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711CV a cielo abierto: el Porsche 911 Turbo S

711 CV, sistema T-Hybrid y carrocería descapotable llevan al 911 Turbo S hasta una de las interpretaciones más extremas desarrolladas alrededor del concepto Turbo.

El Porsche 911 Turbo S Cabriolet T-Hybrid lleva el concepto Turbo S hasta su nivel más alto de rendimiento. 711 CV, sistema T-Hybrid y carrocería descapotable forman una combinación que modifica completamente la percepción del coche desde el primer metro.

La aceleración aparece de forma inmediata, continua y constante. El sistema T-Hybrid transforma la respuesta del bóxer biturbo de 3,6 litros en una sensación de empuje permanente. La cifra oficial de 0 a 100 km/h se sitúa en 2,5 segundos y la velocidad máxima alcanza los 330 km/h.

El sistema T-Hybrid desarrollado para el 911 combina un turbocompresor eléctrico con un motor eléctrico integrado dentro de la transmisión PDK. El turbocompresor acelera instantáneamente gracias al motor eléctrico situado entre el compresor y la turbina, mientras la propia turbina genera además energía eléctrica a partir del flujo de gases de escape.

La entrega de potencia se vuelve más inmediata a cualquier régimen y mantiene una continuidad constante incluso en aceleraciones largas. El 911 Turbo S gana elasticidad, contundencia y capacidad de recuperación manteniendo el carácter característico del Turbo.

Con la capota abierta, la percepción física de aceleración cambia todavía más. El aire, el sonido mecánico y la relación directa con el entorno amplifican cada cambio de ritmo. A velocidades altas, el coche mantiene una estabilidad absoluta mientras el entorno pasa a otra velocidad alrededor del habitáculo.

El 911 Turbo S ocupa además una posición muy concreta dentro de la gama 911. Las proporciones anchas, la zaga musculosa y las entradas de aire laterales forman parte de una silueta reconocible desde hace décadas. En esta generación, el sistema T-Hybrid añade además una nueva lectura técnica dentro del concepto Turbo.

La presencia visual del coche mantiene la anchura característica del Turbo S. Los pasos de rueda traseros, las grandes tomas de aire, la continuidad de la línea trasera y la propia postura del coche construyen una silueta extremadamente baja y ancha sobre el asfalto.

La carrocería descapotable modifica además la percepción visual del conjunto. Con la capota abierta, la línea lateral queda completamente limpia y el habitáculo adquiere un protagonismo distinto dentro de las proporciones del coche. La combinación entre anchura, altura reducida y carrocería abierta cambia incluso la forma en la que el coche transmite velocidad estando detenido.

El sistema T-Hybrid también influye directamente en la forma en la que el 911 Turbo S gana velocidad. La respuesta inmediata del turbocompresor eléctrico elimina retrasos en aceleración y mantiene una conexión constante entre el acelerador y la entrega de potencia. El motor eléctrico integrado en la transmisión aporta además par adicional en fases de aceleración intensa.

La gestión energética forma parte del propio funcionamiento del coche. El turbocompresor genera energía eléctrica durante el funcionamiento y alimenta la batería de alto voltaje del sistema. Toda la arquitectura trabaja alrededor de rendimiento, respuesta y recuperación energética dentro de una configuración extremadamente compacta para un 911.

El chasis acompaña esa capacidad de aceleración con una puesta a punto diseñada para mantener estabilidad absoluta incluso a velocidades muy altas. La tracción integral PTM, la suspensión activa PASM y la aerodinámica activa forman parte de una configuración pensada para gestionar cifras propias de un superdeportivo dentro de una carrocería abierta.

La relación entre prestaciones extremas y conducción descapotable ocupa desde hace décadas un lugar muy concreto dentro de la historia del 911 Turbo S. El sistema T-Hybrid lleva ahora esa interpretación hasta un nuevo nivel de respuesta y aceleración.

711 CV modifican completamente la percepción de velocidad dentro del 911 Turbo S. Cada aceleración se transmite directamente al habitáculo abierto mientras el bóxer biturbo mantiene una entrega constante acompañada por la asistencia eléctrica del sistema T-Hybrid.

El resultado es la versión más potente desarrollada hasta ahora alrededor del 911 Turbo S con carrocería descapotable.