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El Porsche Mission X: conducir el futuro del hypercar en Gran Turismo

El Mission X comenzó a desarrollarse en Weissach en 2022, pasó por un modelo de arcilla a escala 1:1 y terminó materializado en un prototipo físico. Desde noviembre de 2024 también puede conducirse en Gran Turismo 7.

El Porsche Mission X pasó del taller de prototipos de Weissach a Gran Turismo 7. Porsche presentó este concept completamente eléctrico en 2023 como una visión de un posible hypercar del futuro y, desde noviembre de 2024, el Mission X '23 forma parte del videojuego. Su incorporación permite conducir virtualmente un proyecto que también existe físicamente y cuyo desarrollo Porsche llevó hasta la construcción de un prototipo.

El Mission X se presentó el 8 de junio de 2023, antes de la inauguración de la exposición dedicada a los 75 años de deportivos Porsche en el Museo Porsche de Stuttgart-Zuffenhausen. La fecha coincidía exactamente con el aniversario del 356 “Nº 1” Roadster, que había recibido su permiso de circulación el 8 de junio de 1948.

El proyecto había comenzado aproximadamente un año antes. Porsche tomó la decisión de desarrollarlo, todavía bajo la denominación provisional XS23, a mediados de 2022. El planteamiento era crear un hypercar completamente eléctrico que recogiera la experiencia de Porsche en este tipo de deportivos y la proyectara hacia el futuro.

Su desarrollo combinó herramientas digitales y trabajo físico. Los diseñadores utilizaron un modelo de arcilla a escala 1:1 para comprobar las proporciones y superficies planteadas digitalmente y continuar definiendo los contornos del vehículo. A partir de ese proceso, el Mission X fue construido en el taller de prototipos de Weissach, donde prácticamente todas las piezas de este tipo de proyectos son de fabricación propia.

El resultado fue el prototipo que Porsche mostró en 2023. Su carrocería estrenó el color Rocket Metallic, desarrollado específicamente para el Mission X, y también incorporó por primera vez el escudo modernizado de Porsche. El propio prototipo cuenta con una batería de altas prestaciones asociada a un sistema de 900 voltios. Porsche explica que, durante su carga, las tiras luminosas y el botón de arranque del interior parpadean junto a las luces delanteras y la “e” de Porsche.

El Mission X mide aproximadamente 4,5 metros de longitud y dos metros de anchura, con una batalla de 2,73 metros. Su altura se mantiene por debajo de 1,2 metros. Las llantas tienen 20 pulgadas en el eje delantero y 21 en el trasero. Estas dimensiones dan forma a un biplaza especialmente bajo y compacto dentro del territorio de los hypercars.

Las puertas se abren hacia delante y hacia arriba siguiendo una solución inspirada en las utilizadas por el Porsche 917. Una cúpula ligera de cristal se extiende sobre los dos ocupantes y cuenta con un exoesqueleto fabricado en plástico reforzado con fibra de carbono. En el interior, los asientos están integrados en el monocasco y el del conductor puede configurarse en un color diferente al del acompañante.

Porsche utilizó el Mission X para plantear también objetivos técnicos ante una posible evolución hacia la producción. Si recibiera luz verde para convertirse en un deportivo de serie, Porsche estableció como objetivos alcanzar una relación peso-potencia aproximada de un caballo por kilogramo, conseguir valores de apoyo aerodinámico muy superiores a los del 911 GT3 RS y aspirar a convertirse en el vehículo homologado para carretera más rápido en Nürburgring Nordschleife.

La carga formaba parte de esos objetivos. Porsche planteó que una eventual versión de producción utilizara su sistema de 900 voltios para conseguir un proceso aproximadamente dos veces más rápido que el Taycan Turbo S que servía entonces como referencia. Estas cifras definían las metas de desarrollo planteadas alrededor del concept y no las prestaciones homologadas de un vehículo de producción.

La posición de la batería también formaba parte del planteamiento técnico presentado por Porsche. Está situada en el centro, detrás de los asientos, mediante una disposición denominada e-core. Esta ubicación concentra las masas alrededor del centro del vehículo y sigue un principio comparable al utilizado en un deportivo convencional con motor central.

El habitáculo refleja igualmente su orientación hacia las prestaciones. En el lado del acompañante existe un sistema de fijación integrado que permite instalar un módulo de cronómetro desarrollado específicamente por Porsche Design. Combina indicaciones analógicas y digitales y puede mostrar tiempos por vuelta y otros datos relacionados con la conducción.

Más de un año después de la presentación del prototipo, el Mission X llegó a Gran Turismo 7. Polyphony Digital anunció su incorporación dentro de la actualización de noviembre de 2024 y el Porsche Mission X '23 quedó disponible en el videojuego con la versión 1.54, publicada el 21 de noviembre.

La actualización añadió cinco vehículos, entre ellos el Mission X '23 y el Porsche 911 Turbo S (992) '20. El Mission X se incorporaba así al catálogo de Porsche disponible en Gran Turismo 7 y trasladaba al entorno virtual un concept que había comenzado a desarrollarse físicamente en Weissach dos años antes.

Su llegada supone un caso diferente dentro de los Porsche completamente eléctricos que han formado parte de Gran Turismo. El Taycan Turbo S incorporó a la saga un deportivo de producción. El Porsche Vision Gran Turismo fue concebido específicamente para el entorno digital. El Mission X partió de un concept desarrollado por Porsche y construido como prototipo físico antes de convertirse también en un vehículo disponible dentro del videojuego.

Gran Turismo 7 ofrece así la posibilidad de conducir una propuesta que Porsche presentó para explorar el futuro de sus deportivos de altas prestaciones. El diseño extremadamente bajo, la configuración biplaza y el planteamiento completamente eléctrico que definieron el proyecto físico pasan a un escenario en el que el Mission X puede recorrer los circuitos del juego.

El Porsche Mission X '23 une de esta forma dos representaciones de un mismo proyecto. El prototipo construido en Weissach materializó las ideas desarrolladas por Porsche alrededor de un posible hypercar eléctrico. Su incorporación a Gran Turismo 7 llevó posteriormente ese concept al mundo virtual y añadió una nueva etapa a su historia.