El Porsche 911 GT2 es considerado el más salvaje de los Porsche y su nacimiento tiene que ver con la necesidad de adaptarse a la categoría GT2 que la FIA había creado a principios de los años 90.
Porsche
Cuando oímos Porsche pensamos en deportivos de lujo y en coches de carreras. O en excelente tecnología y épicas competiciones. Y es así porque la marca alemana suma más de 24.000 carreras ganadas a lo largo de sus más de 80 años de historia.
Reserva o cautela para guardar un secreto o para no contar lo que se sabe y no hay necesidad de que conozcan los demás. Así se define la discreción según los expertos, aunque si hablamos de un Porsche la acepción correcta para discreción sería Porsche GT3 pack Touring.
Si existe un coche que define a Porsche es sin duda el 911. Un símbolo de todo lo conseguido que ya alcanza su octava generación con el 992, un ejemplo perfecto que resume los más de 70 años de historia de Porsche.
A los niños de los 90 quizás el nombre de Carl Cox no les diga demasiado. Pero si viviste tu juventud en esa década, quizás te suenen los éxitos del que es considerado el quinto mejor DJ de la historia, y el primero en calidad y técnica musical.
La electricidad lleva siendo algo inherente a Porsche desde antes incluso de que se creara la marca.
En la velocidad y el manejo de un coche influyen muchos aspectos. La ingeniería. El motor. La aerodinámica de su diseño.
Ottomar Domnick recibió su 356 en color plata cuando tenía 43 años, y el destino quiso que Florian Böhme, la persona a quien le entregaron el primer deportivo eléctrico de Porsche en Zuffenhausen 70 años después, lo hiciera el mismo día de su 43 cumpleaños.
Cuando en el año 1994 se crearon las BPR Global GT Series que estaban llamadas a sustituir los campeonatos de resistencia, las carreras se dividían en cuatro categorías: GT1, GT2, GT3 y GT4.
Need for Speed, Porsche 2000 o Porsche Unleashed, a diferencia de otros juegos de la serie y como su nombre indica, se centró en los coches deportivos Porsche, con modelos de carreras fabricados entre 1950 y 2000.
Celebrar el pasado, vivir el presente y soñar con el futuro es posible en un único espacio. La exposición Porsche Boxes consigue ser evocadora, nostálgica e innovadora, todo a la vez, gracias a que ha reunido en un mismo lugar deportivos icónicos y versiones únicas nunca antes vistas.
La mítica frase de Ferry Porsche, “no encontré el deportivo de mis sueños, así que decidí construirlo yo mismo”, no es únicamente un momento histórico, es una forma de vida que ha dado forma a la esencia misma de la marca y que ha estado siempre presente.