El Porsche Boxster cumple 30 años. A lo largo de estas tres décadas, el roadster de...
Cuando el Boxster recuperó el espíritu Spyder
En 2009, Porsche llevó al Boxster una fórmula con más de medio siglo de historia. Ligereza, motor central y una construcción reducida a lo esencial dieron origen al primer Porsche Boxster Spyder y recuperaron para el roadster el espíritu de los primeros Spyder.
El Porsche Boxster cumple 30 años. A lo largo de ese tiempo ha ganado potencia, tecnología y prestaciones, aunque una de las versiones más importantes de su historia siguió un camino diferente. A finales de la primera década de los 2000, Porsche trabajó sobre el Porsche Boxster S de segunda generación con una idea muy concreta. Reducir su peso y llevar el carácter del roadster hacia una conducción más directa.

El trabajo afectó a distintas partes del deportivo. Algunos componentes se sustituyeron por otros más ligeros, se redujo equipamiento y la capota convencional dio paso a una cubierta de lona manual mucho más sencilla. El resultado fue el Porsche Boxster Spyder, presentado en el Salón del Automóvil de Los Ángeles a finales de 2009 y comercializado a partir de 2010. Con 1.275 kilogramos, pesaba 80 menos que el Porsche Boxster S y era el Porsche de carretera más ligero de la gama en aquel momento.
Parte de esos 80 kilogramos se consiguió eliminando o simplificando elementos. Las puertas eran de aluminio, los asientos deportivos envolventes contribuían al ahorro de peso y los tiradores interiores convencionales dejaron paso a unas sencillas cintas.

En lugar de la capota habitual del Boxster, el Porsche Boxster Spyder utilizaba una cubierta de lona ligera y de accionamiento manual. Era una solución minimalista que se extendía hacia la parte posterior y ofrecía una protección básica frente al sol y las condiciones meteorológicas. Con la capota instalada, las ventanillas laterales más bajas y las dos formas abombadas de la cubierta trasera alargaban visualmente la silueta del coche. Porsche encontraba incluso cierta semejanza con las proporciones del Porsche Carrera GT.

Aquellas dos formas detrás de los asientos se convirtieron en uno de los elementos más reconocibles del Porsche Boxster Spyder. También servían para separarlo visualmente del resto de la gama Boxster antes incluso de entrar en los cambios realizados bajo la carrocería.
Porque reducir peso era solo una parte del trabajo.
El Porsche Boxster Spyder utilizaba un motor bóxer atmosférico de seis cilindros y 3,4 litros con 320 CV, 10 CV más que el Porsche Boxster S de aquel momento. La combinación de una mayor potencia con 80 kilogramos menos cambiaba la relación entre el motor y el peso que tenía que mover. Porsche acompañó esta configuración con una suspensión deportiva y un diferencial autoblocante.

El nombre elegido para esta versión también explicaba buena parte de su planteamiento. Spyder procede originalmente de la construcción de carruajes y se utilizaba para denominar vehículos ligeros, abiertos y con capacidad para dos personas. Porsche trasladó el término a sus deportivos y lo reserva para modelos abiertos con motor central.
Su gran referente apareció en 1953. El Porsche 550 Spyder combinaba precisamente una carrocería abierta, motor central y un peso especialmente reducido. Había sido desarrollado para la competición y ese mismo año consiguió una victoria de clase en las 24 Horas de Le Mans. Después llegarían otros deportivos de competición con esta denominación, entre ellos el Porsche 718 RS 60 Spyder y el Porsche 936 Spyder.

El nombre ya había regresado al Boxster antes de 2010. El Porsche Boxster RS 60 Spyder, presentado en 2007 y lanzado en 2008, homenajeaba al Porsche 718 RS 60 Spyder y a su victoria absoluta en las 12 Horas de Sebring de 1960. Aquella serie limitada a 1.960 unidades recuperaba la denominación dentro de los deportivos de carretera Porsche, pero todavía partía del Porsche Boxster S como una edición conmemorativa.
El Porsche Boxster Spyder dio al nombre un significado diferente dentro de la familia Boxster. Esta vez Spyder definía una variante propia y una forma específica de construir el coche. La ligereza dejaba de ser una referencia histórica o estética para formar parte del planteamiento del modelo, desde la elección de los materiales hasta su capota manual.

La conexión con el Porsche 550 Spyder era especialmente directa. Ambos compartían la disposición de motor central, la carrocería abierta y una concepción en la que el bajo peso ocupaba un lugar central. Porsche ha señalado precisamente al Porsche 550 Spyder como la inspiración del Porsche Boxster Spyder.
El modelo de 2010 incorporaba así al Boxster una denominación que durante décadas había acompañado a algunos de los deportivos de competición más ligeros de Porsche. Y esta vez no sería una aparición aislada.

En 2015 llegó un nuevo Porsche Boxster Spyder, equipado con un motor bóxer atmosférico de seis cilindros y 3,8 litros, 375 CV y cambio manual. Más adelante, la familia Porsche 718 volvería a utilizar la denominación Spyder, dando continuidad a la fórmula iniciada con aquel primer Porsche Boxster Spyder.

El modelo presentado en 2009 abrió así una nueva línea dentro de la historia del Boxster. Más potencia que el Porsche Boxster S, 80 kilogramos menos y una configuración desarrollada alrededor de la ligereza dieron al apellido Spyder un lugar propio dentro de la familia.
Treinta años después del nacimiento del Porsche Boxster, aquel primer Spyder sigue representando uno de los caminos más interesantes de su evolución. En 2010, avanzar significó precisamente eso: reducir peso y concentrar el deportivo en lo esencial.
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