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Los e-Fuels de Porsche más allá del banco de pruebas

La utilización de e-fuels por parte de Porsche forma parte de una trayectoria coherente que se ha desarrollado de manera progresiva en distintos escenarios reales, desde la carretera abierta hasta la competición internacional y los entornos más extremos del planeta. En 2026, la Porsche Carrera World Cup volverá a reunir a la comunidad global de las copas monomarca Porsche y lo hará empleando combustible sintético, en continuidad con una línea de trabajo iniciada años atrás y aplicada en múltiples contextos técnicos y geográficos.

La relación de Porsche con los e-fuels no comienza en un circuito ni responde a un único proyecto. Se articula a través de acciones concretas que han permitido utilizar este combustible sintético en condiciones muy diversas, siempre con motores de serie o derivados directamente de ellos, manteniendo intactas las prestaciones, el carácter y la fiabilidad que definen a los deportivos Porsche.

Uno de los primeros hitos de esta trayectoria tuvo lugar en 2022 con la presentación europea del 718 Cayman GT4 RS en el GP Ice Race de Zell am See, en Austria. Este modelo, desarrollado como la versión más radical y enfocada a circuito dentro de la familia 718, equipa un motor bóxer atmosférico de seis cilindros y 4.0 litros, con 500CV, capaz de girar hasta las 9.000 rpm y acelerar de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos. En este escenario, tanto el GT4 RS como su variante Clubsport utilizaron un combustible sintético renovable basado en biocombustibles avanzados procedentes de residuos, una gasolina que ya había demostrado su compatibilidad con motores de alto rendimiento en la Porsche Mobil 1 Supercup durante la temporada 2021.

La elección de este modelo y de este contexto no fue casual. El 718 Cayman GT4 RS representa una interpretación extrema del concepto de deportivo ligero, preciso y emocional. Su uso con combustible sintético mostró de forma natural que este tipo de carburante podía integrarse en motores de altas revoluciones y exigencia térmica elevada, sin alterar la experiencia de conducción ni las cifras de rendimiento. Este paso sentó una base sólida para una aplicación más amplia en el ámbito del motorsport.

Ese siguiente paso llegó con la Porsche Mobil 1 Supercup, el campeonato monomarca internacional que acompaña al calendario de Fórmula 1. Desde 2024, todos los 911 GT3 Cup que compiten en la Supercup utilizan de forma continuada una mezcla de e-fuel desarrollada específicamente para los motores bóxer atmosféricos empleados en esta categoría. Esta misma mezcla se ha utilizado también durante el desarrollo del nuevo 911 Cup basado en la generación 992.2, incluyendo pruebas en banco, simulaciones y test en pista en circuitos como Monza, Lausitzring o el Centro de Desarrollo de Weissach.

El 911 GT3 Cup es uno de los coches de carreras más producidos del mundo, con más de 5.300 unidades fabricadas desde 1990. Su uso continuado con e-fuels en competición internacional demuestra la integración de este combustible en un entorno donde la igualdad técnica, la fiabilidad mecánica y la constancia de prestaciones resultan determinantes. Los motores no requieren modificaciones específicas, y el combustible se incorpora de forma directa dentro del reglamento existente, manteniendo intacta la arquitectura técnica del vehículo.

En paralelo a la competición, Porsche ha llevado los e-fuels a la carretera abierta en uno de los recorridos más exigentes y simbólicos realizados hasta la fecha. En 2023, una flota de Porsche Panamera recorrió la denominada Ruta del Fin del Mundo en la Patagonia chilena empleando exclusivamente combustible sintético producido en la planta piloto Haru Oni, situada en la región de Magallanes. El recorrido atravesó carreteras asfaltadas, pistas de grava y entornos naturales de gran exigencia climática, uniendo Punta Arenas con el Parque Nacional Torres del Paine.

Durante este viaje, los Panamera recorrieron cientos de kilómetros en condiciones de viento constante, bajas temperaturas y cambios bruscos de climatología. Se utilizaron distintas versiones del modelo, incluyendo variantes E-Hybrid, que combinaron el uso del e-fuel con la propulsión eléctrica en determinados tramos. Las prestaciones, el confort y el comportamiento dinámico del vehículo se mantuvieron plenamente, confirmando la compatibilidad del combustible sintético con un uso real y prolongado en carretera, lejos de cualquier entorno controlado.

Este recorrido no solo permitió emplear e-fuels en un viaje de larga distancia, sino también conectar el presente tecnológico del Panamera con la historia que da nombre al modelo, inspirada en la Carrera Panamericana de los años cincuenta. El uso de combustible sintético en esta ruta aportó una dimensión adicional al viaje, integrando tecnología, legado y exploración en un mismo relato.

El proyecto más extremo en esta trayectoria llegó a finales de 2023 en el volcán Ojos del Salado, en Chile. Allí, el piloto Romain Dumas condujo un Porsche 911 significativamente modificado, conocido como Edith, hasta los 6.734 metros sobre el nivel del mar, estableciendo un nuevo récord mundial de altitud para un automóvil. El vehículo, basado en un 911 Carrera 4S con motor bóxer de seis cilindros y 3.0 litros, mantuvo su propulsor en configuración original y funcionó exclusivamente con e-fuels procedentes de la planta Haru Oni.

Las condiciones a esa altitud implicaban aire con la mitad de densidad que al nivel del mar y temperaturas cercanas a los –20 °C. Aun así, el sistema de gestión del motor ajustó de forma automática el suministro de combustible, permitiendo un funcionamiento constante durante toda la expedición. El proyecto contó con dos vehículos, Edith y Doris, y con el apoyo de socios tecnológicos como HIF Global. El uso de e-fuels en este contexto extremo añadió una nueva dimensión a su aplicación, ampliando el abanico de escenarios en los que Porsche ha integrado este combustible sintético.

En 2026, la Porsche Carrera World Cup volverá a reunir a pilotos y equipos de las copas monomarca de todo el mundo y lo hará empleando e-fuels como combustible de carrera. La utilización de e-fuels en la World Cup se integra de forma natural en una trayectoria que abarca carretera, competición internacional, exploración y desarrollo técnico.

A lo largo de estos proyectos, los e-fuels han acompañado a modelos tan distintos como el 718 Cayman GT4 RS, el 911 GT3 Cup, el Panamera y el 911 Edith, siempre respetando la arquitectura original de los motores y el carácter propio de cada vehículo. Esta continuidad define el enfoque de Porsche hacia los combustibles sintéticos, entendidos como una solución aplicada desde la ingeniería, integrada en el uso real y alineada con una visión tecnológica amplia.