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Le Mans Classic

Le Mans Classic 2018

Las ocho de la mañana en Le Mans. Habían pasado dos años desde el último Classic; en realidad, solo 15 días desde que vimos al 991 RSR ganar las 24 Horas, pero el Classic mantiene, de alguna manera, una relación especial con Porsche por las miles de historias que acompaña esta marca a lo largo de los años en este mito de las carreras, un circuito leyenda que vuelve a escuchar el sonido del viejo motorsport.

Con la celebración del 70 aniversario de Porsche en este Le Mans Classic, la afición y los propietarios no fallaron a la cita: los cientos de porschistas que viajaron por Europa e, incluso, algunos llegados desde Estados Unidos, disfrutaron de unas jornadas de auténtica pasión automovilística.

Y es que en Le Mans no solo caben los clásicos; los asistentes se encontraban en la autopista de acceso al pueblo con cientos de modelos Porsche haciendo del preámbulo algo mágico.

Una de las novedades más importantes de este 2018 era la nueva Porsche Classic Race, donde más de 80 unidades se daban cita en una nueva prueba que, según los organizadores, ya se quedará para siempre.

Entre los participantes encontramos mayoría de modelos 911 de dos litros, pero también otras configuraciones como RS 3.0 de 1974, RSR 2.8 de 1973 o algún ST 2.5 del 70.

Los numerosos 911 se mezclaban con algunos clásicos como un magnífico 356 A GT Speedster o un exclusivo 356 BT5 Karmann Hard Coupe de 1961. El modelo 356 sigue siendo uno de los más aclamados por todo lo que representa; se dieron cita también un 356 A, un 356 B y un 356 Pre A.

Para este Porsche Classic Race, se dieron cieta también algún 906 Carrera 6, 904 Carrera GTS de 1964, 908 LH del 68 propiedad del coleccionista Claudio Roddaro, tres 910/7 y un flamante 550 A Durlite MkIIl.

La participación española corría a cargo de Carlos Beltrán, que pilotaba un 911 de dos litros de 1965, y el ganador de la prueba fue Uwe Bruschnik con un 910 de 1967. Este dio un total de once vueltas en un tiempo de 4.54.280 con un velocidad media de 166,7 Km/h.

Otra de las curiosas novedades de este año fue la nueva modalidad Global Endurance Legends, con coches pertenecientes a distintos años y épocas. Entre los Porschistas había una variedad de 993 GT2 EVO y 993 RSR en la clase GT2; 996 GT3 R, 996 GT3 RS, 996 GT3 RSR en la clase LM GT; y cuatro unidades de 997 GT3 RS también en la clase GT2, una peculiar combinación en pista que aseguraba adelantamientos y diversión a raudales para el espectador.

Como en años anteriores, la competición se dividió en distintas parrillas, que se denominan 'Plateau' (seis en esta ocasión), dependiendo de los años de fabricación de los vehículos, pero todos ellos antiguos participantes de las 24 Horas de Le Mans.

La primera parilla estuvo compuesta por lo que la afición llama coches pre-guerra. Aquí encontramos auténticos pioneros de la carrera; como curiosidad, el más antiguo de los participantes en esta edición era un Chenard & Walcker T3 de 1924.

Los primeros Porsche los encontramos en el 'Plateau 2'. En esta etapa la marca anduvo sus primeros años en la carrera. Entre los participantes, unos 356 Pre A comprendidos entre los años 1952 y 1954, un 356 Speedster del 54, un Speedster del 56 y un exclusivo 550 Spyder de 1955, del que se pueden recordar cientos de imágenes en blanco y negro.

Los siguientes en aparecer fueron en la parrilla 3: un precioso 718 RS 60 de 1960 acompañado por varios 356 como A Coupe 1.600 S, un Speedster de 1957, un Speedster T2 de 1958 y un 550 A de 1957; ver estas auténticas joyas en la pistasigue siendo un lujo para los sentidos.

