Así integra Porsche la carga ultrarrápida en sus carreras de Fórmula E
Una parada en boxes puede cambiar el desarrollo de una carrera. Con el Pit Boost, Porsche combina carga ultrarrápida, eficiencia y estrategia para aprovechar la energía adicional de su monoplaza eléctrico.
La Fórmula E introdujo el Pit Boost en la temporada 2024/2025. Esta parada de recarga rápida, obligatoria para todos los pilotos en determinadas pruebas, permite añadir energía a la batería durante la competición. Para Porsche, incorporó una nueva variable al trabajo con el Porsche 99X Electric. La eficiencia del monoplaza, el momento de entrar en boxes y la manera de utilizar la energía recibida pasaron a formar parte de una misma estrategia.
El sistema se estrenó el 14 de febrero de 2025, en la primera carrera del E-Prix de Yeda. Durante aquella parada obligatoria de 34 segundos, el Porsche 99X Electric recibió 3,85 kWh de energía con una potencia de carga de 600 kW. La Fórmula E incorporaba así la recarga durante la carrera al formato del campeonato. Los equipos debían preparar tanto la operación en boxes como su influencia en el desarrollo de la prueba.

Esos 3,85 kWh equivalen al 10% de la energía disponible al inicio de la carrera y amplían la que el piloto puede utilizar durante las vueltas restantes. Los kilovatios, kW, indican la potencia de carga; los kilovatios hora, kWh, expresan la cantidad de energía transferida a la batería. Esa elevada potencia hace posible completar la recarga en un intervalo muy breve.
El Porsche 99X Electric de la generación GEN3 Evo contaba con un sistema de carga combinada CCS diseñado para admitir hasta 600 kW. Su batería tenía una capacidad útil de 38,5 kWh y era un componente común suministrado a los participantes. Porsche desarrollaba elementos como el motor eléctrico, el inversor, la transmisión y el software, cuyo funcionamiento determina cómo se aprovecha la energía disponible.

La aplicación del Pit Boost en determinadas carreras también obligaba a preparar planteamientos diferentes dentro de un mismo fin de semana. En su estreno en Yeda, la primera prueba incluyó la parada y la segunda se disputó sin ella. Florian Modlinger, Director de Competición del Equipo Oficial de Fórmula E, señaló entonces que ambos formatos requerían estrategias distintas y que la gestión de la energía tendría mayor importancia en la carrera sin recarga.
La energía que llega desde el cargador se combina con la recuperada durante la conducción. El Porsche 99X Electric GEN3 Evo podía recuperar energía al frenar con una potencia de hasta 600 kW entre ambos ejes. Aproximadamente la mitad de la energía de propulsión utilizada en carrera procedía de esa recuperación. Al reducir la velocidad antes de una curva, los motores eléctricos devolvían a la batería parte de la energía del movimiento del monoplaza para utilizarla de nuevo en la aceleración.

El Modo Ataque sumaba otra decisión a esa gestión. En el Porsche 99X Electric GEN3 Evo, su activación elevaba la potencia de 408 CV (300 kW) a 476 CV (350 kW) y permitía utilizar la tracción total. Cada recurso cumplía una función concreta. El Pit Boost añadía energía a la batería, la frenada regenerativa recuperaba energía en pista y el Modo Ataque ampliaba temporalmente las prestaciones disponibles. El equipo debía coordinar su utilización a lo largo de la prueba. newsroom.porsche.com
Un año después del estreno del sistema, la primera carrera del E-Prix de Yeda, disputada el 13 de febrero de 2026, ofreció un ejemplo de cómo Porsche podía aprovecharlo. Pascal Wehrlein salió tercero y alcanzó el liderato antes de la parada obligatoria. El equipo retrasó el Pit Boost y también la utilización del Modo Ataque. Wehrlein conservó la primera posición tras la fase de recargas y ganó con una ventaja de 2,6 segundos. En su participación número cien en Fórmula E, la estrategia acompañó al ritmo y a la eficiencia del Porsche 99X Electric.

El Pit Boost también pone a prueba la gestión térmica del monoplaza. Después de rodar al límite, el sistema llega a boxes a temperaturas elevadas y debe admitir una recarga de gran potencia. Los ingenieros buscan mantener esa capacidad de carga con las menores necesidades de refrigeración posibles, porque refrigerar consume energía y los componentes necesarios añaden peso. Encontrar ese equilibrio permite aprovechar mejor la energía y contribuye a la eficiencia del conjunto durante la carrera.
La Fórmula E es un laboratorio de pruebas para los deportivos eléctricos de Porsche. Cada Pit Boost permite poner a prueba la carga ultrarrápida en las condiciones más exigentes de la competición. Esa experiencia se comparte en Weissach entre los ingenieros de competición y los responsables de los modelos de serie para desarrollar recargas rápidas y estables en distintas condiciones de uso. Un trabajo que se traduce en menos tiempo de carga y más tiempo al volante de los Porsche de carretera.

El Porsche 975 RSE, sucesor del Porsche 99X Electric para la temporada 2026/2027, cuenta con la preparación técnica para la carga ultrarrápida. Su ficha provisional confirma un sistema CCS diseñado para admitir hasta 600 kW y una batería con 51,25 kWh de capacidad útil. El debut del nuevo monoplaza está previsto para diciembre de 2026.

La Fórmula E establece el marco de esta recarga en carrera. Dentro de él, Porsche busca convertir la preparación del monoplaza, la precisión en boxes y la gestión de la energía en una ventaja competitiva. La parada aporta energía; el trabajo del piloto y del equipo determina cómo aprovecharla hasta la meta.