La prueba decisiva de los materiales reciclados para baterías Porsche
Recuperar materiales de baterías usadas, refinarlos y utilizarlos en nuevas celdas. El proyecto piloto de Porsche lleva este proceso a las pruebas en condiciones reales de uso para comprobar la calidad y las prestaciones de los materiales reciclados.
Porsche ha fabricado, dentro de un proyecto piloto, celdas de batería cuyo material activo del cátodo procede al 100% de materias primas recicladas de sus propias baterías de alta tensión. Las celdas se someten a pruebas en condiciones reales de uso para comprobar la calidad y las prestaciones de esos materiales. Los primeros resultados apuntan a la viabilidad técnica del planteamiento. Las conclusiones del proyecto piloto servirán de base para una posible utilización de estos materiales en celdas de serie.
El porcentaje alcanzado se refiere específicamente al material activo del cátodo. Es importante conservar ese alcance para entender el avance: el proyecto ha conseguido sustituir por completo las materias primas primarias utilizadas en ese material por otras recuperadas. Entre los metales presentes en el cátodo figuran el litio, el níquel, el cobalto y el manganeso.

Para llegar a esta fase, el proyecto piloto se ha organizado en tres etapas. La primera comienza con las baterías que han llegado al final de su vida útil. Tras su descarga y desmontaje, se trituran mecánicamente y se procesan para obtener la llamada «masa negra», una mezcla que concentra materias primas valiosas. Este producto intermedio permite reunir materiales que después deben tratarse para poder volver a emplearlos en la fabricación de baterías.
La segunda etapa comprende el refinado de esa masa negra y la separación de las materias primas esenciales para producir nuevas celdas. La pureza de lo recuperado es especialmente importante para Porsche. Los materiales reciclados deben ofrecer la calidad necesaria para su nueva aplicación, de modo que el tratamiento constituye una parte fundamental del proceso. La recuperación y la preparación de los recursos son pasos consecutivos dentro de un mismo proyecto.
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La tercera etapa lleva esos materiales a nuevas celdas y contempla la comprobación de su uso en vehículos. El proyecto se diseñó inicialmente para fabricar celdas con una proporción definida de materiales reciclados. La fase alcanzada permite trabajar con material activo del cátodo enteramente reciclado. Las pruebas deben aportar las conclusiones necesarias para valorar su posible utilización en la producción en serie.
La colaboración con la empresa alemana Cylib también permite reciclar baterías retiradas en Centros Porsche de Alemania mediante un proceso basado en agua. Los materiales obtenidos se registran en una cuenta y está prevista su disponibilidad a partir de 2028 para Porsche y determinados fabricantes de celdas asociados. El objetivo es reducir la dependencia de las fuentes mundiales de materias primas.
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La relación con Cylib cuenta con la participación de Porsche Ventures, que invirtió en la empresa de reciclaje en 2024. Esta colaboración forma parte del trabajo de Porsche para estudiar la viabilidad de un circuito cerrado de materiales de batería. El objetivo a largo plazo es emplear materias primas recicladas en baterías nuevas y conservar los recursos durante el mayor tiempo posible.
Ese trabajo comienza durante el desarrollo del vehículo. Porsche evalúa desde las primeras fases qué componentes y materiales son adecuados para el reciclaje y cómo utilizarlos de forma eficiente. Este enfoque, denominado «diseño para el reciclaje», incluye también el análisis de las cadenas de suministro. La atención se extiende al proceso de creación de valor, desde el abastecimiento de materias primas hasta el final de la vida útil del producto.

Durante la utilización del coche, los servicios de reparación contribuyen a prolongar la vida útil de las baterías de alta tensión. Cuando termina su uso en el vehículo, pueden existir otras aplicaciones que permitan seguir aprovechándolas. Cuando ya resulta imposible continuar utilizándolas, Porsche busca devolver las materias primas al ciclo de la batería de la forma más eficaz posible.
El almacenamiento estacionario de energía en Leipzig ofrece un ejemplo de esa segunda fase de uso. La instalación aprovecha baterías de Taycan procedentes de vehículos de pruebas para suministrar energía a la planta. Sus 5 megavatios de potencia y 10 megavatios hora de capacidad permiten almacenar electricidad y ayudar a reducir los picos de demanda. Parte de la electricidad que recibe procede de los paneles solares de las instalaciones.

El sistema de Leipzig está diseñado para una vida útil superior a diez años y permite sustituir módulos individuales cuando sea necesario. Su función muestra cómo una batería que ha terminado su utilización en un vehículo puede conservar utilidad en otra aplicación antes del reciclaje final. La reutilización prolonga el aprovechamiento de la batería; el reciclaje permite recuperar sus materias primas para nuevos productos.
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La tecnología de baterías figura entre las inversiones previstas en la estrategia Sportwagenschmiede ’35. Porsche mantiene su enfoque de tres tipos de propulsión y prevé invertir tanto en motores de combustión e híbridos enchufables como en la próxima generación de tecnología de baterías. En este ámbito, el proyecto piloto de reciclaje se encuentra en la fase de comprobar el comportamiento de las nuevas celdas, con una posible aplicación en serie sujeta a las conclusiones de las pruebas.