente en cualquiera de los vehículos Porsche.

Si hablamos de la versión GTS del 911, la primera vez que aparecía en este modelo era con la generación del 997. Un coche dinámico y altamente deportivo que conseguía aunar comodidad y una conducción única. En aquel momento solo se ofreció con carrocería coupé y cabriolet y desde entonces ha ido evolucionando hasta incorporar la opción Targa. 

En su última versión, la de la generación del 992, es aún más potente gracias a su motor bóxer de seis cilindros y 3 litros sobrealimentado por dos turbos y con 480 caballos de potencia (353 kW), 30 CV más que el GTS anterior y que el actual 911 Carrera S que tiene 450 CV. Con una caja de cambios manual de siete velocidades o automática de doble embrague (PDK) y ocho marchas, este modelo está pensado para aportar confort sin perder nunca velocidad. Un ejemplo de su poder es que el 911 Carrera 4 GTS Coupé con el cambio de doble embrague (PDK) solo tarda 3,3 segundos en llegar de 0 a 100 km/h, una cifra impresionante.

La versión del GTS cuenta con detalles exclusivos y extras que solo pueden configurarse con este deportivo, y rezuma la esencia misma que encendía ese primer fuego. Un vehículo pensado para crear una simbiosis perfecta entre comodidad y la deportividad más pura.

Esta última generación del GTS comparte con la versión Turbo los frenos de alto rendimiento, por ejemplo, y cuenta con una suspensión específica con Porsche Active Suspension Management (PASM), un sistema de amortiguadores adaptativos con una gran respuesta en carretera que, aunque también llega del 911 Turbo, ha sido modificada ex profeso para el GTS. Con un sistema de escape exclusivo y un diseño en el que el color negro es más que protagonista, tanto en el interior como en el exterior del deportivo, el GTS es elegancia en sí mismo. 

Con elementos de la carrocería en negro como zonas oscurecidas de los faros o las llantas de 20 y 21 pulgadas (delanteras y traseras respectivamente) que hereda del 911 Turbo, el negro es sello de identidad del GTS. Los detalles satinados en el interior como un negro de alto brillo, hacen de esta última versión del 911 GTS un coche que nunca pasará de moda. Además cuenta con asientos Sports Seats Plus de serie y un volante GT Sport que aportan aún más sensación de deportividad.

Por primera vez el 911 GTS tendrá disponible el pack Lightweight Design, que consigue reducir el 25 kilos el peso y mejora aún más la aerodinámica, pero siempre con la premisa de mantener un confort extremo para quien lo conduce. Unas siglas que son sinónimo de deportividad y que a día de hoy, están más vivas que nunca.

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