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Porsche, entre viento y olas

El motorsport es la disciplina deportiva en la que Porsche participa de forma activa desde sus comienzos. Además, también apoyamos los sueños y metas de grandes deportistas cuyo espíritu aventurero y sin límites se identifica con la más potente esencia Porsche. Entre otros, Porsche apoya los deportes acuáticos extremos. Unos dominan el asfalto y otros, el viento y las olas. Pero juntos son aún mejores. 

 

El compromiso de Porsche con el kitesurf

Este deporte, que se practica sobre una tabla de surf y con una cometa acrobática, encaja a la perfección con el espíritu de Porsche. Otro de los objetivos es trabajar con marcas del ecosistema te del kitesurf. Las altas velocidades y las espectaculares piruetas del kitesurf, son en el agua lo que Porsche es la pista. Con el objetivo de contribuir al desarrollo de este deporte, lo primero en lo que colaboraron fue en la aplicacion de estrategias que buscan que la emoción sea aún mayor. En noviembre de 2021, patrocinó la competición Red Bull King of the Air que desde 2013 se celebra en Ciudad del Cabo.

Además de patrocinar la competición cuenta con Rita Arnaus y Liam Whaley, representantes del kitesurf, como embajadores de la marca. Los jóvenes deportistas representan todo lo que persigue Porsche.

Trabajar junto a la marca de kitesurf Duotone, es otro de los proyectos de Porsche. Lo primero en lo que colaboraron fue en integrar ejercicios de acondicionamiento físico adaptados al deporte en la aplicación Duotone Academy, con la supervisión de pilotos de carreras de Porsche y sus entrenadores, uniendo así la experiencia en el asfalto de Porsche con este deporte de riesgo. 

En 2022 se lanzó la primera cometa "Porsche Edition", inspirada en la historia de la marca en el mundo de la competición. Las ranuras de ventilación de los pasos de rueda parecen palparse en esta cometa en la que no podía faltar un número: 911.

De hecho es con esta cometa con la que Liam Whaley nos ofrecía imágenes asombrosas haciendo kitesurf donde nadie lo ha hecho antes. Las olas de Alaska con un glaciar al fondo fueron el entorno escogido para demostrar que Porsche siempre va más allá de lo establecido, también cuando apoya al deporte.

En el caso de Rita Arnaus, hemos visto cómo visitaba la Porsche Ice Experience en Finlandia para lucirse haciendo espectaculares movimientos sobre la nieve. Porque si de algo sabe Porsche es de llevar al límite a sus deportivos, y las imágenes de la kitesurfista española fuera de su zona de confort y alcanzando nuevos objetivos, son la representación ideal de esta idea.

Tarifa es otro de los lugares donde hemos podido comprobar la relación de Porsche y el kitesurf. No solo con la presencia de la marca en el Campeonato del Mundo de GKA Big Air que se celebra en la ciudad gaditana, también con la escuela que Liam Whaley tiene allí y que cuenta con una zona propia de Porsche en la que es inevitable no sentir la esencia de la marca. Además, dispone de un simulador exclusivo de kitesurf que el embajador de Porsche, Liam Whaley, mostró al equipo de eSports de Porsche Ibérica, el TDG Racing Team en uno de los últimos eventos que se han celebrado en Tarifa.

 

Porsche y el surf

Con el objetivo de llevar el surf a otro nivel comenzó la colaboración entre Porsche y Sebastian Steudtner, el actual plusmarquista mundial de olas grandes. El récord lo conseguía cuando el 29 de octubre de 2020, la NASA informó de que se habían avistado en Nazaré las olas más grandes del mundo. Sebastian Steudtner cogió una de ellas con una altura de 26,21 metros.

Y es esa experiencia la que, unida a la de Porsche, quiere dar una vuelta de tuerca a este deporte extremo, exigente y altamente satisfactorio. El surf y Porsche comparten adrenalina, pasión, superación y emoción. Uno entre olas. Otro en el asfalto. Pero juntos en un proyecto que iniciaron en 2021 y que suponía una vez más, la ampliación del compromiso con el deporte de Porsche.

Desde noviembre de 2021, Steudtner y Porsche trabajan juntos. No solo apoyamos al deportista para que rompa nuevos récords, sino que tenemos una participación activa con él, para que el campeón supere sus límites y surfee las mayores olas del mundo. Todo ello mediante un proyecto que busca desarrollar tablas de surf de alto rendimiento, más eficaces, uniendo los conocimientos adquiridos tras años de experiencia en ingeniería automovilística con todo lo que el deportista puede aportar tras sus vivencias profesionales.

Así, Sebastian Steudtner empezaba a trabajar con la filial tecnológica de Porsche, Porsche Engineering, para llevar el surf a un nuevo nivel. La experiencia en optimización de flujos y estructuras se une a los conocimientos prácticos de un surfista, para crear la tabla más adecuada para olas especialmente altas. 

La aerodinámica que acompaña a los deportivos de Porsche lo hará ahora en la nueva tabla de surf de Sebastian Steudtner. En el proceso, se han utilizado los últimos métodos de simulación y pruebas en el túnel de viento para optimizar aún más las reacciones de la tabla de surf en el agua y pensando específicamente en las olas que persigue Steudtner. No solo había que adaptar la tabla para reducir al máximo la resistencia a la presión y a la fricción de las olas, también había que analizar la posición del surfista para reducir la resistencia del aire.

El resultado: dos años de trabajo conjunto y una tabla con bordes aerodinámicos capaz de alcanzar velocidades de hasta 100 km/h. Ha sido bautizada como “Caçador RS”, una combinación de la palabra cazador en portugués y la denominación “RS” de Porsche que solo los modelos más deportivos de la marca tienen.

Además de esa tabla, hay otro proyecto sobre la mesa para una medición precisa de las olas. Un dron, aún un prototipo de Porsche Engineering, que se equipa no solo con cámaras, también con unidades de control, almacenamiento y sensores, muy similares a las usadas en los sistemas de asistencia a la conducción de Porsche. Con este dispositivo se mide al surfista y todas las zonas de la ola en un radio de 100 metros. 

Con ambos deportes Porsche demuestra que su espíritu deportivo no se vive solo en las carreras, también se vive entre viento y olas.