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El secreto del Boxster y su eterna juventud

El éxito está asociado en muchas ocasiones con un cambio. En el caso de Porsche son muchos los objetivos cumplidos gracias a la innovación, a cambios de paradigma, a estrategias nuevas, a la vanguardia… Aunque siempre conservando la esencia de la marca. El Porsche Boxster es un claro ejemplo que nos demuestra que regresar a los inicios para reinventarlos, es un acierto.

El primer Porsche, el 356 Roadster "Nº 1", tenía motor central y el Porsche Boxster retomaba 50 años después esa esencia que sería el sello personal de un deportivo que cumple ya un cuarto de siglo de vida. Un coche con rasgos del pasado pero dispuesto a comerse el futuro.

El ligero y rápido Porsche 550 Spyder o el legendario 718 RS 60 de los años cincuenta son algunos de los coches que sirvieron de inspiración a un modelo destinado a convertirse en salvador. La década de los noventa se complicó para Porsche AG cuando solo contaba son cuatro modelos, el Porsche 911, el 944, el 968 y el 928. Cuatro modelos que eran sinónimo de exclusividad y que técnicamente resultaban impecables. 

El Porsche Boxster se creaba para democratizar el lujo y poner un deportivo descapotable al alcance de aún más gente. Con unos costes mucho más bajos, este nuevo modelo de motor central abría el mercado y se convertía en un auténtico éxito que salvaba de la crisis a Porsche. Pero con los años ha ido más allá, convirtiéndose en un icono más que comparte presencia con el mismísimo 911. 

Este nuevo concepto nacía de Horst Marchart, Wendelin Wiedeking y Dieter Laxy entre otros, que formaban parte de un nuevo Consejo de Dirección dispuesto a reconducir y renovar Porsche. Con esta nueva gama roadster se buscaba “crear una gama adicional a partir del concepto y de los componentes de un nuevo 911”. Era más económico, pero seguía siendo tan Porsche como el resto. 

Se presentó por primera vez en el Salón del Automóvil de Detroit en enero de 1993. El Boxster Concept Car, que recibía su nombre de la unión de Bóxer y Roadster, solo recibió elogios y en agosto de 1996 se lanzaba su producción en serie. Este espectacular deportivo biplaza contaba con un motor dentral bóxer de 6 cilindros y 2.5 litros, con 204 CV de potencia, refrigeración por agua y tecnología de cuatro válvulas por cilindro con tiempos de apertura variables en las de admisión. 

Era ligero y ágil, y marcaría un punto de inflexión para Porsche. En 1999 el Boxster (986) contaba ya con un motor 2.7 y 220 CV, que terminaron ampliándose a 228 CV de potencia. 

En el año 2002 se lanzaba al mercado el Boxster S que aumentaba la potencia del motor de seis cilindros con 3.2 litros y 252 CV. En 2004 la generación 987 cambiaba el diseño y aumentaba la potencia (hasta los 240 CV y 280 CV) sin cambiar la cilindrada. 

El 981 del Boxster llega en 2012 con un estilo renovado y líneas más afiladas. Era aún más ligero y veloz, pero de aspecto más recio que sus predecesores. Continuaron usándose motores bóxer de seis cilindros, con 2.7 litros y 3.4 litros con inyección directa de gasolina y que conseguían 265 CV y 315 CV de potencia respectivamente. 

Para la cuarta generación del Boxster, el 982 mejoró el diseño y se lanzó con motores turbo, uno de 2.0 litros con 300 CV y otro de 2.5 que llegaba a los 350 CV. Las versiones más potentes y dinámicas de esta generación son el Boxster GTS con 365 CV y el Boxster Spyder de 2019, este último comparte el mismo motor 4.0 de 420 CV que el potente 718 Cayman GT4. 

25 años han pasado desde que se lanzó y en conmemoración se ha creado una edición especial y limitada para celebrarlo. Con la inscripción “Boxster 25” en la capota, este modelo cuenta con asientos deportivos, y sirve de homenaje a ese primer Boxster de 1996 con el que comparte el color plateado del exterior y el interior en tonos burdeos.

Con un motor bóxer de seis cilindros y 4.0 litros como el del 718 Boxster GTS y el 718 Spyder, alcanza los 400 CV y una velocidad máxima de 293 km/h. Una bestia que sale a la venta a finales de marzo y que es sin duda el homenaje ideal para sus primeros 25 años de historia. Un coche que nos demuestra que aunque haya pasado un cuarto de siglo, sigue y seguirá siendo eternamente joven.

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