El hipercocontrol de la amortiguación del Porsche Active Ride llega al Cayenne
Porsche Active Ride llega por primera vez al Cayenne con la generación eléctrica. Este sistema puede controlar activamente las fuerzas de la suspensión en cada rueda para compensar prácticamente por completo los movimientos de la carrocería. En el Cayenne Electric, está disponible para las versiones S y Turbo, tanto SUV como Coupé, y amplía el margen entre comportamiento dinámico y confort.
Porsche dedicó seis años al desarrollo de Active Ride antes de estrenarlo en la tercera generación del Panamera, presentada en 2023. Un año después, la tecnología se incorporó también al Taycan actualizado. Con el Cayenne Electric da un nuevo paso al aplicarse por primera vez en un SUV de Porsche.
Active Ride es un sistema de suspensión activa capaz de generar y regular de manera individual las fuerzas entre cada rueda y la carrocería. Esa capacidad permite intervenir directamente sobre los movimientos del vehículo y controlar dinámicamente las cargas que soporta cada rueda.

En la gama Cayenne Electric se ofrece opcionalmente para el Cayenne S Electric y Cayenne Turbo Electric, además del Cayenne S Coupé Electric y Cayenne Turbo Coupé Electric. Ninguna de estas versiones lo incorpora de serie. La suspensión neumática adaptativa con Porsche Active Suspension Management (PASM) sí forma parte del equipamiento de serie de la gama eléctrica.
La diferencia entre ambos sistemas ayuda a entender qué aporta Active Ride. El PASM regula continuamente la amortiguación teniendo en cuenta factores como el estado de la carretera y el estilo de conducción. Porsche Active Ride añade la capacidad de generar activamente fuerzas en la suspensión y hacerlo de manera específica para cada rueda.

Para conseguirlo, los cuatro amortiguadores activos están conectados a unidades formadas por un motor y una bomba situadas en los ejes. Reciben la energía directamente de la batería de alto voltaje y pueden generar las fuerzas necesarias en cuestión de milisegundos.
Mientras el Cayenne Electric circula, diferentes sensores supervisan continuamente la carga dinámica y el nivel máximo de adherencia disponible en cada rueda. El sistema utiliza esa información para modificar la fuerza del amortiguador correspondiente y aumentar o reducir la carga sobre una rueda según la situación. De esta manera puede gestionar dinámicamente las cargas sobre los cuatro neumáticos.

Es ahí donde la tecnología empieza a hacerse visible desde el puesto de conducción. Al entrar en una curva, las fuerzas laterales tienden a inclinar la carrocería hacia el exterior. Durante una frenada aparece el cabeceo hacia delante y, al acelerar, el movimiento se produce en la dirección contraria. Porsche Active Ride genera fuerzas que contrarrestan estos movimientos y puede compensarlos prácticamente por completo.
La carrocería se mantiene así prácticamente paralela a la carretera incluso cuando las fuerzas que actúan sobre el Cayenne Electric son elevadas. Al mismo tiempo, el control individual de las cargas sobre las ruedas favorece la tracción y la precisión durante una conducción dinámica.

La arquitectura eléctrica proporciona además un punto de partida especialmente favorable. El centro de gravedad del Cayenne Electric está situado 83 milímetros más bajo que en el Cayenne con motor de combustión. Sobre esa base, Porsche Active Ride puede controlar activamente los movimientos de la carrocería y la respuesta de cada rueda.
La misma tecnología tiene una segunda vertiente centrada en el confort. El Cayenne Electric incorpora el primer modo de conducción Comfort disponible en un Cayenne. Con este ajuste, Active Ride utiliza su capacidad de intervención para reducir las fuerzas longitudinales y laterales que perciben los ocupantes durante las aceleraciones, las frenadas y el paso por curva.

Los mismos amortiguadores que ayudan a mantener la carrocería controlada durante una conducción deportiva pueden actuar para aislar mejor el habitáculo cuando se prioriza el confort. El sistema adapta continuamente su respuesta en función de las fuerzas que afectan al vehículo y del modo de conducción seleccionado.
Su funcionamiento introduce además una particularidad importante en el propio chasis. Los amortiguadores activos pueden asumir la función de las barras estabilizadoras, por lo que los Cayenne Electric equipados con Active Ride prescinden de las barras estabilizadoras mecánicas utilizadas con la suspensión neumática convencional.

Al desaparecer esa conexión mecánica entre las ruedas de un mismo eje, cada una dispone de una mayor libertad de movimiento. Esto permite una mayor articulación de los ejes sobre superficies irregulares mientras Active Ride continúa controlando los movimientos de la carrocería. Si una irregularidad afecta principalmente a un lado del vehículo, el sistema puede intervenir específicamente sobre esos amortiguadores.
Antes de llegar a producción, Porsche mostró las posibilidades de esta tecnología en uno de los escenarios utilizados durante el desarrollo del Cayenne Electric. Un prototipo cercano a la versión definitiva participó en la subida de Shelsley Walsh, en Inglaterra, con Gabriela Jílková, piloto de simulación y desarrollo del equipo TAG Heuer Porsche de Fórmula E, al volante.

El vehículo, equipado con Porsche Active Ride, completó el recorrido en 31,28 segundos y mejoró en más de cuatro segundos el anterior récord para un SUV. También recorrió los primeros 18,3 metros desde parado en 1,94 segundos. El desarrollo del Porsche Active Ride desde el Panamera hasta el Taycan y, posteriormente, el Cayenne Electric muestra además cómo Porsche ha extendido una misma tecnología de chasis a deportivos con planteamientos muy diferentes. En el Cayenne, su aplicación cobra especial relevancia por la combinación de dimensiones, prestaciones y variedad de usos propia del modelo.
El principio sigue siendo el mismo: actuar de manera individual sobre cada rueda para controlar activamente las fuerzas de la suspensión. En el Cayenne Electric, esa capacidad permite mantener la carrocería prácticamente nivelada cuando se busca precisión y utilizar el mismo sistema para aumentar el aislamiento de los ocupantes cuando se prioriza el confort. Una nueva aplicación de Porsche Active Ride que lleva por primera vez esta tecnología a un SUV de Porsche.