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Richard Von Frankenberg, un periodista con alma de piloto

Hablar de este alemán, nacido el 4 de marzo de 1922 en Darmstadt, es hacerlo de un dedicado periodista y de un apasionado piloto. Desde pequeño las letras formaron parte de su vida, y el automovilismo, parte de su alma. Su padre, Alex-Victor von Frankenberg und Ludwigsdorf era escritor, algo que sin duda marcó a Richard para seguir su camino como periodista. 

Durante su infancia, Richard Von Frankenberg fue a la escuela en Schloss Kirchberg y la escuela secundaria la cursó en Tubinga, cerca de Stuttgart. Esa ciudad marcaría el destino de su futuro y de la historia que escribiría junto a Porsche. 

En Inglaterra, donde vivió durante la primera Guerra Mundial, dio sus primeros pasos como periodista, y cuando la guerra terminó y regresó a Alemania, su afición por el mundo del motor terminó llevándole a Porsche. Allí escribiría un rara avis de los coleccionistas de objetos de la marca, el primero de los libros dedicado íntegramente a Porsche y publicado en 1952. “Porsche, der Weg eines Zeitalters”, fue escrito bajo su seudónimo Herbert A. Quint y a día de hoy, es una pieza de coleccionismo muy apreciada por los fans de Porsche.

Durante la visita a Porsche en 1950 que dio origen a este libro, el periodista conoció al diseñador gráfico Erich Strenger. Juntos descubrieron que compartían una misma pasión por el mundo del motor, y se les ocurrió una idea tan innovadora que cambiaría para siempre la forma de comunicarse de Porsche: una revista para los conductores de la marca alemana.

No era un simple medio de publicidad ni una forma de hacer llegar noticias a los clientes, sino más bien la forma perfecta de inspirar y narrar todas las historias que nacían de una marca con tanta potencia como lo es la de Porsche. Un medio para compartir la filosofía de una empresa, los valores y la pasión por la conducción. Un medio creado por y para amantes de Porsche.

El concepto debía ser trasladar ese sentimiento sobre la conducción al papel, y el objetivo, hacer llegar a los clientes todos esos valores que siempre han acompañado a la marca desde sus inicios. Deportividad, elegancia, trabajo y sobre todo, pasión. 

Richard von Frankenberg decidió que para este proyecto no existía mejor título que el del patrón de los conductores. Y así, de San Cristóbal, nació Christophorus, la revista que ha acompañado a los fanáticos de Porsche desde el año 1952. 

Con una primera tirada de 4500 ejemplares, la revista Christophorus había llegado para acompañar la historia de Porsche, y a día de hoy es considerada una de las publicaciones para clientes más antigua y de más renombre del mundo. Sirve como el perfecto vehículo para que el mensaje de Porsche llegue de una forma elegante, dinámica y con carácter a cada uno de sus clientes y aficionados desde hace más de 67 años.

Pero no fue el único ámbito en el que Richard Von Frankenberg hizo historia. Además de convertirse en el editor de la revista Christophorus hasta su fallecimiento, fue un reputado piloto del equipo Porsche desde 1953 a 1960. 

En su haber hay numerosos logros automovilísticos. En septiembre de 1951 fue miembro del equipo Porsche con Peter Max Muller, Walter Glockler, Huschke von Hannstein y Herman Ramelow, y juntos establecieron varios récords del mundo en Montlhery. Condujo tres veces la famosa carrera de Mille Miglia en Italia, logró varias victorias de clase en Nürburgring y en 1953, 1955 y 1956 en las 24 horas de Le Mans, y el 11 de diciembre de 1955, el presidente Theodor Heuss le otorgó la hoja de laurel de plata, el premio de deportes más importante concedido en Alemania.

Su faceta como piloto quedó marcada para siempre por el que posteriormente se conoció como “el milagro de Avus”. Durante una carrera en el Avus Ring de Berlín en 1956, sufrió un accidente con su Porsche Spyder plateado que le catapultó en una curva a 180 km/h. El coche giró en el aire y antes de caer, Richard se precipitó a unos árboles que frenaron su caída, salvando así su vida. 

A pesar de ese accidente, Richard von Frankenberg siguió pilotando y compitiendo en Porsche. De hecho tan solo un año más tarde del accidente, en la pista de alta velocidad de Monza, en Italia, Rolf Goetze, Paul Ernst Strähle y Richard von Frankenberg establecieron tres récords mundiales con un Porsche 356 A Carrera Speedster en tres categorías: 1.000 millas, 2.000 kilómetros y 12 horas.

No fue hasta 1960 cuando von Frankenberg decidió retirarse de su vida como piloto y diecisiete años después de aquel terrible accidente que pudo costarle la vida, falleció paradójicamente en un accidente de carretera a los 51 años de edad.

La semilla que plantó con Christophorus es ahora un firme reflejo de lo que Porsche representa y busca, y sigue creciendo fuerte. De los 4500 ejemplares que tuvo la primera tirada, ahora llega a medio millón de hogares. Al alcance de cualquier aficionado y especialmente diseñada como una revista inspiracional, elegante y cuidada, sigue manteniendo la esencia misma que soñó Richard Von Frankenberg, un periodista con alma de piloto.

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