Pensar en la marca de relojes de lujo TAG Heuer es hacerlo también en automovilismo.
Porsche Classic
En 1965 llegó al mercado un modelo pensado para aquellos enamorados del Porsche 911 que no pudieran permitírselo. Una alternativa más económica y algo menos potente que se encontrara en una horquilla de precio entre el Porsche 356 clásico y el nuevo deportivo 911.
A finales de los años 40, Europa se encontraba en fase de recuperación tras el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945. Francia fue uno de los países más afectados debido a su situación geográfica.
En el año 1965 Porsche se propuso un objetivo que marcaría la historia del 911.
Cuando se habla de exclusividad se hace de artículos únicos como el Salvator Mundi de Leonardo da Vinci, la pintura más cara que se ha vendido en una subasta pública con un valor de 450 millones de dólares.
Desde que Ferdinand Porsche estableciera su estudio de ingeniería en Stuttgart en el año 1931 muchos proyectos de desarrollo para otros clientes han visto la luz.
A primera vista parece un coche post-apocalíptico, pero no. No se trata del tipo de vehículo que conduciría Tom Hardy en la película Mad Max: Road Fury.
250 unidades, ni una más. Cuando Porsche decidió hacer una edición especial de la generación 997 del Porsche 911, no imaginaba que esas únicas 250 unidades que se fabricarían, se venderían antes incluso de que el coche saliera a la venta en enero de 2010.
Siempre hay una primera chispa que lo enciende todo. Un fuego, un amor y hasta un coche. La chispa que encendió la gama Panamera Sport Turismo se forjaba en los ochenta y se llamaba 928-4.
La familia Klein tiene una relación especial con Porsche: Lea Klein ha hecho carrera en el automovilismo de competición, su hijo Julian se ha convertido en mecánico de Porsche, su hija Isabelle está entusiasmada con los rallies históricos.
El Porsche 928 no solo es el famoso doble de sonido del Delorean de “Regreso al futuro”, o el coche de Al Pacino en “El precio del poder”, es también la semilla que dió lugar al Panamera más de treinta años después.
Lo esperábamos, sabíamos que sería uno de esos momentos mágicos. No hay nada como estar presente en el Jarama en su 50 aniversario, rodeado de leyendas del motor en la fiesta de Peter Auto y RACE.