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El Cayenne y el millón que cambió a Porsche

Mark Zuckerberg afirma que “en un mundo que cambia realmente rápido, la única estrategia en la que el fracaso está garantizado es no asumir riesgos”. Hace más de veinte años Porsche asumió uno de sus mayores riesgos: lanzarse a producir el primer SUV de la marca sin renunciar a su alma deportiva. Muchos creyeron que se convertiría en un estrepitoso fracaso pero no podían estar más equivocados. Fue un hito histórico que aún hoy es recordado como una victoria que cambió el rumbo de Porsche. 

En 2002 nacía el Cayenne aunque su concepción y la idea que después se convertiría en uno de los mayores éxitos de la marca comenzó a fraguarse en Leipzig en 1998. A principios de los 2000 Porsche presentó el que sería el primer SUV, y apenas 18 años más tarde una cifra confirmaba el absoluto éxito de este modelo: el Porsche Cayenne 1.000.000 salía de la fábrica de Bratislava, en Eslovaquia.

La realidad es que el Porsche Cayenne nacía de la necesidad de reinventarse de Porsche. A nivel económico, la década de los 90 fue complicada. En 1992 solo se vendieron 14.362 vehículos, cifras muy por debajo de lo esperado. Y aunque el Boxster que se presentó en el Salón de Detroit en el año 1993 supuso una inyección que consiguió que tres años más tarde las cifras repuntarán hasta los 32.000 vehículos vendidos, no era suficiente. Porsche necesitaba algo realmente novedoso y que se alejara de sus modelos anteriores, el siempre fiel Porsche 911 y el nuevo Boxster, para acercarse a un público diferente y a unas necesidades distintas.

Un coche familiar, de cinco plazas, pero con toda la deportividad de Porsche. Potente, elegante, seguro, confortable, pero para todos los miembros de la familia. Capaz de conquistar cualquier terreno. Un SUV con el alma de un deportivo era posible. 

El proyecto "Colorado" comenzó como una colaboración con Volkswagen. Ambas prepararían dos vehículos, el Cayenne y el Touareg, para su producción en serie. Su desarrollo empezaría en una una fábrica de 3.800 m2 en el polígono industrial "Nord" de Hemmingen. Allí se ensamblarían las ideas que dieron vida al primer SUV de Porsche, pero la fabricación del Cayenne tendría lugar en una nueva planta en Leipzig ya que todo Zuffenhausen estaba completamente dedicado al icono de Porsche, el 911. Nuevas instalaciones y medios que suponían un auténtico riesgo para la marca que sin duda apostaba mucho con este nuevo proyecto. Podía convertirse en una sentencia de muerte o terminar siendo un nuevo pilar en la compañía. 

Pero era imposible fallar al sumar la deportividad característica de Porsche con la capacidad absoluta de un vehículo familiar al que no se le resistía terreno alguno. Un coche que ya va por su tercera generación y que ha sumado una nueva variante de carrocería que destaca aún más su deportividad, el Cayenne Coupé.

Antes de su lanzamiento se probó en las nieves canadienses y se afinaron sus capacidades de 4x4 en en Bassella, un pueblo de Lérida. Un todoterreno de lujo que comenzaría con tres versiones diseñadas por Harm Lagaaij, Jefe de diseño de Porsche en esos años. Cayenne, Cayenne S y Cayenne Turbo, a los que más tarde se añadiría el GTS, el Turbo S y el Diesel. De esta primera generación se fabricaron más de 275.000 coches. 

El Cayenne se ha convertido con el tiempo en uno de los mayores estandartes de la hibridación dentro de la marca. En el año 2010 la segunda generación incluía ya versiones con motores híbridos, el S Hybrid y un S Diesel, y en 2014 se producía el primer híbrido enchufable de la historia dentro de los SUV premium, y de nuevo era un Cayenne.

Pero no es solo un coche familiar, es también un coche pensado para ganar. Por ejemplo, en la TransSyberia, una carrera de dos semanas con más de 7.000 kilómetros por recorrer, se hizo con los tres primeros puestos en 2007 y un año más tarde, con los cinco primeros. En 2017, un Cayenne S Diesel entraba en el Libro Guinness de los Récords al convertirse en el coche de producción capaz de arrastrar el avión más pesado, un Airbus A380 de 285 toneladas que movió 42 metros. 

Y no podían faltar los récords en pista. El Cayenne demuestra que el Infierno Verde también es lugar para él cuando un potente Cayenne Turbo S consigue bajar en Nürburgring Nordschleife de los ocho minutos en una vuelta. Una auténtica demostración de que es mucho más que un simple SUV. 

Tanto ha conquistado corazones este coche, que en diciembre de 2020 el Cayenne un millón salía de fábrica. Un GTS en un potente color rojo carmín que disfrutaría un cliente alemán y que era una confirmación más del éxito de este modelo venido a cambiar la historia de Porsche.

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