El motor eléctrico integrado en la PDK del 911 Carrera GTS
Parte de la respuesta del 911 Carrera GTS nace dentro de su caja de cambios. La PDK incorpora un motor eléctrico que aporta fuerza desde bajas revoluciones y trabaja junto al bóxer y el turbocompresor eléctrico.
El 911 Carrera GTS estrenó en 2024 el sistema T-Hybrid y se convirtió en el primer 911 homologado para carretera con propulsión híbrida de altas prestaciones. Porsche desarrolló para él un nuevo motor bóxer de seis cilindros y 3,6 litros, acompañado de un turbocompresor eléctrico y una transmisión PDK de ocho velocidades. Dentro de esa caja de cambios se encuentra otro motor eléctrico. Su trabajo forma parte de la respuesta que ofrece el coche al acelerar y de las prestaciones que alcanza el conjunto.

El motor alojado en la PDK está conectado al cigüeñal del bóxer y puede ayudarlo a impulsar el 911 Carrera GTS desde el ralentí. Cuando el conductor pisa el acelerador, aporta fuerza desde las primeras revoluciones. A la vez, la máquina eléctrica del turbocompresor acelera el giro del turbo para que el bóxer genere presión de sobrealimentación con rapidez. Son dos intervenciones diferentes que Porsche coordina dentro del T-Hybrid. El resultado para quien conduce es una respuesta más rápida y más empuje al iniciar la aceleración.

La aportación del motor de la PDK puede llegar a 150 Nm de par desde el ralentí y a una potencia máxima de 54 CV (40 kW). Estas cifras describen lo que puede ofrecer ese componente por sí mismo. Su efecto al volante aparece especialmente cuando el 911 empieza a moverse o gana velocidad desde un régimen bajo. El conductor pide potencia con el pedal y la asistencia eléctrica se suma a la del bóxer mientras el turbocompresor aumenta su respuesta.
Porsche ha medido la diferencia en los primeros instantes de una salida. Al acelerar a fondo desde parado y desde el ralentí, el 911 Carrera GTS con T-Hybrid recorre un tercio más de distancia durante los primeros 2,5 segundos que su predecesor. Es un resultado del sistema completo, en el que intervienen el bóxer, el motor eléctrico de la PDK y el turbocompresor eléctrico. Expresa con una cifra la mejora de respuesta que se percibe al arrancar.

Para incorporar esa asistencia, Porsche desarrolló una PDK específica de ocho velocidades. Reforzó los embragues, los engranajes y la transmisión cónica para soportar el mayor par del T-Hybrid. También modificó la relación de los ejes para reducir el régimen del bóxer, especialmente a velocidades elevadas. La transmisión sigue encargándose de los cambios de marcha y, dentro de su carcasa, alberga el motor eléctrico que participa en la propulsión.
Ese motor es una unidad compacta de 286 milímetros de diámetro y 55 milímetros de longitud. Está acoplado al cigüeñal del bóxer a través del volante de inercia bimasa y comparte el sistema de refrigeración del aceite de la transmisión. Su posición permite prestar asistencia directamente al conjunto propulsor. Porsche le ha asignado, además, las funciones de motor de arranque y generador eléctrico.

Como generador, puede enviar hasta 40 kW a la batería de alto voltaje. Porsche describe entre las situaciones en las que recupera energía la frenada y determinadas fases de marcha por inercia. La batería almacena esa electricidad y vuelve a suministrarla cuando el sistema requiere asistencia. Así, el motor instalado en la PDK interviene tanto cuando el coche acelera como cuando recupera parte de la energía durante la conducción.

El turbocompresor también puede generar electricidad. Su máquina eléctrica aprovecha la energía del flujo de gases de escape para producir hasta 11 kW, destinados a la batería o al motor de la PDK. La batería funciona a 400 voltios, tiene una capacidad bruta de 1,9 kWh y está situada bajo el capó delantero por motivos de distribución del peso. Los componentes del T-Hybrid comparten así un circuito de energía que permite alimentar la asistencia eléctrica y recuperar parte de ella durante la marcha.

El nuevo bóxer desarrolla 485 CV y 570 Nm por sí solo. Con el sistema T-Hybrid, el 911 Carrera GTS alcanza 541 CV y 610 Nm. El 911 Carrera GTS Coupé acelera de 0 a 100 km/h en 3,0 segundos. Estas prestaciones corresponden al vehículo completo y a la actuación coordinada de sus componentes. Los 54 CV del motor alojado en la PDK son la potencia máxima de esa unidad, mientras que los 541 CV expresan la potencia conjunta del sistema.

El 911 Carrera GTS muestra el papel que puede desempeñar la electrificación en la respuesta de un deportivo de carretera. Su bóxer conserva el protagonismo y recibe ayuda desde dos lugares precisos: el turbocompresor y la PDK. El motor instalado en la caja de cambios aporta fuerza desde bajas revoluciones, pone en marcha el bóxer y recupera energía. Al conducir, su contribución se reconoce principalmente en la rapidez con la que el 911 responde al acelerador.