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La llave en el lado izquierdo de Porsche, un tributo a su espíritu deportivo

Las 24 Horas de Le Mans siempre han sido una competición que ha dejado huella dentro de la historia de Porsche. Esta famosa carrera de resistencia lleva celebrándose año tras año desde 1923 y Porsche comenzó su andadura en ella en el año 1951. Las 19 victorias absolutas que acumula Porsche desde que comenzó a participar no es lo único que le ha dejado impregnado Le Mans para siempre a la marca.

Entre ambos parece existir un affair que ha marcado y sigue marcando la historia de ambos. Porsche por ejemplo, es el único fabricante de automóviles que lleva corriendo de forma ininterrumpida en Le Mans desde que comenzó su participación, que ya va camino de los 70 años. 

Esa primera carrera del año 51 se convirtió también en su primera victoria en Le Mans. Auguste Veuillet y Edmond Mouche ganaron en la categoría de 1.100 cm³ con un Porsche 356 SL. Es casi inevitable hablar de Le Mans y no hacerlo de Porsche, y hablar de Porsche es también hacerlo de Le Mans.

La historia de la llave de Porsche a la izquierda

Aunque muchos modelos de Porsche tienen detalles que recuerdan la larga y prolífica “carrera” de la marca en el motorsport, hay uno de ellos que es común a todos los coches y que sin duda se ha convertido en un distintivo signo de Porsche: el arranque al lado izquierdo del volante.

El espíritu más deportivo de Porsche nace de un estilo de salida que perduró hasta 1969 llamado “salida Le Mans”. Consistía en que los coches que participaban en la competición se aparcaban en un extremo de la recta de meta y los pilotos se situaban en el otro extremo. Cuando se daba la salida, los pilotos corrían por el asfalto hasta el coche para conseguir arrancarlo antes que nadie y comenzar a pisar el acelerador.

Los ingenieros de Porsche, sabiendo que en Le Mans la salida era de esta manera, idearon una forma de ganar un par de segundos que en la línea de meta serían vitales. Este truco para ahorrar tiempo tenía que ver con la posición de la llave de contacto. Si la llave se colocaba en el lado izquierdo del volante no haría falta que el piloto estuviera sentado para arrancar el motor. Podría meter la llave en el contacto con su mano izquierda mientras entraban al vehículo, quitaban el freno de mano con la mano derecha y justo después, metían primera con esa misma mano. 

En una carrera cualquier segundo ganado es valioso, y la idea de la llave a la izquierda funcionaba. Tanto que el resto de coches fabricados por Porsche mantienen esa tradición deportiva a día de hoy. Solo los modelos 914, 924, 944 y 968 fabricados en colaboración con otras marcas no tienen la llave en el lado izquierdo, pero modelos tan evolucionados como el Porsche Taycan, el primer 100% eléctrico de Porsche, mantiene un botón de arranque al lado izquierdo del volante. Aunque no es necesario siquiera tocarlo para arrancar el motor, sí es un guiño a las competiciones de motorsport en las que ha participado Porsche especialmente relacionado con Le Mans. 

¿Nostalgia? En el caso de Porsche es más bien tradición e historia que no está dispuesta a olvidar nunca. Un espíritu deportivo que siempre le acompaña.

 

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