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Porsche 944: continuando el linaje de los Transaxle

Porsche 944: continuando el linaje de los Transaxle

El Porsche 944 continúa la era Transaxle comenzada por el Porsche 924 y es considerado su sucesor como modelo de entrada de la marca, aunque convivieron durante unos años en el mercado.

Es necesario comenzar diciendo que este vehículo a diferencia de su antecesor sí que fue visto por los porschistas como un vehículo con ADN de Porsche, puesto que realmente ocupaba el puesto natural entre el 924 y el 911, si nos referimos a potencia y precio que el vehículo incorporaba de serie.

Tanto es así que el 944 conquistó primero por la vista y posteriormente por el corazón a los fans que quedaron algo decepcionados por su predecesor. El aspecto más agresivo y una mejora en el motor y el sistema de frenado, hicieron cambiar de opinión a muchos fans acérrimos del clásico Porsche con motor trasero refrigerado por aire. Ello se refleja en las más de 160.000 unidades vendidas en todo el mundo.

Podemos decir que el 944 era el hermano mayor del 924, puesto que compartía parte del apartado técnico con él, incluyendo el chasis, la suspensión o la dirección pero estaba más evolucionado tanto en el aspecto exterior como en lo intrínseco.

El Porsche 944 se presenta en 1981, comenzando su fabricación desde el siguiente año hasta una década después. Como es marca de la casa, distintas revisiones de este vehículo fueron fabricadas en sus diez años de producción, también en la planta de Neckarsulm de Audi: el modelo 944 2.5, el 944 S, el 944 S2 y las versiones Turbo y Cabriolet.

Este modelo surge realmente como una continuación en el desarrollo del 924, con distintas variaciones en el chasis y en el motor, ya que finalmente Porsche decide retirar el fabricado por Audi para el 924, sustituyéndolo por uno nuevo de 4 cilindros en línea de 2,5 litros y 163 CV.  Gracias a ello, el 944 pasaba de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos llegando a una velocidad máxima de 220 km/h.

El nuevo motor era una reducción del V8 de otro Transaxle, el 928, al que se le añadió un doble centrado en el árbol de levas, lo que supuso una increíble mejora para el motor.

Los porschistas ya disponían de un vehículo asequible con motor enteramente Porsche. Como resultado el 944 es un vehículo con un comportamiento y rendimiento excelentes con carácter deportivo.

El 944, tiene una distribución de pesos que seguía manteniendo el principio Transaxle, por el cual el motor se colocaba en la parte delantera del vehículo y la caja de cambios en el eje trasero, logrando una distribución de pesos casi perfecta. Esto hace del 944 un vehículo con un agarre especial para todos aquellos amantes de la conducción.

La carrocería, también se basaba en el 924 pero se modificó notablemente. A simple vista el vehículo es más ancho, tanto por los neumáticos como por los faldones. La colocación tanto del spoiler delantero rectangular y del mismo color que la carrocería (que añadía además unos topes de goma), como la variación del spoiler trasero, le confieren una apariencia más deportiva y aerodinámica que a su predecesor. Eso sí, los característicos faros desplegables, los mantenía como seña de identidad del primer Transaxle.

Pero sin duda la mayor parte de los fans y contemporáneos recordarán la irrupción en escena del Porsche 944 Turbo en 1985. Pese a que desde Porsche se apreciaba el motor de cuatro cilindros en línea, al igual que se hizo con el 911 se modifica el motor añadiendo un turbocompresor. Además, se mejoran los frenos, la suspensión, el parachoques delantero y la aerodinámica del vehículo.

Este poderoso 944 portaba en su motor 220 CV, con los que pasaba de 0 a 100 km/h en aproximadamente 6 segundos, y alcanzaba una velocidad punta de 245 km/h, algo nada desdeñable si comparamos con las cifras del modelo básico y con deportivos de gama similar de otras marcas.

Hoy en día el Porsche 944 sigue siendo un vehículo muy querido y recordado por los fans de todo el mundo, como otro de los salvadores de Porsche.

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