El Porsche Boxster cumple 30 años. A lo largo de estas tres décadas, el roadster de...
Porsche Boxster S Black Edition: una edición limitada y apuesta ganadora al negro
Limitado a 987 ejemplares para todo el mundo, el Porsche Boxster S Black Edition convirtió el negro y la sobriedad en las señas de identidad de una edición especialmente exclusiva.
El Porsche Boxster cumple 30 años. Tres décadas del deportivo biplaza con motor central que nació como uno de los grandes proyectos de Porsche de los años noventa y que desde 1996 forma parte de su historia.
Deportividad, diseño eficiente, lujo y exclusividad forman parte de Porsche y de una cultura que reúne a generaciones de personas capaces de reconocer y apreciar cada detalle. A lo largo de su historia, esa búsqueda de lo especial ha dado lugar a numerosas series limitadas y ediciones especiales, muchas de ellas convertidas con el tiempo en piezas especialmente apreciadas por aficionados y coleccionistas.

Los Porsche Black Edition forman parte de esa historia. El negro define su identidad y se extiende por la carrocería, el habitáculo y numerosos detalles, acompañado por configuraciones de equipamiento específicas. Porsche ha llevado este concepto a diferentes modelos y generaciones.
En 2011 llegó al Boxster de una forma especialmente exclusiva. El Porsche Boxster S Black Edition, perteneciente a la segunda generación del roadster, se fabricó en una serie limitada a 987 unidades para todo el mundo. Partía del Boxster S y elevaba la potencia de su motor bóxer atmosférico de seis cilindros y 3,4 litros hasta los 320 CV, diez más que el modelo del que derivaba.

La sobriedad marcaba el carácter del Porsche Boxster S Black Edition. El negro recorría prácticamente todo el exterior, desde la carrocería y la capota hasta las barras antivuelco. También aparecía en las rejillas de las tomas de aire laterales traseras, la doble salida de escape y la denominación del modelo sobre la tapa del maletero posterior. La inscripción «Black Edition» aparecía además en uno de los laterales de la capota.
La configuración seguía una línea limpia y contenida. El negro dejaba todo el protagonismo a las formas del Boxster y se extendía también a elementos específicos de esta edición. Entre ellos estaban las llantas de 19 pulgadas y diez radios procedentes del Boxster Spyder, terminadas igualmente en negro.

El mismo planteamiento continuaba en el habitáculo. Los asientos estaban tapizados parcialmente en cuero negro y llevaban el escudo Porsche grabado en los reposacabezas. Las esferas de la instrumentación eran negras, al igual que las molduras del salpicadero. El volante SportDesign formaba parte del equipamiento de serie y utilizaba cuero liso en el aro.
Los umbrales de las puertas de acero inoxidable incorporaban la inscripción «Black Edition» en negro. En la guantera, una placa identificaba cada coche como parte de aquella producción limitada. Porsche ofrecía además como opción un interior completamente revestido en cuero negro.

La edición especial incorporaba también una evolución mecánica respecto al Boxster S. El motor bóxer atmosférico de seis cilindros y 3,4 litros con inyección directa desarrollaba 320 CV a 7.200 rpm, frente a los 310 CV del Boxster S. El par máximo aumentaba en 10 Nm hasta alcanzar 370 Nm a 4.750 rpm.
De serie montaba una caja de cambios manual de seis velocidades. Con ella aceleraba de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos y alcanzaba 276 km/h. Como alternativa estaba disponible la transmisión Porsche Doppelkupplung (PDK) de siete velocidades, con la que completaba el 0 a 100 km/h en 5,1 segundos y alcanzaba 274 km/h. Con PDK, el paquete Sport Chrono y Launch Control, la aceleración de 0 a 100 km/h se reducía hasta 4,9 segundos.

Porsche consiguió además ese incremento de prestaciones manteniendo los valores de consumo del Boxster S equivalente. Según el ciclo de homologación utilizado entonces, el Boxster S Black Edition registraba 9,8 l/100 km con cambio manual y 9,4 l/100 km con PDK.
El equipamiento era otra de las características de esta edición. Porsche reunió de serie elementos procedentes de los paquetes Comfort, Infotainment y Design. Incorporaba climatizador, control de crucero, retrovisores interior y exteriores con función antideslumbrante automática, sensor de lluvia y deflector de viento.

También incluía Porsche Communication Management (PCM) con módulo de navegación, interfaz de audio universal, preinstalación para teléfono móvil y Sound Package Plus. Los faros Bi-Xenon con luz dinámica en curva y luces diurnas LED formaban igualmente parte del equipamiento de serie.
La personalización permitía ampliar todavía más su configuración. Entre las opciones disponibles estaban el Porsche Ceramic Composite Brake (PCCB), el Porsche Active Suspension Management (PASM) y los asientos deportivos adaptativos con función de memoria.

Cuatro años después, Black Edition regresó al Boxster. En 2015 Porsche presentó una nueva edición especial que recuperaba el negro como elemento central de su configuración, esta vez sobre el Boxster de aquella generación.
Desde su aparición, el Porsche Boxster S Black Edition representa una de las expresiones más sobrias y elegantes del roadster. Una serie limitada en la que diseño, prestaciones, equipamiento y exclusividad compartían un mismo hilo conductor.
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