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Los Porsche más exclusivos de la historia son una oda al Motorsport

Cuando se habla de exclusividad se hace de artículos únicos como el Salvator Mundi de Leonardo da Vinci, la pintura más cara que se ha vendido en una subasta pública con un valor de 450 millones de dólares. Podemos incluso hablar de exclusividad al vivir momentos tan lujosos como podría ser disfrutar del tequila más caro del mundo, Pasion Azteca, un licor con una botella de platino y oro blanco adornada con 6.400 diamantes.

En el mundo de los coches existe también ese nivel de exclusividad con modelos únicos que aportan un extra de sensaciones a la hora de conducirlos o de tenerlos en una colección. Esa sensación de ser poseedor de algo que solo tú tienes es también sinónimo de exclusividad.

Dentro de Porsche hay modelos como el GT3 de los que se fabrican y venden muy pocas unidades, y otros que se convierten en únicos al conseguir un valor récord en subastas por diferentes razones. Repasamos algunos de los más exclusivos hasta la fecha para recordar por qué estos coches son los más codiciados del mundo.

El Porsche 917/30 Spyder es uno de esos coches nacidos para hacer historia. La aparición en los 70 de este coche de carreras fue el motivo de que la CanAm-Serie cambiara el reglamento de sus carreras ya que era tan potente que dejaba atrás a cualquier otro competidor. 

Su decoración en tonos azules y amarillos y el "Die Hard" hacían de coche de carreras un modelo inconfundible y muy cotizado. 1.200 CV de potencia en un bóxer de 12 cilindros con sobrealimentación turbo que conseguía llegar a los 320 km/h en apenas 13 segundos gracias a su ligero peso. El número de chasis 917 / 30-004 se vendió en una subasta por tres millones de dólares y ahora su dueño puede asegurar orgulloso que tiene el coche de competición más potente de todos los tiempos.

El Porsche 550 A Spyder con el número de chasis 550A-0145 que se vendió en 1958 por cinco millones de dólares, es otro de los más exclusivos de Porsche. Se le llamó ‘el matagigantes’, una especie de David capaz de vencer a los Goliat de la carretera, coches aparentemente más potentes que él pero que sucumbían a este pequeño deportivo.

El Dr. Ernst Fuhrmann diseñó el motor bóxer de 1.5 litros y 110 CV que lograba alcanzar los 240 km/h en circuitos. Un deportivo biplaza que parecía una pequeña bala. Elegante y muy ligera, contaba con una aerodinámica asombrosa con la que aprovechaba cada centímetro del asfalto para vencer a rivales más potentes. Consiguió competir también en carreras de resistencia como los 1.000 kilómetros de Nürburgring o la más famosa de todas, las 24 Horas de Le Mans.

El Porsche GT1 Straßenversion fue un coche de carreras creado para la calle, requisito imprescindible para participar en las 24 Horas de Le Mans de 1997. Se subastó en Florida por 5,665 millones dólares en 2017 y tiene un impresionante motor bóxer de seis cilindros y 3.2 litros con una potencia de 800 CV. Solo necesita 3,6 segundos para pasar de 0 a 100 km/h que consigue no solo gracias a la fuerza de su motor, sino a la cuidada aerodinámica de sus curvas. 

El Porsche 956 con chasis número 956-003 de 1982 costó en su última subasta más de 10 millones de dólares, en 2015. La magia de este coche no es solo su potencia, sino que es un vehículo histórico que han pilotado genios del volante como Derek Bell, Jacky Ickx o Al Holbert. 

Con él nacía el “efecto suelo”, un fenómeno aerodinámico determinante en los coches de competición de los años 80. Su dueño tiene un pedazo de la historia del motorsport en su colección, porque este coche se hizo con la victoria absoluta en Le Mans en 1983 después de que un año antes Jochen Mass y Vern Schuppan consiguieran el segundo puesto en esta misma carrera y con ese mismo vehículo.

El más caro y exclusivo hasta la fecha no es otro que el mítico Porsche 917 K con el número de chasis 917-024 que alcanzó en subasta la asombrosa cifra de 14 millones de dólares. La magia de este modelo es que no solo es un coche, es una estrella de Hollywood ya que fue el que condujo el piloto Jo Siffert en la película “Le Mans” de Steve McQueen en 1971. 

Pero el Porsche 917 K es mucho más, porque fue el primer ganador absoluto de Le Mans en 1970 y fue también el primer coche de Porsche con un motor V12 de 5 litros que no estaba dispuesto horizontalmente. Lo más sorprendente de este modelo es que a pesar de su historia estuvo 23 años abandonado hasta que en 2002 apareció en un granero cerca de París y se decidió que restaurarlo era la mejor forma de rendirle homenaje.

Coches de carreras que son mucho más que un coche, son un pedazo de historia viva del mundo del motor, y pasen los años que pasen en el futuro siempre tendrán un pasado glorioso que hace de ellos ejemplares únicos. 

Los Porsche más caros de la historia tienen nombre propio y en estos cinco casos es un nombre ligado a la competición y las carreras. La deportividad más exclusiva es también histórica y varios afortunados tienen el privilegio de tenerla en su colección. Un honor que cualquier porschista envidiaría.  

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