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Transaxle

El extraño caso del Porsche 924 Turbo Targa

Porsche dedicó casi tres años a desarrollar un 924 con carrocería Targa. El proyecto dio lugar a diferentes prototipos y hasta 8.000 kilómetros de pruebas. Uno de ellos, basado en el 924 Turbo de 1979, se conserva actualmente en la colección del Museo Porsche.

En 2026 se cumplen 50 años desde que el Porsche 924 inauguró la era Transaxle. Presentado en 1975 y lanzado al mercado en 1976, abrió un nuevo capítulo para Porsche con una configuración diferente a la del 911: motor delantero refrigerado por agua y caja de cambios situada en el eje trasero. Esta distribución permitía repartir el peso entre ambos ejes y se convertiría en la base de una familia que posteriormente crecería con los 928, 944 y 968.

El 924 fue el punto de partida. Su carrocería de líneas limpias, con faros escamoteables y una gran luneta posterior de cristal, acompañaba a un cuatro cilindros de 2,0 litros que inicialmente desarrollaba 125 CV. Porsche continuó evolucionando el modelo durante sus primeros años y amplió la gama con nuevas versiones, entre ellas el 924 Turbo.

En paralelo a esa evolución, Porsche estudió otras posibilidades para el 924. Una de ellas planteaba trasladar el concepto Targa al primer modelo de la familia Transaxle y crear así una variante abierta a partir de su característica carrocería coupé.

El proyecto comenzó oficialmente el 1 de mayo de 1977. Porsche asignó los códigos internos 941 a los vehículos con volante a la izquierda y 942 a los de volante a la derecha. Los planes contemplaban desde el principio variantes con motor atmosférico y Turbo y durante los años siguientes se estudiaron distintas soluciones para transformar la parte superior de la carrocería.

Una de las propuestas seguía el planteamiento Targa con una sección central del techo que podía retirarse manualmente y una barra antivuelco fija detrás de los ocupantes. El prototipo que conserva actualmente el Museo Porsche corresponde a esta configuración. Fue construido sobre la base de un 924 Turbo de 1979, está acabado en Blanco Alpino y cuenta con un interior de tartán.

El desarrollo llegó hasta detalles propios de un vehículo pensado para resultar plenamente funcional. La sección desmontable y el arco posterior estaban realizados en material plástico y la barra ocupaba aproximadamente un tercio de la superficie superior. Porsche desarrolló incluso una llave específica para bloquear y desbloquear el techo, que se guardaba en la guantera. El resultado estaba visualmente muy integrado en las líneas originales del 924.

Bajo el capó se encontraba el cuatro cilindros de 2,0 litros del 924 Turbo, equipado con un turbocompresor KKK 26. Desarrollaba 170 CV a 5.500 rpm y el modelo de producción sobre el que estaba basado alcanzaba una velocidad máxima de 225 km/h. Son las cifras que acompañaban a la versión más potente del 924 en aquel momento y que servía de punto de partida para este prototipo.

Porsche trabajó también en una segunda interpretación mucho más compleja. En ella, una sección de cristal podía desplazarse automáticamente hacia atrás sobre la luneta posterior. Esta propuesta modificaba considerablemente la zona trasera del 924 y daba lugar a una silueta diferente al característico perfil fastback del modelo.

Las fotografías conservadas en el archivo de Porsche muestran un vehículo con una parte posterior de tres volúmenes y una amplia superficie acristalada sobre la que se desplazaba el techo. La idea avanzó lo suficiente para llegar a la fase de pruebas.

La documentación histórica de Porsche recoge un ensayo de resistencia de 8.000 kilómetros realizado con el vehículo identificado como «931 A 17 Targa». El sistema permitía abrir ampliamente el habitáculo manteniendo el techo de cristal unido al automóvil y desplazándolo hacia la parte posterior.

Esta solución resulta especialmente interesante vista con perspectiva. Porsche relaciona aquel planteamiento con el sistema que muchos años después llegaría a producción en el 911 Targa de la generación 993. El proyecto del 924 había explorado mucho antes una configuración basada también en el desplazamiento de una gran superficie acristalada.

El programa de pruebas sirvió para evaluar las dificultades de llevar esta propuesta a producción. Según la documentación de Porsche, el funcionamiento del techo de cristal resultaba insatisfactorio desde los puntos de vista mecánico y visual. Cuando el panel se desplazaba hacia atrás, también limitaba la visibilidad posterior y se anticipaban dificultades relacionadas con su homologación.

La propuesta con sección central desmontable planteaba sus propios desafíos. Los costes necesarios para continuar el desarrollo y preparar el utillaje de producción eran elevados y existían dudas relacionadas con la rigidez de la carrocería. Después de casi tres años de trabajo, Porsche cerró oficialmente el proyecto el 29 de febrero de 1980.

Por entonces, la siguiente evolución de la familia Transaxle comenzaba a tomar forma. Porsche trabajaba en el futuro 944 y la documentación histórica de la compañía señala que su proximidad probablemente también influyó en la decisión de abandonar el proyecto del 924 Targa. Una futura variante abierta del nuevo modelo presentaba mejores perspectivas.

El trabajo realizado desde 1977 tuvo continuidad. Parte de los conocimientos adquiridos durante el programa del 924 Targa se incorporó posteriormente al desarrollo del 944 Cabriolet. Incluso volvió a utilizarse la denominación interna 941 que Porsche había empleado para el proyecto anterior.

Aquella evolución tardaría todavía varios años en llegar a producción. El 944 S2 Cabriolet apareció en 1989 y se convirtió en el primer Transaxle descapotable producido en serie por Porsche. El trabajo iniciado con el 924 Targa más de una década antes había servido como una de las etapas de desarrollo en el camino hacia aquella carrocería abierta.

El cierre oficial del proyecto tampoco hizo desaparecer inmediatamente al 924 Targa. Durante 1984 y 1985 volvieron a circular imágenes del prototipo con carrocería de tres volúmenes y la prensa llegó a especular con su posible presentación. Incluso años después continuaron apareciendo informaciones alrededor de aquella versión.

Uno de los prototipos desarrollados durante el proyecto permanece en la colección histórica de Porsche. Es el 924 Turbo Targa de 1979 con sección central desmontable, cuyo cuentakilómetros marcaba solamente 328 kilómetros cuando Porsche volvió a documentarlo en 2024.

Cincuenta años después del nacimiento de los Transaxle, este prototipo permite recuperar una de las historias menos conocidas del modelo que inició la familia. El 924 Targa pasó por diferentes soluciones de techo, prototipos construidos y miles de kilómetros de pruebas antes de que Porsche cerrara el proyecto en 1980. Parte de aquel trabajo continuaría años después en el desarrollo del primer Transaxle descapotable de producción.

 

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