Menú

La sombra del Pink Pig es alargada

Freddie Mercury, Aretha Franklin, Elvis Presley, Janis Joplin… todos ellos fueron músicos con una gran influencia en la historia de la música. Coco Chanel fue una de las mujeres que mayor legado dejó en la moda y Le Corbusier en la arquitectura. En todos los ámbitos hay personajes que influyen de una manera especial y el mundo del motor no es una excepción.

En Porsche hay un coche se convirtió en uno de los más queridos y en un hito cuya influencia fue más allá del mundo del motor. Un “cerdito” con nombre propio cuyo aspecto es más que conocido. El Pink Pig es uno de los coches más influyentes de Porsche y nacía en el año 1971. 

Anatole Lapine fue el artífice de crear una de las decoración más reconocibles de su historia. Un Porsche 917/20 que durante la carrera de Le Mans de ese mismo año terminaría llamándose Pink Pig y que aunque no terminó la carrera por culpa de un accidente, se convirtió en una auténtica leyenda.  

Las voluptuosas formas de la carrocería, más ancha y con un diseño aerodinámico más estudiado, sirvieron de inspiración para que Tony Lapine plasmara en un coche de carreras un concepto inaudito. Dibujó siguiendo las líneas naturales del coche el patrón que utilizan los carniceros para despiezar a los cerdos. Líneas punteadas en rojo marcando cada pieza de carne y nombradas como lo haría un carnicero, todo sobre un color rosa palo. 

Aunque en los setenta fue presentado en sociedad, en 2018 renació. Coincidiendo con el setenta aniversario de Porsche se homenajeó a dos diseños míticos en la carrera de resistencia más dura del mundo. La carrera de las 24 horas de Le Mans fue testigo de cómo dos 911 RSR, uno con los colores de Rothmans y otro como el famoso cerdito, resucitaban dos diseños icónicos.

Porsche sabe aprovechar las segundas oportunidades y su “Truffle Hunter” no podía ser menos. El cerdito quería hacer historia, y vaya si lo hizo. Después de 13.000 kilómetros de carrera se proclamó justo vencedor de Le Mans en 2018, consiguiendo la ovación del público y cumpliendo un sueño. 

El Pink Pig volvía para quedarse porque cada vez son más los productos que se ven influenciados por este divertido y único diseño. Camisetas que emulan los cortes que vimos corriendo en Le Mans, vasos, tazas y fundas para cubrir el coche en el que se ha estampado este diseño con cincuenta años de antigüedad. 

Pero hay mucho más. Llaveros, sudaderas, huchas, calcetines o ilustraciones originales tan bonitas como esta de Sarah Sap. Hasta el tono de rosa con el que se pintó el Porsche 917/20 que daba vida a la leyenda, ha dejado de ser rosa palo para convertirse en el color Pink Paint Porsche 917/20 Pink Pig.

Láminas con las que decorar tu casa, réplicas en miniatura de ambos modelos de Pink Pig, calcetines para lucir orgulloso o fundas de móvil inspiradas en esas curvas tan conocidas por los amantes del motorsport. Numerosos ejemplos que demuestran que el Pink Pig sigue presente en nuestro día a día. 

Un diseño que ha enamorado a pequeños y grandes y que tiene su versión para el mundo del slot, donde podemos recrear con un mando y una pequeña réplica carreras tan espectaculares como la que ganó el Porsche 911 RSR vestido de cerdito. 

Además, se han vinilado otros vehículos como el primer 100% eléctrico de Porsche, el Taycan, que luce orgulloso este traje rosa.

La última locura con el Pink Pig ha venido de la mano de Nike, que se ha dejado enamorar por la leyenda rosa para crear las Nike SB Dunk Low 'Pink Pig'. Estas zapatillas inspiradas en el Porsche 917/20 de Le Mans tienen detalles tan sutiles como las costuras rojas en la zona de la puntera perforada, por ejemplo. Este hilo rojo separa visualmente los diferentes elementos de la zapatilla y hace un guiño a esos "cortes de carne" que tan veloz corrieron en Le Mans.

Y aunque se agotaron el mismo día de su lanzamiento, existe una posibilidad única para conseguirlas de manos de Porsche Ibérica, que ha reservado un par para sortear en su cuenta de Instagram. Un sorteo que rinde homenaje al Porsche 917 Pink Pig que revolucionó las 24H de Le Mans en 1971, y que es una oportunidad única de tener unas zapatillas de coleccionista.

La sombra del Pink Pig es alargada y cincuenta años después de que lo viéramos por primera vez, sigue presente e influenciando en ámbitos tan dispares como el arte, la moda o el motorsport. Quién sabe qué será lo próximo. Lo que sí sabemos es que este animal salvaje aún tiene mucho que decir.

Compartir