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Porsche 911 GT3, el favorito de los puristas

¿Cuánto tiempo se tarda en hacer historia? “Tiefland” por ejemplo, la película que adaptó la obra de Eugen D’Albert y Rudolph Lothar, tardó 20 años en hacerse y pasó directamente a los libros de la historia del cine por ser la película con más tiempo de producción de la época. Van Gogh tuvo que esperar a morir para convertirse en un aclamado pintor, así que podríamos decir que necesito toda la vida. Y Porsche solo tuvo que presentar el Porsche 911 GT3 para entrar en la historia una vez más.

En el año 1999 el Salón de Ginebra recibía a uno de los coches más reconocidos de Porsche. El Porsche 911 GT3 era un coche de carreras pensado para conducir en carretera. Un sueño para amantes del Motorsport que se desarrolló a partir de un motor M96/72 "Mezger" heredado del 911 GT1 de Le Mans, y que Porsche Motorsport se encargó de poner en marcha. 

Contaba con un motor bóxer atmosférico de seis cilindros y 3.6 litros refrigerado por agua y con una potencia de 360 CV. La caja de cambios la heredó del Porsche 911 GT2 y se reconocía su silueta por una seña de identidad única, un alerón trasero fijo que se convirtió en un nexo con el mundo de la competición. El Porsche 911 GT3 hizo una espectacular entrada en el Infierno Verde: Walter Röhrl consiguió bajar de los ocho minutos en Nürburgring antes incluso de que el coche se presentara en sociedad.

Suspensión rebajada en 30 milímetros, mejores frenos y la posibilidad de ajustar diferentes parámetros en función del trazado, como la geometría de los ejes o la relación de la caja de cambios, hacían de este coche un auténtica joya pensada para pilotar. Hasta podías tener jaula antivuelco integrada con su versión Clubsport.

En el año 2003 Porsche mejoró la potencia de su motor bóxer hasta los 381 CV con su segunda generación y gracias al sistema VarioCam de distribución variable. Junto a esta novedad se introdujeron por primera vez los PCCB (Porsche Ceramic Composite Brake) o frenos carbocerámicos.

La potencia del motor volvió a aumentar con el modelo de 2006, ya basado en el Porsche 997, la siguiente generación del nueveonce. Alcanzó entonces los 415 CV y se añadió la suspensión activa PASM (Porsche Active Suspension Management). 

El motor bóxer atmosférico de 3.8 litros y 435 CV de potencia llegó al modelo de 2009, año en que se duplicó la carga aerodinámica del coche gracias a un nuevo alerón y bajos carenados que aportaban una velocidad punta más impresionante aún.

Durante el 50 aniversario de Porsche, en 2013, se presentó una nueva generación del Porsche 911 GT3 que no solo mejoraba el motor sino que presentaba un nuevo chasis, cambios en la carrocería, un nuevo motor de 3.8 litros y 475 CV y una nueva caja de cambios automática PDK de doble embrague. Contaba con una versión aún más salvaje, el 911 GT3 RS que completó una vuelta al circuito de Nürburgring Nordschleife en 7:25 minutos.

En 2017, con un motor atmosférico bóxer de seis cilindros y 4.0 litros, una potencia de 500 CV y la posibilidad de incluir caja manual de seis marchas en lugar del cambio PDK, llegó la última versión del Porsche 911 GT3. Una bestia que logró marcar un tiempo en el Infierno Verde de 7 minutos y 12 segundos superando a modelos más potentes de Porsche como el 911 GT2 RS de 620 CV.

Desde el inicio el 911 GT3 no se conformó con ser un coche de carreras llevado a carretera, quería ser un lujo para pilotar en circuito. Hoy en día el 80% de los Porsche 911 GT3 siguen pilotándose allí, donde el 911 GT3 consigue aprovechar al máximo todos los avances heredados de Porsche Motorsport. 

Veintiún años después de su presentación el Porsche 911 GT3 continúa creciendo, avanzando y perfeccionándose, pero sin perder su brillo más clásico, un motor bóxer atmosférico, caja de cambios manual y tracción trasera que hacen de él un auténtico capricho para los porschistas más puristas.

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