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Cayenne Electric, el equilibrio entre confort, deportividad y capacidad todoterreno

Normal, Sport, Offroad y otras configuraciones adaptan el carácter del Cayenne Electric a cada recorrido. Una tecnología que coordina propulsión, chasis y tracción para ofrecer diferentes experiencias de conducción.

Un pequeño giro del mando situado en el volante del Cayenne Electric permite modificar su comportamiento. La respuesta del acelerador, la suspensión, la distribución de potencia entre los ejes y determinados ajustes de recuperación de energía se coordinan electrónicamente para adaptar el deportivo a cada situación. Detrás de esa acción intervienen diferentes sistemas que trabajan conjuntamente para ofrecer una respuesta acorde con las preferencias del conductor y las condiciones del terreno.

La gama está formada por el Cayenne Electric, el Cayenne S Electric y el Cayenne Turbo Electric, con diferentes niveles de prestaciones y equipamiento. Los programas Normal, Sport y Offroad permiten adaptar el comportamiento del deportivo a la conducción cotidiana, a una respuesta más dinámica o a la circulación fuera del asfalto. A ellos se suman funciones específicas vinculadas al equipamiento y a las versiones de mayores prestaciones, como Sport Plus, Track y Comfort.

En Normal, el Cayenne Electric ofrece una configuración equilibrada para los desplazamientos cotidianos y los viajes largos. La entrega de potencia es progresiva y la suspensión favorece el confort. Este planteamiento está presente en las tres versiones de la gama, aunque la respuesta final depende de la potencia de cada una y de los sistemas de chasis instalados.

Al seleccionar Sport, el acelerador adopta una respuesta más directa y los sistemas dinámicos se ajustan para una conducción más exigente. El cambio se percibe especialmente al acelerar a la salida de una curva o al enlazar varios cambios de dirección, cuando la entrega de potencia y el control de los movimientos de la carrocería adquieren mayor protagonismo.

Sport Plus incorpora una configuración todavía más deportiva y está asociado al equipamiento Sport Chrono. En el Cayenne S Electric, este paquete está disponible opcionalmente, al igual que en las configuraciones correspondientes de la gama. La respuesta del acelerador y los sistemas dinámicos se adaptan para aprovechar las prestaciones del deportivo, mientras que la recuperación de energía al levantar el acelerador puede ofrecer una retención más marcada.

La suspensión desempeña un papel fundamental en estas diferencias. Las tres versiones incorporan de serie suspensión neumática adaptativa con Porsche Active Suspension Management (PASM). Su tecnología de dos válvulas permite regular por separado la compresión y la extensión de los amortiguadores, adaptando su respuesta a las irregularidades del firme y a las exigencias de la conducción.

En una configuración orientada al confort, la suspensión favorece la absorción de las irregularidades. En los programas deportivos, el control de los movimientos de la carrocería adquiere mayor importancia para mejorar la precisión durante las aceleraciones, las frenadas y los cambios de dirección.

El Cayenne S Electric y el Cayenne Turbo Electric pueden equiparse opcionalmente con Porsche Active Ride. Esta suspensión activa genera fuerzas individuales en cada rueda para compensar los movimientos de la carrocería y mantenerla prácticamente nivelada incluso durante maniobras exigentes.

Con Porsche Active Ride se incorpora también el modo Comfort, que utiliza una regulación específica de la altura y la amortiguación para ofrecer el máximo aislamiento de los ocupantes. Sus funciones de confort en curvas y confort del balanceo compensan de forma selectiva las inclinaciones laterales y los movimientos longitudinales durante la aceleración y la frenada. Por tanto, Comfort está vinculado a este equipamiento opcional del Cayenne S Electric y del Cayenne Turbo Electric.

La gestión de la tracción también cambia según las necesidades de conducción. Las tres versiones cuentan con tracción total eléctrica y Porsche Traction Management (ePTM), que coordina los motores delantero y trasero. El sistema analiza continuamente la velocidad, la aceleración, el par y el deslizamiento de las ruedas para adaptar la distribución de fuerza entre ambos ejes.

Esta regulación puede realizarse en apenas cinco milisegundos, aproximadamente cinco veces más rápido que en un sistema de tracción total convencional. Así, la entrega inmediata de par de los motores eléctricos se combina con una gestión precisa de la adherencia disponible.

Al seleccionar Offroad, el Cayenne Electric adapta sus sistemas a la circulación fuera del asfalto. La suspensión neumática permite elevar la carrocería y los controles electrónicos modifican la respuesta del acelerador y la tracción. Los tres programas específicos, Grava/Barro, Arena y Rocas, ajustan estos parámetros a las características de cada superficie.

En el Cayenne S Electric, el Porsche Torque Vectoring Plus (PTV Plus) está disponible opcionalmente, mientras que en el Cayenne Turbo Electric forma parte del equipamiento de serie. Su diferencial trasero con bloqueo controlado electrónicamente permite adaptar la distribución del par y mejorar la motricidad, especialmente en superficies de adherencia variable.

El Cayenne S Electric dispone también de funciones específicas de altas prestaciones asociadas al paquete Sport Chrono opcional. Entre ellas se encuentra Track, que utiliza un preacondicionamiento específico de la batería para preparar el sistema de propulsión ante las exigencias de la conducción en circuito. Este programa se diferencia de los modos cotidianos por su orientación al rendimiento sostenido.

La recuperación de energía añade otra posibilidad de adaptación. Durante las frenadas, los motores eléctricos pueden funcionar como generadores y devolver electricidad a la batería, con una potencia máxima de recuperación de hasta 600 kW. El conductor también puede configurar la retención que se produce al levantar el acelerador mediante tres ajustes independientes, On, Off y Auto, seleccionables desde la pantalla central.

Con On, los motores generan una deceleración moderada de 0,5 m/s² al liberar el acelerador. En Sport Plus, este valor aumenta hasta 0,8 m/s². Off permite avanzar por inercia, mientras que Auto adapta la recuperación a la circulación y puede alcanzar una deceleración de hasta 1,5 m/s² cuando detecta otro vehículo delante.

Estos ajustes complementan los programas de conducción y permiten personalizar la respuesta del deportivo. La gestión del frenado continúa coordinando automáticamente los motores eléctricos y los frenos mecánicos cuando el conductor pisa el pedal.

La diferencia entre las versiones también se aprecia en las tecnologías disponibles para el chasis. El Cayenne Electric incorpora de serie la suspensión neumática adaptativa y el sistema ePTM. El Cayenne S Electric amplía las posibilidades de configuración con opciones como Porsche Active Ride, PTV Plus y Sport Chrono. En el Cayenne Turbo Electric, PTV Plus es de serie y Porsche Active Ride permite añadir el modo Comfort.

La selección de un programa modifica diferentes parámetros electrónicos al mismo tiempo. En un viaje largo, Normal favorece una respuesta progresiva y confortable. Sport y Sport Plus permiten aprovechar una configuración más dinámica, mientras que Offroad adapta la tracción y la suspensión a superficies difíciles. Comfort, en los modelos equipados con Porsche Active Ride, da prioridad al aislamiento de los ocupantes, y Track responde a las necesidades de una conducción de circuito en las configuraciones que lo incorporan.

Cada modo reúne una combinación específica de ajustes de propulsión, chasis y gestión electrónica. Porsche convierte así una acción tan sencilla como girar el mando del volante en una forma de adaptar el Cayenne Electric a cada recorrido, aprovechando las posibilidades técnicas de cada versión y su equipamiento.