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La historia de cómo el Porsche 356 Cabriolet se convirtió en una estrella de cine

Podríamos decir que Porsche es una marca de película por muchas razones. La presencia de sus diseños, la elegancia de sus líneas, la fuerza de su agarre, la potencia de su interpretación o el seductor movimiento en las curvas hacen de cualquier Porsche una auténtica estrella sin siquiera pisar un escenario. 

Pero más allá de que por sí solo un Porsche sea la encarnación de una estrella de Hollywood, la relación de Porsche con la industria cinematográfica es un idilio que lleva años sucediendo. Uno de los últimos ejemplos es el de la última película de Will Smith y Martin Lawrence en el que un precioso 992 se convertía en un “bad boy” tan importante como los dos protagonistas. La secuela de 'Bad Boys for Life' encontró en la nueva generación del Porsche 911 a su perfecto aliado. 

Ha tenido papeles en películas de culto como Scarface, en la que Tony Montana -papel que interpretaba Al Pacino- conduce un Porsche 928 S que ha pasado a la historia.

Y eso por no hablar de la mítica 'Le Mans' del año 1971, en la que Steve McQueen daba vida a un piloto de carreras que competía con un Porsche 917 KH en la carrera de resistencia más clásica del mundo del automovilismo, las 24 Horas de Le Mans. Además en esta película McQueen conduce un Porsche 911 S por las calles del pequeño pueblo en una muestra más del amor del cine por cualquiera de los modelos de Porsche.

Un Porsche 911 del año 1999 de la serie 996 y un 911 Turbo de la serie 993 de 1997 son dos de joyas que persiguen la banda de ladrones de Nicolas Cage y Angelina Jolie en la película '60 segundos' (2000). Dos coches que ambos ansían robar por tratarse de modelos exclusivos, potentes y muy codiciados.

En 'Top Gun' (1986), la famosa película en la que Tom Cruise es un piloto del ejército estadounidense, Kelly McGillis conducía un Porsche 356 Speedster, y en 'La Tierra de Nadie' (1987) donde Charlie Sheen interpretaba a un policía infiltrado en una banda de ladrones de Porsches, aparecen varios modelos: un 911 SC Cabrio que conduce el protagonista, un 911 Flat Nose, un 911 Targa, un 911 SC y un espectacular 911 Turbo serie 930.

Hasta el DeLorean de 'Regreso al futuro' esconde un Porsche dentro de él, ya que el motor de un Porsche 928 hizo de doble de sonido del DeLorean DMC-12 que aparece en cámara. El cine ha formado parte de la vida de Porsche y Porsche ha formado parte de la historia del cine ya con sus primeros modelos. Aunque el Porsche 356 -el primer automóvil deportivo diseñado y producido por Porsche- es un coche que tiene su propia y única historia, también fue un protagonista indiscutible en 'Límite 48 horas', la película de 1982 protagonizada por Eddie Murphy y Nick Nolte.

Cuando comienza la película y descubres la joya cubierta de polvo que guarda en el garaje Reggie Bannister, el delincuente al que da vida Murphy, no imaginas la importancia que tendrá ese Porsche 356 Cabriolet en la trama. El coche es imprescindible para resolver el misterioso robo que investiga Jack Cates, un agente de policía de rudos modales que interpreta Nick Nolte, junto a Bannister.

La secuencia del paseo por San Francisco nos permite ver la majestuosidad de este clásico prácticamente desde cualquier ángulo posible. Un precioso Porsche 356 Cabriolet de 1956 que se convirtió en una auténtica estrella de cine aún cubierto de polvo.

Un modelo igual aparecía también en la película de Woody Allen 'Todo lo demás' (2003) como el coche que conducía el protagonista de la comedia, solo que en un color rojo realmente arrebatador. 

El 356 y sus apariciones en pantalla son solo un ejemplo de la feliz relación entre el cine y Porsche. Un affair en el que han participado hasta los primeros coches de Porsche, como ese icónico Porsche 356 Cabriolet de los 50, que pasen los años que pasen siguen siendo como las estrellas de la Edad de Oro del cine: un clásico que nunca pasa de moda.

 

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