En 2026 se cumplen 30 años de la llegada del Porsche Boxster. Tres décadas que...
El Porsche Boxster RS 60 Spyder: el homenaje del Boxster a un triunfo histórico en Sebring
En 1960, Hans Herrmann y Olivier Gendebien consiguieron con el Porsche 718 RS 60 la victoria absoluta en las 12 Horas de Sebring. Casi medio siglo después, aquel triunfo regresó a través del Boxster RS 60 Spyder, una edición especial de 303 CV limitada a 1.960 unidades que trasladó al roadster de motor central algunas referencias de los deportivos Porsche de los años sesenta.
En 2026 se cumplen 30 años de la llegada del primer Porsche Boxster. Tres décadas en las que el roadster de motor central ha evolucionado a través de cuatro generaciones y ha dado lugar a numerosas versiones especiales. Algunas de ellas permiten, además, establecer conexiones con una historia que comenzó mucho antes del nacimiento del propio Boxster. El RS 60 Spyder es una de ellas.
Su origen se encuentra en 1960 y en el Porsche 718 RS 60. Aquel deportivo de competición era una evolución del 718 RSK y fue desarrollado para responder a los cambios introducidos en el reglamento de las pruebas de resistencia. El resultado fue un coche que durante aquella temporada consiguió algunos de los éxitos internacionales más importantes de Porsche hasta entonces.
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Uno de ellos llegó el 26 de marzo en las 12 Horas de Sebring. Hans Herrmann y Olivier Gendebien se impusieron en la clasificación absoluta al volante del 718 RS 60. Era la primera victoria absoluta de Porsche en una prueba puntuable para el Campeonato del Mundo de Resistencia.
La temporada continuó dejando resultados destacados. El 718 RS 60 consiguió también la victoria absoluta en la Targa Florio con Joakim Bonnier y Hans Herrmann y sumó éxitos en otras competiciones. En las 24 Horas de Le Mans, los Porsche 718 RS 60 también participaron y consiguieron resultados dentro de sus categorías.

La referencia que décadas después recuperaría Porsche para el Boxster estaba, sin embargo, muy concreta. Era aquella victoria absoluta conseguida en Sebring.
Casi medio siglo después, Porsche volvió sobre ese capítulo de su historia para desarrollar una edición especial basada en el Boxster S de la generación 987. Su nombre dejaba clara la relación desde el primer momento. Nacía el Porsche Boxster RS 60 Spyder.
La referencia a 1960 continuaba en el número de unidades. Porsche limitó la producción a 1.960 ejemplares para todo el mundo, una cifra elegida específicamente por el año de la victoria que inspiraba la edición.
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El punto de partida era el Boxster S, pero Porsche introdujo una serie de modificaciones para darle una configuración propia. El motor bóxer atmosférico de seis cilindros y 3,4 litros alcanzaba los 303 CV, frente a los 295 CV del Boxster S de aquel momento. El aumento permitía además al RS 60 Spyder superar por primera vez la barrera de los 300 CV dentro de la historia del Boxster de producción.
El homenaje no consistía en reproducir literalmente el 718 RS 60 de 1960. Casi cinco décadas separaban ambos coches y el Boxster pertenecía a una generación completamente diferente de deportivos Porsche. La conexión se establecía a través de su denominación, su configuración y una serie de referencias a los roadster de competición de aquella época.

La apariencia exterior adquiría así una importancia especial. Porsche recurrió a combinaciones inspiradas en los deportivos de los años sesenta y diferenció esta serie del resto de la gama Boxster mediante elementos específicos. Las llantas formaban también parte de esa configuración propia y contribuían a distinguir inmediatamente la edición.
El mismo planteamiento continuaba al abrir las puertas. El habitáculo utilizaba combinaciones específicas de cuero y detalles exclusivos del RS 60 Spyder para trasladar la identidad de la edición al interior. La instrumentación, los acabados y los elementos identificativos reforzaban su carácter de serie limitada y permitían reconocer cada unidad como parte de una producción de solo 1.960 ejemplares.
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El resultado era un Boxster S desarrollado desde la tecnología y las prestaciones de 2008, pero construido alrededor de una historia de 1960. Porsche no buscó convertirlo en una reproducción de un coche de competición histórico, sino utilizar el Boxster para recuperar el recuerdo de uno de sus grandes triunfos internacionales.
La elección del Boxster tenía además una conexión evidente con el automóvil homenajeado. Tanto el 718 RS 60 como el Boxster respondían al concepto de deportivo abierto con motor en posición central, aunque separados por décadas de evolución técnica y concebidos para contextos completamente diferentes.

Cuando el RS 60 Spyder llegó en 2008, el Boxster llevaba doce años en producción y se encontraba en plena segunda generación. La edición introdujo así en su propia historia una referencia directa a los deportivos Porsche que varias décadas antes habían utilizado una configuración similar en competición.
También coincidió con un momento especialmente simbólico para uno de los protagonistas de Sebring. Hans Herrmann había cumplido 80 años poco antes de la llegada del RS 60 Spyder. El piloto alemán, que había conseguido junto a Olivier Gendebien aquella victoria absoluta en 1960, veía cómo el nombre del coche con el que había ganado regresaba asociado a un deportivo Porsche de carretera.

Dentro de los 30 años de historia del Boxster, el RS 60 Spyder ocupa por ello un lugar muy concreto. Fue una serie limitada que utilizó el Boxster S como base para recuperar un episodio sucedido 48 años antes, cuando el Porsche 718 RS 60 consiguió en Sebring la primera victoria absoluta de Porsche en una prueba del Campeonato del Mundo de Resistencia.
De un 718 RS 60 de competición a un Boxster RS 60 Spyder. De Sebring en 1960 a una serie de 1.960 unidades en 2008. Dos deportivos de motor central separados por casi medio siglo y unidos por una misma denominación.