El Cayenne Electric traslada su ADN todoterreno a la era eléctrica
El Cayenne Electric mantiene la tradición off-road del Cayenne mediante un chasis, una suspensión y una gestión de la tracción diseñadas para afrontar terrenos exigentes fuera del asfalto también en la era eléctrica.
El Cayenne Electric traslada la herencia todoterreno del Cayenne a una arquitectura eléctrica sin perder las capacidades que han definido al modelo desde su origen. Lejos de entender la electrificación como un límite fuera del asfalto, Porsche ha desarrollado este SUV eléctrico con un planteamiento claro: conservar y ampliar su solvencia en terrenos exigentes mediante un chasis específico, sistemas de control avanzados y soluciones técnicas diseñadas para trabajar en condiciones reales de baja adherencia.

El punto de partida es un chasis concebido para gestionar con precisión el peso, el par instantáneo y las exigencias propias de un sistema eléctrico de altas prestaciones en uso off-road. La suspensión neumática adaptativa, incluida de serie, permite variar la altura libre al suelo según el modo seleccionado y el tipo de terreno. Esta capacidad resulta esencial para afrontar pistas de tierra, caminos pedregosos o pendientes pronunciadas, donde el margen entre bajos y superficie marca la diferencia. La suspensión trabaja de forma coordinada con el Porsche Active Suspension Management (PASM), que ajusta continuamente la amortiguación para mantener el contacto de las ruedas con el suelo incluso en superficies irregulares.

En las versiones más avanzadas, el Porsche Active Ride añade un control activo de la carrocería especialmente relevante fuera del asfalto. Este sistema compensa balanceos y cabeceos cuando el terreno presenta desniveles, roderas o cambios bruscos de apoyo, manteniendo la estabilidad del vehículo y facilitando una conducción más precisa y controlada. En conducción off-road, esta capacidad se traduce en mayor seguridad y confianza, incluso a baja velocidad y en zonas técnicas.

La tracción total del Cayenne Electric se gestiona mediante el Porsche Traction Management electrónico (ePTM), un sistema que distribuye el par de forma instantánea entre ambos ejes. En terrenos deslizantes como grava, barro o nieve, esta respuesta inmediata permite mantener la motricidad sin retrasos ni pérdidas de tracción. El control electrónico anticipa las variaciones de adherencia y ajusta el reparto de par de forma continua, una ventaja clara frente a sistemas puramente mecánicos en escenarios off-road.

A este conjunto se suma la posibilidad de equipar dirección en el eje trasero, un elemento que cobra especial sentido fuera del asfalto. A baja velocidad, reduce el radio de giro y facilita maniobras en caminos estrechos, zonas boscosas o tramos revirados. En pendientes o superficies irregulares, esta mayor agilidad permite colocar el vehículo con mayor precisión, mejorando el control en situaciones donde cada centímetro cuenta.

En determinadas configuraciones, el Porsche Torque Vectoring Plus (PTV Plus) aporta un diferencial trasero activo que gestiona el par entre las ruedas del eje posterior. En uso off-road, este sistema mejora la capacidad de avance en superficies de adherencia desigual y refuerza la tracción cuando una de las ruedas pierde contacto o apoyo. El resultado es una progresión más fluida y controlada en terrenos complejos, sin comprometer la estabilidad general del vehículo.

El paquete Off-Road refuerza de forma específica estas capacidades. Incorpora una geometría frontal optimizada que mejora el ángulo de ataque y facilita la circulación por rampas, caminos erosionados o zonas con obstáculos. Las protecciones en los bajos están diseñadas para salvaguardar los componentes clave cuando se circula fuera del asfalto, permitiendo afrontar recorridos exigentes con mayor tranquilidad. Todo ello se integra sin alterar el comportamiento del vehículo en carretera, manteniendo la versatilidad característica del Cayenne.

El planteamiento técnico del Cayenne Electric demuestra cómo Porsche entiende el off-road como una parte esencial de su ADN SUV, también en la era eléctrica. La arquitectura eléctrica permite una gestión del par especialmente precisa, mientras que el desarrollo del chasis y de los sistemas de control garantiza que esa capacidad se traduzca en control real sobre terrenos difíciles.

En este contexto, el Cayenne Electric amplía el concepto de todoterreno de altas prestaciones dentro de la gama Porsche. La combinación de suspensión adaptativa, tracción total electrónica, control activo de la carrocería y soluciones específicas off-road confirma que la electrificación no sustituye la herencia del Cayenne, sino que la proyecta hacia nuevos escenarios. El resultado es un SUV eléctrico capaz de afrontar el fuera del asfalto con la misma solvencia, precisión y confianza que siempre han definido al Cayenne.