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“Cuestiona las cosas fundamentales”

“Cuestiona las cosas fundamentales”

En esta entrevista, Oliver Blume, director ejecutivo de Porsche, explica cómo está cambiando actualmente su empresa.

Sr. Blume: Con la fundación de Porsche Digital, el Digital Lab o la implicación en el Startup Autobahn, la empresa está muy bien actualmente y está realmente abierta a ideas del exterior. ¿Significa esto que Porsche se convertirá en una empresa diferente?

No vamos a cambiar nuestro carácter ni vamos a cambiar a Porsche totalmente de arriba abajo. Nuestro objetivo es generar ideas sistemáticamente en todas las áreas, así como ponerlas en práctica de manera rápida y flexible. Queremos respuestas a las preguntas urgentes, sin ser estrechos de miras en nuestro enfoque. Lo que no queremos es una cultura de la evitación, sino una cultura empresarial en el sentido más estricto de la palabra. No queremos ser diferentes, queremos ser mejores. Nuestras colaboraciones, como las que surgen del proyecto Startup Autobahn, sólo pueden ayudarnos a conseguir esto.

¿Es aplicable esto únicamente a los productos?

Ésa es una de los tres principales engaños.

¿Y cuáles son esos engaños?

Engaño número uno: la gente siempre cree que, para nosotros, la innovación significa un nuevo coche. Eso puede ser así, pero no tiene por qué serlo. Liderar las innovaciones requiere una aproximación sumamente diversa al tema. Junto con las tecnologías y los productos, se ocupan intensamente de los procesos, los servicios, las asociaciones y las interfaces con los clientes, así como los modelos de negocio. El engaño número dos es similar: ¿tiene que ser todo lo que hago siempre nuevo, único o revolucionario? En absoluto. No son sólo los primeros que mueven ficha, sino también los seguidores rápidos, quienes pueden tener un gran éxito. Porsche no inventó el SUV, pero lo hemos hecho un Porsche.

¿Y el engaño número tres?

Un proceso de mejora continua ya es suficientemente innovador por sí solo. Hacemos que todo sea un poco más rápido, ligero y barato. Creo que también debemos tener el valor de cuestionar las cosas fundamentales. Sin esto, no existiría el Porsche Mission E.

¿Cómo debe actuar un director ejecutivo para hacer avanzar las cosas que cambian a una empresa desde cero?

En lo personal, creo firmemente que cambios como los que estamos implementando actualmente no se pueden conseguir solos ni con iniciativas individuales. Hace falta un poco más: un equipo convincente, ideas, valor, pasión y una estrategia bien pensada y adaptada constantemente. Lo importante es saber lo que hace falta hacer. Y luego abordarlo, establecer un ejemplo y asumir la responsabilidad. Esto empieza conmigo personalmente. Sólo alguien que tiene un sentido de la responsabilidad puede estar en una posición para cambiar y hacer avanzar las cosas. Éste es precisamente nuestro objetivo: queremos cambiar a Porsche sin descuidar las cosas que nos hicieron fuertes.

¿Como cuáles?

Por ejemplo: el automovilismo es una de las raíces de Porsche. Ahora estamos trasladando nuestra experiencia y nuestro conocimiento adquirido a base de décadas de carreras con miles de victorias a la Fórmula E. Así, una vez más, estamos asumiendo un nuevo desafío, manteniendo al mismo tiempo la misma mentalidad: las carreras están ahí para ayudarnos a desarrollar mejores coches de carretera. Pasa exactamente lo mismo con la Fórmula E – la prueba definitiva de laboratorio para nuestra estrategia de electrificación. El futuro del coche deportivo combina nuestra tradición y nuestros valores con nuevas tecnologías sostenibles y una experiencia de conducción sumamente emotiva. El Mission E, el primer vehículo puramente eléctrico de Porsche, es un ejemplo de ello. Será simultáneamente el coche más deportivo y el más sofisticado tecnológicamente de su clase. La movilidad eléctrica, el rendimiento de Porsche y el placer de la conducción no son mutuamente exclusivos. Para nosotros, todos deben estar unidos.

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