En la siguiente parrilla, la cuarta, pudimos apreciar las primeras unidades de 911, todas ellas de dos litros y en su mayoría del año 1966. Se pudieron ver y escuchar a varios 904 en configuraciones Carrera GTS del 64 y Carrera 6 de 1966. Con semejante muestra, se puede apreciar visiblemente la evolución lógica en la construcción de estos coches, cómo la aerodinámica se hace cada vez más eficiente.

Con la 'Plateau' 5 entramos ya en los años 70. Rápidamente se podían vislumbrar las primeras victorias de Porsche en Le Mans, lcon la exhibición por parte de los participantes de unas magníficas máquinas de aquella época dorada que todos los amantes de Porsche añoran.

Son, por supuesto, los 917. Entre ellos, uno de 1969 pilotado por Dumas, otro de 1970 por Roddaro; un 910 de 1970, otro del 68, un exclusivo 911 R de 1967 o un 2.2 S del 70, entre otros, hacían que los aficionados disfrutasen con esta parrilla más que con ninguna.

El sonido no ha cambiado, sigue siendo ensordecedor. Y el espectáculo se multiplica cuando cae la noche y los 917 encienden las luces para trazar de la mejor manera posible en la que sigue siendo su casa.

Se cierran las parrillas con la número 6. Nada como unas grandes leyendas del automovilismo para la retaguardia de uno de los mayores espectáculos del automóvil clásico del mundo.

El final de los ochenta brindó coches épicos como las unidades 935 K3, que subieron a los podios de todo el mundo haciendo de este coche unos de los más recordados por los aficionados gracias a sus 'slantnose' (morros inclinados) y motores turbo para acompañar una mecánica de leyenda.

Los 911 se endurecían con distintas versiones como el 911 RSR 3.0 de 1974, el Carrera RS de tres litros o un 911 Gr.IV de 1978 .

La carrera de las 24 Horas de Le Mans, con el paso de los años, fue aumentando su número de participantes gracias a la gran cantidad de equipos privados que se inscribían optando por Porsche como marca. No nos olvidamos, este año, de Peter Auto y su fuerte relación con el mundo del Motorsport y los clásicos; así lo demuestra con una carrera denominada grupo C, donde Porsche ha estado presente con muchas unidades de 962 y 962 C, unos coches que predijeron las líneas de lo que sería el mundo de las carreras de resistencia de la actualidad.

Desde el inicio de Le Mans Classic en 2002, cada vez son más los visitantes y, en esta última edición, se ha llegado a una cifra récord de 135.000 espectadores, muchos de ellos acompañados de sus coches clásicos que hacen que, durante tres días, el Circuito de La Sarthe sea el epicentro de algo realmente mágico con Porsche como principal protagonista. 

La prueba, los miles de propietarios que, con la organización del Porsche Club Francia, hicieron que el parking de la marca fuera un verdadero espectáculo, una auténtica y multitudinaria exposición con cientos de modelos en circulación con matrículas de todas partes del mundo.

Este 2018 contaba con 800 coches para la competición y un total de mil pilotos, entre los que destacaban leyendas como el citado Dumas, Dereck Bell, Gérard Larrousse; pero también Klaus Ludwing, Stéphane Ortelli, Paul Belmondo o Jochen Mass pilotando algunos de los Porsche de esta edición.

Las zonas de acampada siguen siendo uno de los principales focos de la acción en Le Mans Classic, donde exclusivas unidades Porsche comparten tienda de campaña y se puede apreciar la exhibición de un Carrera GT en la que su dueño prepara una barbacoa con los compañeros de viaje.

Así mismo, la zona comercial ha ido creciendo cada vez más hasta hacer inevitable no sentirse atraído por los miles de objetos que, de una manera u otra, recuerdan aquellas antiguas carreras de resistencia.

Le Mans Classic se celebra cada dos años, pero merece mucho la pena la espera para vivir una experiencia realmente fascinante durante tres días y dos noches. ¿Porsche? Porsche, como siempre, pone la varita mágica en La Sarthe.

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